Escuelita feminista, parteaguas del feminismo en Puebla
Este año será la novena edición de la escuelita feminista, un espacio seguro de reflexión y comunidad entre mujeres, parteaguas para el feminismo y activismo en Puebla
Por Dafne García @DafneBetsabe2
06 de septiembre, 2020
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“¡Aquí está tu manada!” Esta es la frase con la que las chicas de El Taller AC presentan la novena edición de la escuelita feminista, que iniciará clases este mes.

El proyecto inició en 2012, y se ha conformado como un espacio de conocimiento sobre el feminismo, donde mujeres pueden convivir, compartir experiencias y formar vínculos que detonan cambios positivos en sus vidas, como el adquirir las herramientas para identificar la violencia de género y cómo actuar ante ella. 

“El feminismo no es cuadrado, es movible; es pensar en qué [contextos] hemos estado para pensar en tal o cual forma de ser feminista, es seguirnos cuestionando como mujeres, es identificar en dónde coincidimos para hacer esta lucha [contra el patriarcado y la violencia]”. Esta es la reflexión que busca detonar la escuelita feminista, explica Gabriela Cortés, co-directora de El Taller AC, a LADO B.

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Respecto a este punto, Minerva Martínez, quien asistió a la edición anterior, cuenta a esta casa editorial que, aunque al entrar a la escuelita feminista tenía una noción acerca del feminismo y del trabajo de mujeres, eso “fue cambiando drásticamente [a través de las sesiones], porque [le] demostraron que había espacio para todas, que había muchos vivires, muchos sentires, muchas experiencias, y que el feminismo cada quien lo vive desde su trinchera”.

Por otra parte, para Itzel Velázquez Lara y Karen Morales, alumnas de  la primera y quinta generación respectivamente, la escuelita las ayudó a encontrar vínculos y amistades con otras mujeres, que junto con lo aprendido en las sesiones (reflexiones de lecturas en grupo, temas de género presentados por especialistas y talleres) las hizo llevar el feminismo a otras áreas de su vida y generar otros proyectos.

El feminismo es un lugar donde cabemos todas

Escuelita feminista

Foto: EL TALLER AC | Facebook

En la primera edición de la escuelita feminista en 2012, Gabriela Cortés y Natali Arias (que en ese entonces formaba parte de El Taller AC) tenían la idea de tener un proyecto en el que, más allá de que fuera un curso de formación teórico en feminismo, se hiciera un espacio de reflexión en donde pudieran compartir esos temas con las mujeres y jóvenes en Puebla.

“Entonces estaba el nervio de pensar cuántas [mujeres] llegarían. Si llegaban cinco pues nos dábamos por bien servidas, y de repente nos damos cuenta, en la primera sesión, que habían llegado bastantes mujeres, más de veinte”. Las chicas de El Taller no se imaginaban que la escuelita tendría más de una edición, explica Gabriela Cortés.

En un principio, en la escuelita solamente se hacían lecturas, era “leer a Simone de Beauvoir, a feministas o lo que hicieron, […] y era reflexionar a partir de eso”, añade la activista.

Itzel Velázquez Lara  politóloga y coordinadora ejecutiva del Programa Interdisciplinario sobre Política y Prácticas Educativas en el CIDE,  fue una de las primeras alumnas de la escuelita. Ella recuerda que todo el proceso fue muy gratificante y que, aunque ya había trabajado en temas de derechos sexuales y reproductivos, las lecturas y la reflexión en grupo le ayudaron bastante.

“Aprendí mucho, pero también [me sirvió para] reforzar cosas que ya traía, que no sabía que ya hacía, [que igual ya era] feminismo, y esta parte también de conocer mis derechos, de conocerme. Yo creo que eso es algo bien importante que luego se nos olvida: el conocernos”, puntualiza Itzel.

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Después de la experiencia que obtuvieron en esa primera escuelita feminista, Gabriela Cortés platica que se dieron cuenta de que en Puebla había otras mujeres que se identificaban como feministas. “Entonces fue decir: ‘bueno, invitemos a esas mujeres, a esas expertas en temas’, porque [la idea es que]  las feministas estamos en todos lados, que hay feministas que están construyendo desde sus contextos y desde sus espacios”.

Es así que, desde El Taller AC, a partir de la tercera generación, decidieron invitar a mujeres feministas no sólo de Puebla, sino de otros estados como México, Morelos, Guadalajara, Oaxaca y Veracruz, a hablar y compartir acerca del feminismo y de su experiencia desde lo laboral, lo académico, y el ámbito de cada una.

El objetivo de dar voz a esta diversidad es, como explica Cortés, dar a las chicas que asisten a la escuelita las diferentes visiones de la lucha del feminismo, para que ellas puedan armar su propio feminismo y se quiten la idea de que este tiene que ser de una determinada forma. Se busca eliminar el “feministrómetro”, es decir, la noción de que si no haces tal o cual cosa no eres lo suficientemente feminista.

