Feminasty: un espacio para repensar el arte
La colectiva feminista Feminasty ha logrado conformar espacios seguros donde las mujeres, personas trans y no binarias pueden exponer su arte, enfocándose en la diversidad de técnicas y expresiones artísticas
Por Dafne García @DafneBetsabe2
01 de septiembre, 2020
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En 2018, cinco amigues (como se nombran entre sí) de la Ciudad de México decidieron buscar un lugar para armar una exposición de arte. Y lo que al principio era una idea para juntarse entre un grupo pequeño de personas con la intención de compartir sus obras, se convirtió en Feminasty, un proyecto donde más de 150 artistas de diversas áreas han participado.

La colectiva ha organizado, hasta el momento, cinco exposiciones en galerías y salas de arte de la Ciudad de México y Guadalajara. Este año, debido a la contingencia sanitaria, decidieron organizar la exposición digital “Espectros pandémicos” (próxima a inaugurarse),  en la que durante todo octubre se expondrán 20 piezas de artistas mujeres, trans y personas no binarias de diferentes partes del país.

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Estas obras serán seleccionadas de las colaboraciones recibidas a través de la convocatoria que lanzaron en agosto. Cuestionarán temas de salud y bienestar, y mostrarán el proceso creativo de las y los artistas durante la cuarentena.

Para la colectiva, pues, es importante tener estos espacios donde tengan la oportunidad de exponer arte no importa la técnica que se utilice, o si la persona estudió en una escuela renombrada o no; sino poner el arte al alcance de todas las personas, para repensar diferentes expresiones artísticas.

Cuestionar la forma tradicional de las exposiciones de arte

Feminasty

Foto: http://nastyfeminasty.com/

La colectiva Feminasty surgió cuando la creativa de marketing Nave, la artista visual Jimena Medina, la comunicóloga Xóchitl Rodríguez, la directora de arte Thania Diaz y la ilustradora Mariana Lorenzo buscaban un lugar en donde exponer su trabajo.

Mariana explica en entrevista para LADO B que la primera edición la llevaron a cabo en abril de 2018 en la galería Pandeo. “Se nos presentó la oportunidad [de ocupar ese espacio el fin de semana] y pensamos hacer algo divertido; empezamos a juntar más y más personas que se unieran a presentarse en la exposición”. 

A una semana de realizarse el evento, aún no tenían el nombre para la exposición, por lo que, simplemente, acordaron llamarla “Feminasty”. Y, para su sorpresa, aunque pensaban que llegarían pocas personas, la respuesta fue muy buena: la galería estuvo llena.

Y es que si bien en internet puede haber más apertura (a comparación de las galerías o exposiciones físicas ) para que las personas den a conocer su arte, no todas tienen acceso, además de que para Feminasty el tener espacios físicos era importante. 

“Ahí fue cuando nos dimos cuenta de que es una necesidad crear estos espacios [de expresión] seguros fuera de las redes [sociales], para conocernos y vernos las caras”. Para la colectiva es importante crear redes de apoyo y colaboración, por lo que parte del objetivo de la misma es dar a conocer artistas y formar vínculos entre ellos y ellas, cuenta Lorenzo.

La idea en las exposiciones que arman es “exponer todo el trabajo que podamos de mujeres artistas y personas no binarias. En el marco [del evento] hacemos talleres, conversatorios, presentaciones, hay poesía, actos en vivo, performance y demás”, durante un día o un fin de semana, agrega la ilustradora.

Una de las cosas que desde Feminasty tratan de lograr en cada exposición es poner en el centro la diversidad en el arte, no sólo de técnicas ( acuarela, escultura, fotografía etcétera) sino la diversidad de artistas, pues la colectiva busca que las personas que participen provengan de escuelas de arte diferente, de formación autodidacta e incluso sean personas que nunca han expuesto sus piezas.

“Es muy interesante quitarles un poquito el poder a las instituciones. Porque muchas veces como que el arte, las expresiones artísticas, se validan por instituciones. Nosotras no somos una institución, somos una colectiva de personas que [arman exposiciones] porque saben que es necesario y lo disfrutan, pero no queremos validar a nadie”, comenta la ilustradora.

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Así, para Mariana Lorenzo, lo más gratificante de formar parte de Feminasty es tener la oportunidad de conocer y exponer el trabajo de personas que son tan distintas, pero también el poder poner en alto a otros artistas que quizá no podrían tener la oportunidad de exponer sus obras. 

“Es algo súper interesante, porque, por ejemplo, hemos expuesto obras de personas que han ganado becas, de gente que ha tenido premios y demás, pero también de personas o artistas que van empezando”.

