Felpudas: incidir desde el teatro popular feminista
Felpudas es una compañía de teatro popular feminista que mediante montajes, conversatorios y talleres buscan visibilizar la violencia contra las mujeres.
Por Dafne García @DafneBetsabe2
10 de septiembre, 2020
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“‘Mexicanflor; la región más letal para las flores’ son algunos de los titulares que inundan la prensa mexicanfloriana. Tras la desaparición de multitudes de flores en este país, se han generado muchas preguntas. ¿Quién? ¿por qué? Las flores que aún quedan han decidido hablar e ir en contra de las plagas que las acechan”.

Ese es la línea narrativa de Flores para todas, el montaje de Felpudas Teatro en que tres actrices hablan de la vida de cuatro mujeres, víctimas de feminicidio, antes de que las asesinaran, esto desde un enfoque feminista, con la intención de reivindicarlas, y para que las y los espectadores reconozcan los comportamientos violentos que hay interiorizados en la cultura mexicana.

“Parte de lo que nosotras hacemos es que [las asistentes] tengan una reflexión y sientan que no están solas, porque otra de las premisas es [crear] redes entre las otras mujeres que nos ven; que sea un público activo”, dice Vianey Hernández, una de las directoras.

Es por eso que, al finalizar sus funciones, siempre realizan un conversatorio con el público, el cual sirve para profundizar un poco más en las temáticas que se ven dentro de la obra. Además, este ambiente de debate e intercambio de ideas les sirve para acercarse más a la comunidad y saber qué es lo que sienten y cómo viven la violencia desde su contexto.

“No las dejamos así de: ‘ya vieron esto y ya se acabó’, sino que hay una contención, por todo lo que ya se movió. Entonces empezamos a generar redes de apoyo también, porque les damos algunos elementos [como nombres de instituciones o colectivos] que están dedicados al manejo psicológico, jurídico y médico de la violencia de género”, agrega la también fundadora de Felpudas Teatro.

El montaje de Flores para todas

Con Flores para todas, Vianey explica que lo que querían evitar era la forma en la que usualmente se abordan los feminicidios desde el teatro, es decir, haciendo énfasis en la violencia en escena, como retratar los golpes, por ejemplo. 

“Más bien lo que nosotras hicimos es [interpretar a] estas mujeres aguerridas y que todo el tiempo lucharon, no [las vimos] como un número, [sino] llenas de sueños, de metas; como eran, y al final se les nombra desde un sentido de dignificación y no de revictimización”.

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Además, la obra se ubica dentro del género del teatro cabaret, lo que le sirve para retratar, especialmente, al Estado opresor y cómplice de la violencia feminicida, con sentido del humor –un elemento significativo de este género–, abordando así la violencia desde otra forma, sin dejar de hablar de los casos de las mujeres.

“Entonces, mientras te ríes, te cae el veinte de que algo está pasando y que al final tú como persona también estás siendo cómplice de ciertos abusos. [Igual se aborda] esta parte de que la violencia es estructural, el feminicidio no sucede y ya, hay otras cosas y otras violencias que vienen detrás que se acumulan, que se omiten y [que originan] esto”, enfatiza Vianey.

Un proyecto feminista

Foto: Felpudas Teatro | Facebook

Felpudas Teatro lleva ya cinco años de trabajo. Este proyecto, dirigido por Vianey Hernández y Diana Pimentel, surge ante la necesidad de visibilizar la violencia de género que existe en el país, dando voz principalmente a la periferia del Estado de México y la Ciudad de México.

La psicóloga y teatrista Vianey Hernández explica en entrevista para LADO B que cuando inició el proyecto había identificado una necesidad en la escena teatral del país: el que más mujeres artistas ocuparan espacios en el teatro popular, pues había una desigualdad entre actores y actrices.

“[La ocupación] no era equitativa, pues siempre había más hombres [en las producciones teatrales] y las mujeres siempre eran las de menos voz. Entonces dije, en cuanto al gremio teatral popular, pues es hora de cambiar esa visión”, menciona la co-directora de Felpudas Teatro.

