¡Un saludo a todas las mujeres sonideras desde Tepito!
La escena musical de los sonideros ha sido históricamente dominada por hombres; sin embargo, desde hace más de 30 años Lupita La Cigarrita, Jacqueline Malagón y Marisol Mendoza se han encargado de abrir espacios e influir en el reconocimiento y representación de las mujeres en esta industria.
Por Dafne García @DafneBetsabe2
23 de julio, 2020
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Los bailes sonideros nacidos en Tepito son parte de la cultura mexicana. Cumbia y ritmos tropicales, generalmente, son la música que llena las calles de los barrios populares de la Ciudad de México –y la República– para bailar. El DJ o sonidero se encarga de animar el baile, seleccionar y mezclar la música y, al mismo tiempo, mandar saludos y mensajes de una forma tanto creativa como divertida.

Esta industria ha sido dominada desde un comienzo por hombres, pero las mujeres no han sido ajenas a este mundo. Así pues, el colectivo Chingona Sound (comunidad feminista que visibiliza y reconoce el papel de las mujeres en la música) se dio a la tarea de reunir a tres sonideras pioneras en la incursión de las mujeres en esta industria en el conversatorio “Historia de las mujeres sonideras en México”, con el fin de reflexionar acerca del papel de estas en los sonideros.

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La trayectoria de Jacqueline Malagón con su sonido “La Dama”; Lupita La Cigarrita de sonido Radio Voz, y Marisol Mendoza, fundadora del colectivo Musas Sonideras, sin duda ha visibilizando el trabajo de la mujeres en esta industria. Su talento, el respeto y el cariño que su público siente por ellas, derivado de su habilidad y creatividad al hacer mezclas de sonido y la forma de mandar saludos e interactuar con la gente, es prueba de ello.

La historia de tres mujeres en una escena dominada por hombres

Jacqueline Malagón recuerda que si bien ella ya había estado en contacto con el mundo sonidero, pues trabajó con su esposo en una organización que ellos fundaron: “Sonideros Guerreros de México”, antes no había mucho boom de mujeres en la escena.

“Yo creo que todo mundo se enfocaba en el hombre y la mujer no despuntaba aún […] no se nos había impulsado o, al menos, no lo tomábamos como mujeres de ‘yo quiero ser sonidera’, por lo mismo de que lo veíamos masculino. Yo nazco en 1988 como sonidera y para mí fue algo padre porque yo fui pionera en el movimiento, impulsada por mi familia”.

Para ella uno de los momentos importantes en su incursión en el mundo sonidero fue cuando su esposo se fue de gira a Estados Unidos. Ella se quedó al mando de un grupo de  60 hombres sonideros, miembros de sus organización. “Al final todos lo agradecieron [el que ella se quedara al mando] porque dijeron que había más carácter, más decisión y más firmeza en los acuerdos a los que se llegaban”.

A través de esa organización se dedicó a abrir asambleas para generar representación y, a su vez, comenzó a tocar puertas en el gobierno con el fin de que les permitieran tocar en más lados. Posteriormente fundó el sonido La Dama y grabó su primer disco en 1987, iniciando su trayectoria en la escena musical; lleva 32 años produciendo música.

Foto: Facebook (MUSAS Sonideras)

Por su parte, Lupita La Cigarrita considera que, si bien los sonideros fueron iniciados por los hombres, “[estos] siempre [han sido] empujados por una mujer: su esposa, su hermana, su tía; siempre una mujer ha tenido que ver para impulsar a alguien que quiera ser sonidero. Pero ahora se nota más nuestra presencia a raíz de que se conoce que existió una mujer sonidera [la Socia de Tepito] en los años 60”.

Guadalupe Reyes Salazar fue la primera sonidera reconocida en México, quien en los años 60 creó el “Sonido La Socia” en el barrio de Tepito. 

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Al igual que Jacqueline, Lupita antes de ser sonidera ya llevaba tiempo involucrada en el mundo de la música. Desde que era una niña veía los bailes y eventos que se organizaban en los barrios. Pero después se involucró más en este mundo cuando en 1982 se casó con un vendedor de discos del barrio de Tepito, con quien emprendió una dinastía de sonideros con Sonido Campos. 

Ella apoyaba a su esposo a grabar sus comerciales promocionando a su agrupacion, así como otras actividades administrativas, y aunque le había externado a su esposo su deseo de ser una sonidera él siempre le decía que primero le ayudara a él y después sería su turno.

En 1990, “ya cansada de muchas cosas que había vivido con [su] pareja, cansada de machismo, engaños, maltrato” decide separarse de su esposo y enfocarse en su deseo de ser sonidera. Así, en 2002 hizo oficial su lanzamiento representando al barrio Bravo de Tepito, explica Lupita.

La Cigarrita recuerda que una de las dificultades que enfrentó ocurrió en 2004, cuando en el evento del 36 aniversario de Sonido La Changa –uno de los más importantes de las escena sonidera– ella llegó con mucho equipo de sonido, pero como no la conocían aún no la querían dejar acomodarse en el lugar que ella quería; trataban de excluirla. Era su primera presentación en un evento grande con muchos sonidos de renombre. 

Sin embargo, ella y su equipo no les hicieron caso y se acomodaron. “Toqué tres temas y con eso tuve”. A partir de ese momento fue más respetada y reconocida en la escena, incluso volvió a participar en ese mismo evento diez años después.

