Otro mundo es posible si otra escuela es viable
A nivel nacional se propuso que el sector Salud y el de Educación se mantendrán como pilares del gasto público federal en el proyecto de presupuesto de egresos de la federación 2021, en el cual se proyecta un monto global para la atención de la educación de 826 mil 810 millones de pesos (0.2 por ciento más que en 2020)
Por Espacio Ibero @
17 de septiembre, 2020
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Dra. Itzel López Nájera

Las noticias más recientes sobre COVID-19 no resultan nada alentadoras: nos acabamos de enterar que meses después de la infección, los pacientes informan dificultad para respirar y fatiga excesiva; que hemos llegado a los 27 millones y medio de personas contagiadas y más de 897 mil fallecidos a nivel mundial; la jefa de científicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Soumya Swaminathan, nos indica que “muchos piensan que a principios del próximo año llegará una panacea que lo resuelva todo, pero no va a ser así, hay un largo proceso de evaluación, licencias, fabricación y distribución”, refiriéndose a las vacunas. 

En asuntos nacionales educativos, se propuso que el sector Salud y el de Educación se mantendrán como pilares del gasto público federal en el proyecto de presupuesto de egresos de la federación 2021, en el cual se proyecta un monto global para la atención de la educación de 826 mil 810 millones de pesos (0.2 por ciento más que en 2020); sin embargo, ello no impide que las proyecciones para el ámbito de la educación de nivel superior resulten críticas. La UNAM anunció hace poco que 72 mil estudiantes se encuentran en riesgo de deserción. No cabe duda que esta crisis global disloca todos los ámbitos de la vida pública y privada, y significa una situación sin precedentes ante la cual estamos tratando de construir propuestas y alternativas.

En días recientes, IBERO Puebla organizó la presentación del libro-conversatorio Otro mundo es posible si otra escuela es viable. Ocho propuestas para replantearnos la escuela y la educación durante y después de la pandemia de COVID-19, del Dr. Ángel Patricio Chaves Zaldumbide. El documento se divide en tres partes: en la primera describe la situación sanitaria, social y económica que ha generado la pandemia en América Latina, basado en cifras de organismos como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), entre otros. 

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En la segunda parte, aborda la situación del sistema educativo en tiempos de la pandemia en relación con la respuesta educativa brindada por los gobiernos de la región, retomando los casos de México, Ecuador, Colombia y Argentina principalmente. Con base en cifras, en la experiencia y en las discusiones actuales que revisa, en la tercera parte realiza ocho propuestas importantes para el ámbito educativo, de las cuales aquí quiero remarcar las siguientes: 

1) “Hay que replantearnos las prioridades de la educación hacia otros fines como la felicidad, la convivencia, el buen vivir y la coexistencia con la naturaleza”. En últimas décadas se ha diseminado a lo largo y ancho del globo el discurso de la productividad, la competencia, el éxito, la ganancia, la adicción al trabajo (workaholic) y la meritocracia; todos ellos, valores exaltados y fomentados en buena medida desde las instituciones educativas y que resultan altamente cuestionables en un mundo con recursos limitados, tejidos sociales rotos y relaciones laborales injustas e inequitativas. 

Recientemente, el filósofo Enrique Dussel llamó a la reflexión sobre la necesidad de re-insertar al sujeto social dentro del mundo de la vida natural, a considerar al ser humano como un habitante más del globo terráqueo, y a que en esa operación nos ubiquemos como un elemento más entre muchos otros que coexisten/cohabitan y por ello requieren también de lo que la naturaleza nos ofrece. El discurso de la “maximización de la ganancia” ha generado una separación jerarquizante que coloca al humano por encima del resto de las especies, instrumentalizándolos para sus propios fines, y explotando la otredad hasta excesos que ponen en peligro la propia supervivencia humana. Re-incorporar a nuestra especie en el entramado natural, como el ser “racional” que tiene la capacidad de moderar su experiencia vital en función de la coexistencia con los otros, requiere de una profunda reflexión curricular sobre los contenidos que se procesan en las aulas. En la relación que procuremos con la casa común, nos jugamos el futuro de la humanidad. Y con ello, cierro hilando con otra de las propuestas planteadas por Patricio en su ensayo: 

2) “El cambio climático y el consumo responsable como ejes del nuevo currículum y de los aprendizajes” a lo cual propone “Hacer del tema de los virus un contenido y un problema integral de investigación, análisis y aprendizaje: vincular la aparición y la propagación de los virus a las verdaderas causas ambientales, juntarlas con las sanitarias e integrarlas al gran reto actual de la humanidad: la crisis climática. Relacionar, en fin, los hechos biológicos con los factores sociales, políticos y ambientales”. La discusión resulta impostergable. Dejo aquí el link de la presentación-conversatorio para les interesades.


*Foto de portada: La IBERO Puebla organizó la presentación del libro-conversatorio Otro mundo es posible si otra escuela es viable/ Foto: Fotograma IBERO Puebla | YouTube

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