Además, notó que si bien había una corriente de teatro que presentaba problemas sociales en escena, esta relegaba la parte de la violencia contra las mujeres. “Entonces a mí se me ocurre hacer una convocatoria por Facebook, viendo qué mujeres estaban interesadas en hacer teatro de calle, teatro popular, teatro comunitario y que quisieran sumarse a una compañía de puras mujeres”.

Tras esa convocatoria llegaron varias mujeres que se habían formado como profesionistas de teatro o que estaban estudiando este arte, pero también había quienes tenían estudios en otras áreas, como psicología y sociología.

En ese primer momento, Diana Pimentel, Daniela Silva, Elizabeth Ruiz, Elizabeth Guerra y Vianey (provenientes de las periferias del estado de México y de la Ciudad de México), empezaron a reunirse y trabajar en Felpudas. Tras coincidir en que, si de por sí ser mujer era difícil en un contexto machista y patriarcal, ser mujer en las periferias de las ciudades era más complicado, y decidieron hablar de la violencia que se vive particularmente en esos lugares.

“Entonces empezamos a indagar sobre qué era lo que estaba pasando dentro de nuestros contextos y, a partir de eso, fue que decidimos que, como compañía de teatro popular feminista, hablaríamos de temas que nos competen a todas nosotras como mujeres”, agrega la activista.

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Sin embargo, debido a que Felpudas siempre ha sido un proyecto independiente, tras la primera convocatoria, algunas chicas –de las cinco que  iniciaron el proyecto– tuvieron dificultades económicas y decidieron irse para trabajar en otros espacios. Así fue como Diana Pimentel y Vianey se quedaron a cargo de la compañía teatral.

En cada proyecto, buscaban aliadas para que se sumaran a ellas, aunque no pudieran estar completamente comprometidas debido a sus trabajos y otros proyectos. De esta manera, y hasta la fecha, han producido las obras: Las abandonadas, Y nos queremos, Flores para todas y Los embriones a Belén (coproducida por Gunitamayo Producciones).

De esta manera, Vianey confiesa, que desde el comienzo de Felpudas, con cada obra han buscado, aparte de apelar por la descentralización de la cultura y las artes –para que más mujeres accedan a estas–, visibilizar los derechos culturales y humanos de las mujeres, como el derecho al tránsito libre en el espacio público.

Crear vínculos y redes de enseñanza entre mujeres

Foto: Felpudas Teatro | Facebook

Felpudas Teatro cuenta con tres líneas principales de trabajo. Una es la producción artística, donde, mediante investigaciones, generan obras de teatro con perspectiva de género; la segunda es la intervención comunitaria por medio de talleres, en la que a partir del teatro y con el apoyo de otras disciplinas las asistentes crean sus propias escenas.

La tercera línea es la educación no formal, que se imparte a través de conversatorios y con la ayuda de aliadas en ciclos de saberes. Esta “tiene que ver con una necesidad de que estos temas [sobre la violencia contra las mujeres] escasamente llegan a las comunidades; entonces hay que buscar alternativas para que lleguen, [y] la comunidad los adopte y los replique”, explica la Hernández.

A las chicas de Felpudas les parece muy importante “que todas las mujeres tengamos estos conocimientos, para no solamente darnos cuenta de que hay muchas violencias y que estamos inmersas en ellas, sino que también [tengamos] herramientas que nos permitan protegernos entre todas”, explica la activista.

La idea de esta forma de educación es transversalizar el conocimiento desde diferentes áreas, como las artísticas y las sociales, para dotar a las personas de saberes que se comparten a través de conversatorios y talleres presenciales, así como online, para llegar a muchos lugares por medio de las redes y vínculos entre mujeres que se van formando.

“Siempre les pedimos a las chicas que se inscriben a los talleres, que no se queden solamente ahí, sino que [compartan] un poco de lo que se llevan de estos espacios para su comunidad”, agrega Vianey.

Debido a la pandemia por el virus SARS-CoV-2, Felpudas Teatro tuvo que suspender sus actividades presenciales hasta próximo aviso, pero han organizado conversatorios y ciclos de saberes online. La grabación del último de estos, titulado “Desaparecidas ¿Qué hacer?”, puedes consultarlo aquí.

*Foto de portada: Cortesía

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Dafne García