La eterna incomprendida

La eterna incomprendida

 

A más de 50 años de la publicación de una de las obras más famosas de Umberto Eco, Apocalípticos e integrados, estas posiciones dicotómicas son aún identificables –en mayor o menor medida- en textos que abordan el tema de la cultura popular y la cultura de masas. En la esquina de los apocalípticos, el peruano Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura en 2010, con su libro La civilización del espectáculo (2012). Por el bando de los integrados, el italiano Alessandro Baricco y Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación (2008).

Quería escribir a propósito de Rafael Corkidi (1930-2013), el cineasta y videasta poblano, desde hace más de un año. Por una u otra razón, el texto se quedó como borrador varias veces. El pretexto no era, como puede pensarse, su fallecimiento en septiembre de 2013, sino su proyecto 8-Video y sus reflexiones sobre el arte y la realización audiovisual que soltó en aquella conversación que tuvimos con él en Capilla del Arte UDLAP a finales de 2012.

La comparación con el otro es una actitud saludable cuando tiene el propósito de buscar estrategias para mejorar. En el caso de México y su política cultural, la región de América Latina nos da la oportunidad de encontrar similitudes y diferencias con países con los que compartimos una historia hasta cierto punto común y con condiciones en la actualidad cercanas a las nuestras.

"Presidente y único miembro del club de fans del autor estadounidense A.J. Jacobs en Puebla", reza el final de la ficha biográfica de quien esto escribe aquí en Lado B. Ya sea que antes se haya percatado de este detalle o no, la verdad es lo mismo: A.J. Jacobs permanece un desconocido del público mexicano.

La noche del miércoles 2 de julio pasado, dentro del programa semana Miércoles Musicales de Capilla del Arte UDLAP, el pianista Abraham Morales interpretó la obra de 1952 titulada 4’33’’ (cuatro treinta y tres) del estadounidense John Cage (1912-1992).

 

Quizá antes hayan escuchado sobre las crowfunding o plataformas de financiamiento colectivo. La más grande y famosa a nivel internacional es Kick Starter. Fue a través de ésta que en 2011 el Colectivo Tomate de Puebla obtuvo parte del dinero para su proyecto Puebla Ciudad Mural, que llevó a cabo en el barrio de Xanenetla.