La historia de Marisol Mendoza, otra de las pioneras y representantes de este movimiento, igual tiene su origen en el seno de una dinastía sonidera. Su papá, Ricardo Mendoza, fundador de Sonido Duende (que actualmente tiene una trayectoria de 40 años) empezó construyendo sus bocinas y bafles en el patio de una vecindad de la delegación Azcapotzalco, en donde vivían.

Foto: Facebook (MUSAS Sonideras)

“Yo nunca pensé en ser sonidera, yo crecí viendo en la casa los aparatos que entraban y salían, pero empecé a involucrarme en las actividades administrativas de la agrupación. Y las primeras [mujeres sonideras] que conocí fueron Lupita La Cigarrita y Jacqueline Malagón, con sonido La Dama”. Este encuentro se dio hace 14 años en un evento de sonideros, agrega la música.

En ese entonces, Lupita La Cigarrita era parte de la organización “Fraternidad de los Sonidos en México”, y Jacqueline Malagón formaba parte de “Sonideros Guerreros de México”. Ellas eran las únicas mujeres en esa escena musical, y la inspiraron muchos años después a visibilizar a las mujeres sonideras, junto con Mariana Delgado, antropóloga y productora musical. “Estuvimos 13 años trabajando en el Proyecto Sonidero, que también lo impulsó una mujer [Mariana]”, comentó Mendoza.

Sobresaliendo en la escena sonidera

Foto: Facebook (MUSAS Sonideras)

El papel de las mujeres ha sido muy importante para el movimiento sonidero, ya que han impulsado y participado en grandes iniciativas como El Proyecto Sonidero (EPS), tal como mencionó Marisol Mendoza.  

Este proyecto ha contado con el liderazgo y participación de Mariana Delgado, la fotógrafa Livia Radwansky y la propia Marisol. Nació en 2008 con el fin de “reconocer la potencia del movimiento sonidero como respuesta creativa, que opera como una plataforma transnacional de expresión, innovación, mediación, participación y comunicación para amplios sectores de México y América”.

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Dicha iniciativa se dedica a hacer investigación, registro, exposiciones, programas de eventos, talleres, publicaciones y bailes dedicados a la familia sonidera. EPS –cuya base está en la Ciudad de México– reúne a antropólogos, etnomusicólogos, promotores, sonideros, productores, fotógrafos, documentalistas y artistas de México, Estados Unidos, Colombia, Brasil, Bolivia, España y Argentina.

Jacqueline Malagón, por su parte, dijo durante la charla que está muy orgullosa de los retos que se le han presentado a lo largo de su trayectoria, porque “las mujeres sonideras no somos mujeres que nos quedamos quietas”. Y también reconoció que las sonideras deberían estar agradecidas con personas como Marisol Mendoza. 

Y es que la labor de esta sonidera no se limita a su participación en el EPS. A través del colectivo Musas Sonideras, Marisol, ha tenido mucho impacto para la visibilización e integración de mujeres sonideras en la escena musical. Hasta el momento, ha formado una red de más de 60 músicas provenientes de lugares como San Diego, Texas, Chicago, Tijuana, Puebla y Toluca.

Asimismo, ha logrado que se abran espacios para tocar en lugares como el Centro Cultural Los Pinos; los museos: Soumaya, el Chopo y el Ex Teresa Arte Actual; así como en universidades, dentro de ellas la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Iztapalapa.

“[Marisol] se ha dedicado a estar tocando puertas, viendo quién voltea a ver a las mujeres sonideras. Logrando filtrarse a la unión americana, logrando primeros lugares, y no solamente allá”, comenta Jacqueline.

De igual manera, la participación de Musas Sonideras se ha dado en espacios y eventos feministas, por ello son consideradas un bastión feminista dentro de la cultura sonidera. Sin embargo, Marisol contó en el conversatorio que al principio no consideraba que su proyecto fuera parte de este movimiento. 

“Poco poco fui viendo que el apoyo fue de mujeres para mujeres. Entonces empecé a ver que otras mujeres nos empezaban a invitar a sus espacios […]  Por ejemplo, fuimos a Violeta Radio –una radio feminista– a inaugurar[la] junto con ellas, a amadrinar el espacio. Aparte, empiezan a haber muchos movimientos de lucha [feminista] y empezamos como movimiento social a acompañar a otros movimientos, peleando desde la calle […] por los derechos de las mujeres”.

Por otra parte, en la trayectoria de Lupita La Cigarrita, también destaca su papel en el documental Yo no soy guapo (2018), dirigido por Joyce García, que “muestra el panorama de la cultura sonidera y de las adversidades que ha tenido que atravesar, debido a las prohibiciones del gobierno federal”.

Finalmente, Lupita La Cigarrita hizo una invitación a las mujeres a unirse a la escena sonidera: “¡Súmense! No están solas. Aquí está Marisol presente, aquí están las Chingona Sound, aquí esta Jacqueline Malagón, aquí estamos todas. Nunca van a estar solas porque ya hay un colectivo donde las van a cobijar, las van a abrazar, las van a chiquear, les van a enseñar. Súmense porque necesitamos a todas a las que les nazca de corazón ser sonidera. ¡Anímense!”.

*Foto de portada: Facebook (MUSAS Sonideras) 

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Dafne García