No estamos todas: la última imagen de las víctimas de feminicidio
Una colectiva de ilustradoras empezó a hacer dibujos de las víctimas de feminicidio en México desde noviembre de 2017. La iniciativa busca recuperar la dignidad de las mujeres asesinadas cambiando la imagen de violencia replicada en medios.
Por Aranzazú Ayala Martínez @aranhera
12 de agosto, 2020
Comparte

“La verdad es que el feminicidio siempre ha estado ahí. Desde antes que naciéramos había feminicidios en Ciudad Juárez, pero hay un día en que te das cuenta y dices: ‘esto es cotidiano, esto está muy mal’”. 

Las palabras de la colectiva de ilustradoras “No estamos todas” representan a muchas mujeres en México que vivimos y hemos crecido normalizando el feminicidio, hasta que un caso en particular nos abrió los ojos y nos hizo enfrentarnos a la realidad. 

Ante esto, las artistas decidieron actuar desde su trinchera y así dibujar a las víctimas de feminicidio en México para cambiar su última imagen, dejando un recuerdo lleno de amor y sororidad. Toda la esencia del proyecto es hablar de quiénes eran las mujeres asesinadas cuando vivían: cómo las recuerdan, de dónde eran, qué les gustaba.

Para las integrantes de “No estamos todas” el feminicidio que las marcó fue el de Lesvy Berlín Osorio, el 3 de mayo de 2017, dentro de Ciudad Universitaria en la Ciudad de México. Al poco tiempo surgió en redes el hashtag #SiMeMatan, mediante el cual miles de mujeres en todo el país compartían, a modo de visibilizar la violencia sistémica, lo que la opinión pública diría si fueran asesinadas: “si me matan dirán que salía sola”, “dirían que traía minifalda”, “dirían que tomaba”, “dirían que estaba con hombres”.  

También puedes leer: “Pintaremos lo que tengamos que pintar hasta que nos dejen de matar”

Y el 8 de septiembre de ese mismo año otro feminicidio sacudió al país: Mara Castilla, estudiante de la UPAEP, fue asesinada en la ciudad de Puebla después de subirse a un Cabify para regresar a su casa tras una fiesta. Mara había usado en sus redes el mismo hashtag: “#SiMeMatan es porque me gustaba salir de noche y tomar mucha cerveza”.

El asesinato de Mara detonó movilizaciones en todo México. Y aunque la razón de juntarse en las marchas era triste, el estar todas juntas exigiendo justicia y sabiéndose en la misma trinchera era de mucha fuerza, de esperanza. Aunque después de ir a las manifestaciones, las ilustradoras no sabían qué hacer.

“Después volví a ver al mapa de feminicidios de María Salguero. Y en ese entonces la periodista Frida Guerrera publicó los feminicidios que había documentado, que en ese entonces eran más de mil. Y me puse a buscar caso por caso en toda la lista”, dijo a LADO B una de las fundadoras de la colectiva.

Foto: Facebook (No estamos todas) | Ilustración: @juliaeth

Te puede interesar: Detrás de cada feminicidio hay una historia: ilustradores dan rostro a las víctimas para honrar sus vidas

Ver todo eso les provocó ganas de rayar los nombres de las que faltan, de las que ya no están con nosotras, en todas las paredes. Pero al juntarse más amigas y platicar con colectivas y activistas de varios lugares del país, decidieron iniciar el proyecto de manera más formal. Entonces prepararon una invitación y un manual para las colaboraciones y empezaron a convocar a colegas.

“Muchas de las colaboraciones [se han dado] porque nos acercamos con las ilustradoras e ilustradores, y después otras [se dan] porque han llegado y les interesó el proyecto”, cuentan.

La memoria como poder

Foto: Facebook (No estamos todas)

Desde el 25 de noviembre de 2017 a la fecha, han reunido cerca de mil 200 colaboraciones. Aunque hay casos que han sido ilustrados más de una vez, la colectiva trata de tener una publicación diaria en su cuenta de Instagram.

Entre sus ilustraciones está la de la pequeña Alison Gabriela, asesinada el 24 de marzo de 2020 en la ciudad de Puebla, así como otras tantas de mujeres de todas las edades que han sido víctimas de feminicidio. 

“Al principio no sabíamos cómo reaccionar. Éramos unas muchachas detrás de una computadora, pero ahora ya sabemos más. Los familiares nos han contado muchas cosas, [pero antes] nosotras no sabíamos qué hacer con esa información [a la hora de ilustrar]. Ahora preguntamos cómo la recuerdan, qué metas tenían, que metas le faltaron por cumplir. Y con esa información podemos formar unos retratos más completos, porque la idea no es hablar del crimen sino hablar de quiénes eran estas mujeres; mujeres tan diferentes entre ellas”, cuentan las fundadoras.

“No estamos todas” ha colaborado ilustrando también feminicidios en Costa Rica y en Chile, ayudando a visibilizar lo que pasa en otros países de la región. Esta es pues la forma de las ilustradoras de hablar de las víctimas sin hacer uso de la violencia.

Te sugerimos leer: Feminicidios y violencia familiar, los delitos que no bajan en Puebla

Ellas dicen estar conscientes de que la problemática no va a acabar por su proyecto, ni este es una medida para erradicar el feminicidio.

El proyecto es un esfuerzo para hablar de las víctimas sin violencia: una manera de redignificar a las mujeres, traerlas de vuelta, usar la memoria como poder. “No es justo que la última imagen de la vida de una persona sea de violencia, que la despoje de su dignidad; no queremos que esa sea la última, nosotras somos las que decidimos cómo queremos ser recordadas”.

Foto: Facebook (No estamos todas) | Ilustración: @cabeza_de_golondrina

***

Si gustas colaborar con “No estamos todas”, solo tienes que escribir directamente a la cuenta de Facebook o Instagram de la colectiva, para recibir el manual del proceso y contactarte con las ilustradoras.

*Ilustraciones de portada: @teia.astrophytum, @aneellet, @al3handr4

Comparte
Aranzazú Ayala Martínez
Periodista en constante formación. Reportera de día, raver de noche. Segundo lugar en categoría Crónica. Premio Cuauhtémoc Moctezuma al Periodismo Puebla 2014. Tercer lugar en el concurso “Género y Justicia” de SCJN, ONU Mujeres y Periodistas de a Pie. Octubre 2014. Segundo lugar Premio Rostros de la Discriminación categoría multimedia 2017. Premio Gabo 2019 por “México, el país de las 2 mil fosas”, con Quinto Elemento Lab. Becaria ICFJ programa de entrenamiento digital 2019. Colaboradora de “A dónde van los desaparecidos”