Esta diversidad les ha dado oportunidad de contar con performances muy buenos, y piezas transgresoras, que incluso se construyen en el mismo sitio de exposición. “Como [el caso de] una manta bordada, en que la gente bordaba y trabajaba ahí. Han habido cosas muy distintas […] no queremos cerrarnos a nada”.

Además, consideran que las exposiciones que organizan sirven de pretexto para que la gente vea juntas las obras, y a partir de eso se genere un diálogo y un debate entre la comunidad, en donde se cuestionen cosas como: el feminismo, los privilegios que algunas personas tienen, lo que se cree que es arte, y también lo que tradicionalmente se considera que pertenece o no a una galería y una exposición.

“Es muy interesante poner [las obras] en jaque, por ejemplo, poner un bordado de una persona que no necesariamente sabe bordar –o que es una artista que está descubriendo esta técnica de una manera muy autodidacta–, posicionada junto a una pintura de otra artista que tiene años pintando; [poner] al óleo frente a una fotografía […] justo poner las obras a dialogar entre ellas y ponernos a cuestionar un montón de cosas”, explica Mariana.

Asimismo, la ilustradora comenta que creen que el mundo del arte debe ser más justo para los artistas, por ello, cuando las obras expuestas en Feminasty se venden, (a diferencia de otras galerías) la colectiva les cobra una comisión muy baja a los artistas. Ya que la idea de las exposiciones que arman es celebrar, presentar el trabajo de los y las artistas, y ponerles en el foco, más que generar una ganancia lucrativa de los eventos que organizan.

Los retos de exponer arte de forma diferente

Foto: http://nastyfeminasty.com/

Sin embargo, cuenta Mariana, a pesar de la diversidad que han logrado visibilizar en las exposiciones, han enfrentado algunos retos a la hora de organizarlas: la cuestión de la curaduría de las obras y el resolver cómo se organizan las obras en las galerías. 

Por ejemplo, en la última edición de Feminasty (julio 2019) en la Nana, una galería en Ciudad de México, no había paredes, ya que el espacio tenía una estructura de metal, por lo que tuvieron que colocar unas tarimas para colgar las obras.

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Asimismo, ya que se trata de una colectiva autogestiva e independiente, otro de los retos que enfrentan es el financiamiento. 

Mariana Lorenzo recuerda que en la primera edición de Feminasty expusieron el trabajo de 50 personas con tan solo un presupuesto de 500 pesos. Por ello, han implementado estrategias para solventar la parte económica del proyecto, como buscar el apoyo de patrocinadores, y también generar productos como camisetas para vender en las exposiciones.

Sumado a esto, han tenido que aprender a organizar sus tiempos, ya que, además de la colectiva, cada integrante tiene otros proyectos propios. “Es un poco difícil [pues] a nosotras nadie nos está pagando, cada quien tiene sus propios proyectos […] entonces también es un poco difícil coordinar los horarios de cada quien y las posibilidades de cada una”, pues organizar las exposiciones requiere tiempo, señala Mariana.

Sin embargo, la ilustradora enfatiza que, gracias a la gran respuesta que han obtenido de la gente, han logrado conformar una red de apoyo. “Y aunque somos cinco personas ahorita en el equipo, detrás hay un montón de ayuda de nuestro amigues que nos ayudan desde a barrer, a subir piezas, [hasta] a hacer la página web (para la exposición de octubre). Entonces es un esfuerzo colectivo que va más allá de nosotras cinco”.

Pero, aún con estos retos, Mariana considera que este proyecto es necesario y gratificante, pues otro de los objetivos de Feminasty es descentralizar el feminismo y el arte de la Ciudad de México, es decir, llevarlo a otras ciudades y estados del país.

De igual manera, la accesibilidad a los espacios es algo que siempre tratan de lograr en los eventos que han organizado, pues “es súper importante que las personas puedan acceder [a las exposiciones]. También por eso hemos intentado buscar sitios que sean de fácil acceso […]. Es realmente interesante que llegue tanta gente, que se inscriban tantas personas a los conversatorios, talleres y demás”, comenta con entusiasmo Mariana.

Por ello, pensando en esta accesibilidad en tiempos de pandemia, la exposición Espectros Pandémicos será lanzada a inicios de octubre en su sitio web. De igual manera, Feminasty estará dando a conocer más información acerca de los talleres y conversatorios online que tienen planeados para esta edición, a  través de sus redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram, en donde se tocarán temas de bienestar, así como acontecimientos del momento, como el movimiento Black Lives Matter y su impacto en Latinoamérica y México. 

 

*Foto de portada: http://nastyfeminasty.com/

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Dafne García