Gabriela Frías, la mexicana que entiende la vida y el arte a través de las matemáticas
La científica Gabriela Frías encontró en las matemáticas una forma de entender el entorno: desde el arte hasta los modelos matemáticos para estudiar las pandemias
Por Dafne García @DafneBetsabe2
08 de octubre, 2020
Comparte

“Para un matemático, tomar un paseo por la calle es una aventura, porque uno ve por todas partes patrones, simetrías, geometría”, menciona de forma entusiasta la científica mexicana Gabriela Frías Villegas, en la charla web “Las matemáticas de la vida”.

Porque, si bien puede creerse que las matemáticas son aburridas, difíciles de entender o que no tienen aplicación en la vida real, Frías considera que esto se debe a la forma en la que se enseñan en la escuela, pues para ella son fascinantes y aplicables a varios aspectos de nuestra vida:

“Nos ayudan a comprender e intervenir nuestro universo, y a predecir los fenómenos naturales; esa es una cosa verdaderamente maravillosa de las matemáticas”, dice la científica.

Ella ve las formas geométricas en los hexágonos de los panales de abejas; los modelos matemáticos complejos que permiten comprender cómo y porqué se enferman las personas en una zona determinada, y las fórmulas matemáticas aplicadas en las pinturas para lograr el efecto de profundidad, sólo por mencionar algunas cosas.

Por ello, retomamos lo que dijo en la charla, para saber más acerca de su visión de las matemáticas; y para conocer su trabajo de divulgación científica, lo que piensa del papel de las mujeres en esta área, así como de los fenómenos que podemos entender con esta ciencia y sus aplicaciones en otros ámbitos, como el arte. 

De las matemáticas a la divulgación de la ciencia 

Gabriela Frías Villegas tenía una meta clara en preparatoria: estudiaría literatura en la universidad; sin embargo, su vida tomó un pequeño giro cuando su profesor de matemáticas le mostró una nueva percepción sobre esta ciencia. 

Echando mano de su amor por los libros, le enseñó algo más que la parte teórica de las ecuaciones y los polinomios: la historia de una mujer que capta una señal proveniente del espacio, compuesta por una serie de números primos y que, deduce, es una señal de inteligencia extraterrestre. 

Se trataba de la protagonista de Contacto, la novela de Carl Sagan, quien debe descifrar esas señales para poder contactar con esa vida inteligente. Así –con las lecturas que su profesor le recomendaba y sus clases de matemáticas– Gabriela pronto quedó fascinada de la lógica y el pensamiento estructurado que había detrás de las matemáticas. 

“Te pueden llevar hasta cierto tipo de conocimientos con razonamiento muy bien estructurado (…) [Pero también te] das cuenta que no todo se puede resolver; a mí la idea de jugar con eso me encantaba”, comentó Villegas.

Entonces decidió estudiar matemáticas, “pero me prometí que cuando terminara (…) iba a estudiar literatura”. Y así lo hizo. Después de hacer una licenciatura y una maestría en Matemáticas, hizo una segunda carrera en Letras inglesas. 

También puedes leer: Herminia Pasantes, la pionera mexicana de las neurociencias

Y de la unión de estas dos carreras surgió su labor de comunicación científica. “Ya que tenía todo eso junto, decidí que tenía que unirlo de alguna manera, y ahí fue que comencé a hacer comunicación de la ciencia. Creo que fue una buena elección, ¡me encanta!”, dice Villegas entusiasmada.

Este amor por comunicar la ciencia la ha llevado a escribir artículos para la revista de la UNAM. “Científicas en el lado oscuro de la luna” es uno de ellos. Habla de la necesidad de reconocer el papel tan importante de las mujeres científicas y sus aportaciones.

Por ejemplo, menciona a la primera astrónoma mexicana, Paris Pismis, quien impulsó en gran medida la educación en Astronomía en el país; además de que publicó investigaciones importantes en temas como la estructura de las galaxias espirales.

Frías considera, además, importante divulgar que, a lo largo de la historia, las mujeres han tenido logros relevantes en esta área. Tal es el caso de Maryam Mirzakhani, la primera mujer en ganar la medalla Fields (el Nobel de las matemáticas) por sus aportaciones a esta área.

