Pero me chingué la rodilla

Pero me chingué la rodilla

La Liga se convirtió en una calca del México en que vivimos, uno lleno de violencia, desigualdad, falta de solidaridad y nula respuesta de las autoridades

Recuerden cuando salíamos a la calle con cuatro piedras que simulaban ser una portería y una pelota de plástico; cuando éramos niños, niños que soñaban

El portero tiene un aura especial: nos levanta del asiento, detiene el tiempo, la respiración mientras vemos cómo el balón se acerca a la portería

Argentina quiso demostrar que estaba listo para albergar la cumbre del G-20; pero, tras la final fallida, la única imagen que dejó fue de vergüenza

Sí, sólo había pasado un partido, pero los sueños y la esperanza ahí estaban, apoyando al Tri a la distancia, de San Petersburgo a Rostov

Y es que toda historia empieza con una idea; con un pequeño destello de ingenuidad y grandeza; de decir: “iré al próximo Mundial”

Fuimos 40 mil, la mitad de los colombianos, 30  mil menos que los peruanos, pero que con carisma nos ganamos a un país que ante la victoria contra Alemania nos vio como campeones del mundo

Infantino tiene el mismo modus operandi de Blatter y Havelange, quienes aumentaron el cupo de selecciones y no por aumentar el alcance del futbol, sino para ganar votos o recibir favores

Al final el tiempo le puede dar la razón a Osorio, quien, por fortuna del aficionado, rechazó una ampliación de contrato con la selección mexicana

El 20 de mayo el infierno y sus diablos cedieron ante unos Santos que no sólo lo congelaron, sino dominaron. Y yo me quedo con las pasión de las porras, la explosión de emociones que cada ocho, quince o tres días llega al aficionado, normal, de a pie, sin fanatismos, ni arrepentimientos