“Por el tipo de espacio [que es muy seguro], en el que hay mujeres que pueden nombrarse feministas, otras que no, pero [donde] finalmente todas ahí podemos discutir sobre las diferentes posturas que tengamos de una manera tranquila, y en la que realmente nos sentimos escuchadas”, explica Karen Morales.

Un espacio que deja huella

Escuelita feminista

Foto: EL TALLER AC | Facebook

Para Gabriela Cortés una de las cosas bonitas de la escuelita es ver cómo las chicas “van haciendo manada; cómo las que ya estuvieron en una generación se van identificando [entre ellas], van haciendo amistad y se van encontrando en diferentes espacios, [y allí] se siguen fortaleciendo entre ellas”.

Algunas de las asistentes incluso se han quedado como parte de la batucada lesbofeminista de El Taller A.C, a hacer activismo y a accionar en pro de los derechos de las mujeres. Este es el caso de Minerva Ruiz, quien asistió a la edición pasada de la escuelita y considera que “había algo más que el simple hecho del enojo social, que había una lucha específica por las mujeres y que quería ser parte de eso”.

Es así que, cuando le presentaron a la batucada y lo que hacían (tocar tambores mientras se cantan consignas en las acciones de protesta), Minerva decidió unirse.

“El día en que me di cuenta de que todas estábamos acompañándonos en un espacio en el que nos sabíamos partícipes de la misma situación, dije: ‘aquí está bien, este es mi espacio’. Entonces cuando Mona dijo lo de la batucada, pues me aventé, me metí y actualmente he ido a accionar [con ellas]”.

Por otra parte, Karen Morales comunicóloga y activista, quien tras asistir a la escuelita estuvo de voluntaria un tiempo en El Taller AC, considera que, tras su experiencia, “las redes [de mujeres] que nos abrió o me abrió después [de la escuelita], fue lo que más me gustó y lo que más me impactó de alguna manera, porque ese tipo de espacios no son tan comunes”.

Fue en ese espacio donde ella logró cristalizar una idea que tenía desde hace tiempo: un sitio web con artículos de entretenimiento, cultura y opinión de mujeres en la disidencia sexual, llamado A falta de pan.

“Justamente fue en la escuelita el primer lugar en el que dije: ‘aquí voy a empezar a encontrar gente [para crear A falta de pan] ’. Ya había platicado con algunas personas, pero la verdad es que no a un nivel de convencerlas de apostar por esa idea”, agrega Morales.

Itzel Velázquez también considera que la escuelita feminista le ha dado herramientas que la han ayudado en sus proyectos. Por ejemplo, como parte de los programas interdisciplinarios del Centro de Investigación y Docencias Económicas (CIDE), realizó un programa en conjunto con el Instituto Nacional Electoral (INE). 

“Se llama Talentum Mujeres Civitas y es para chicas de 15 a 17 [años]. La idea es tocar temas de equidad de género, derechos de las mujeres, tirándole un poco más a la parte de la participación ciudadana, pero nosotras le hemos querido dar también este toque de conocer tus derechos sexuales y reproductivos”.

Y fue gracias a la experiencia de la escuelita que ella descubrió que tenía el conocimiento para ayudar a crecer a otras chicas y a transformarse, así como le ocurrió a ella durante el proceso que tuvo con las chicas de El Taller AC.

Un proyecto que sigue y resiste

Escuelita feminista

Foto: EL TALLER AC | Facebook

Este año la escuelita feminista se llevará a cabo a partir del 19 de septiembre, y durará hasta el 31 de octubre. En esta ocasión, aparte de las sesiones presenciales (que se llevarán a cabo con todas las medidas sanitarias correspondientes), por primera vez se abrirá una modalidad online.

“No nos gusta, no es algo que nos encante, pero es importante reconocer que llegas a otros espacios, porque hay chicas que se están apuntando no sólo en Puebla sino en Mérida, Oaxaca, Estado de México, Zacatecas.” explica Gabriela Cortés.

“Incluso una de las mesas [de reflexión] que vamos a tener se llama Lo que el COVID evidenció. [Y se refiere a que] hay otras pandemias que no se han atacado o que no se han trabajado como con el COVID; en esta visión de esta pandemia del feminicidio, del machismo que sigue asesinando”, enfatiza Cortés.

Si bien esta nueva modalidad online presenta un reto para ellas, están emocionadas “porque creo que [la variedad de puntos de vista] también enriquece la visión del feminismo y de la lucha feminista que tenemos en Puebla, a la mejor puede coincidir en otros estados o ciudades, pero quizá también sea diferente la violencia para otras, desde esos espacios”. 

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Para esta edición de la escuelita feminista, tanto la modalidad en línea como la presencial tienen cupo lleno; sin embargo, las chicas de El Taller AC invitaron a contactarlas a través de su página de Facebook para obtener información por si se abren nuevos lugares.

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Dafne García