Por otra parte, los estudios de Gabriela Frías en filosofía de la ciencia (una rama de la filosofía que investiga el conocimiento científico y la práctica científica) también le ha ayudado a explicar la comunicación de la ciencia. 

“La filosofía de la ciencia se pregunta muchas cosas, por ejemplo: ¿cómo son las teorías científicas? ¿Cómo se crea un conocimiento científico? ¿Qué es un conocimiento científico? ¿Cómo se acercan las personas a la ciencia?”.

Entender fenómenos complejos desde esta ciencia

Ilustración: Gogo Ortiz

John Snow y la epidemia del cólera en Londres en 1854 son un claro ejemplo de cómo se pueden resolver problemas a través de modelos matemáticos (herramientas que ayudan a explicar distintos fenómenos, donde estos son representados con el lenguaje de las matemáticas: ecuaciones). 

Este científico, considerado el padre de la epidemiología moderna, al no saber qué ocasionaba que la gente se enfermara, tuvo la idea de investigar unas bombas de agua que había en Londres. Al analizar el agua, se dio cuenta que estaba contaminada y eso era lo que provocaba el cólera.

Así pues, decidió hacer un mapa con la ubicación de las bombas y obtuvo una correlación entre los lugares donde estaban estas y las zonas donde la gente se enfermaba. “Pudo hacer un modelo de cómo y por qué la gente se estaba enfermando”, explica la experta en matemáticas.

Algo como lo que hizo Snow es lo que actualmente se está intentando hacer frente a la pandemia por SARS-CoV-2, comenta Frías. “Los modelos matemáticos nos dicen, a grandes rasgos, cómo se van a comportar los contagios en cada lugar. Entonces, a partir de eso, tratamos de disminuir la velocidad de los contagios, aislando a la gente, tratando de que tengan distancia”.

Pero el problema de la COVID-19 es que tiene muchísimas ramificaciones, y los contagios tienen que ver con varios factores, por lo que “su estudio no sólo tiene que ver con las matemáticas, sino con la sociología, la psicología, entre otras cosas”. 

Matemáticas para inspirar en el arte 

Para Gabriela Frías, las matemáticas también son un área fascinante porque su aplicación es muy extensa. “En la práctica a mí me sirven para todo: para darle un orden al universo, a la vida; para tomar decisiones, y acercarme al arte (…) Me ayudan a escribir, porque me ayudan a darle estructura al texto”.

Particularmente, en el ámbito del arte, Frías comenta que se puede ver el papel de las matemáticas en el Renacimiento, cuando se empezaron a ocupar los puntos de fuga para lograr la geometría y la proyección de las formas en estas; así las pinturas dejaron de ser representaciones planas que carecían de profundidad. 

“Pintores de muchas épocas han usado la geometría para crear imágenes que resultan hermosas y estéticas”. Ejemplo de esto es la representación de la proporción áurea en las pinturas de Leonardo Da Vinci, como en la famosa Mona Lisa, agrega la científica.

Pero esta ha sido una relación recíproca, pues el arte también ha servido como inspiración para las matemáticas. En el mismo Renacimiento, los matemáticos se inspiraron en los pintores para crear la geometría proyectiva

“En ella, el punto de fuga se llama punto al infinito; en uno de sus axiomas menciona que todas las rectas paralelas se encuentran en ese punto. Entonces, a partir del estudio de las pinturas del Renacimiento, se crearon nuevas matemáticas abstractas”.

Gabriela Frías, en particular, ha podido trazar una relación personal con las matemáticas y el arte, tras colaborar con la artista contemporánea Irene Dubrovsky, en un proyecto donde le daban valores matemáticos a las estrellas, para ver de cuántas maneras se podría representar el cielo en muchos momentos del tiempo. Así, la científica mexicana pudo reconocer que, mediante el arte, podía hacer “matemáticas serias, pero [con un] resultado hermoso”.

***

Puedes ver la participación de la comunicadora de la ciencia, del Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en la charla “Las matemáticas de la vida”, dando clic aquí

Comparte
Dafne García