Uncut Gems, el infravalorado thriller de los hermanos Safdie
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
19 de junio, 2020
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Hoy en día, cuando se habla de la empresa cinematográfica A24, es común que venga a nuestra mente una serie de películas enfocadas en el género fantástico o de terror. ¡Las cintas de Ari Aster, por ejemplo! Con Midsommar (2019) o Hereditary (2018); incluso las de Robert Eggers, con The Lighthouse (2019) o The Witch (2016). Esto debido a que han tenido un particular éxito cambiando el género de distintas formas, ya sea abandonando tópicos comunes o regresando a argumentos más clásicos.  

Lo cierto es que la crítica y la audiencia concuerda con que esta casa productora se ha vuelto ya un importante parteaguas en el género fantástico, debido a esa exquisita manera que tiene de experimentar con el miedo.  Ya sea al ofrecer narrativas que busquen horrores dentro y fuera de la naturaleza humana, o por construir universos completamente distintos a los que Hollywood ya nos tenía bastante acostumbrados. 

No obstante, también es cierto que los cinéfilos eventualmente olvidan que la A24 no es como tal una empresa dedicada al género de horror, como lo sería la Blumhouse Productions, por ejemplo, que también ha alcanzado una gran relevancia por esta misma tarea, y se pasan por alto otras grandes películas de distintas categorías que han sido tremendamente buenas, aunque a veces injustamente infravaloradas. 

Ya sea en la comedia juvenil con el Eighth Grade (2018) de Bob Burnham o el Mid90s (2018) del debutante Jonah Hill, volviendo a los orígenes del cine teen noventero y esos dramas adolescentes; como, por ejemplo, en los fascinantes thrillers dramáticos de denuncia o crítica social que también elevaron a esta productora como una de las más relevantes en los últimos años. 

No por nada, el máximo galardón en los Academy Awards 2017 fue para la incomprendida Moonlight de Barry Jenkins -luego de ese bochornoso incidente que nadie quiere recordar- cuyo drama contestatario sobre un joven que debe luchar a capa y espada contra una sociedad corrompida, tanto por el crimen como por la discriminación, la posicionaron como una de las películas independientes más relevantes en los últimos diez años. 

Por esto, es seguro decir que la A24 es ahora lo que tal vez la Miramax, o la Dimension Films, fue en sus momentos. Productoras dedicadas a la caza de nuevos y emergentes talentos no solo para un género en específico, sino para el cine independiente en general. Y que poco a poco, con estas fascinantes propuestas, logran de hacerse un lugar importante en las grandes ligas, aunque a veces, queridos padawans… las grandes ligas paguen mal.  

Porque si de injusticia hablamos, no solo vamos a recordar la terrible ninguneada que recibió la plataforma Netflix en los últimos Academy Awards. O que Joe Pesci fuera ignorado vilmente en pos de ver a Brad Pitt sostener otra estatuilla entre sus manos. Ni mucho menos lo que sucedió con Klaus (2019) o Toy Story 4 (2019). ¡No, no! Lo que vamos a recordar es que la A24, desde la fascinante Moonlight (2017) de Barry Jenkins definitivamente ya no ha vuelto a destacar con ninguna película en estas polémicas premiaciones.

Es decir, si casi se daba por hecho que La La Land (2017) de Damien Chazelle era la máxima ganadora en ese año, opacando por momentos el producto de la A24, imagínate tú qué más le queda por presumir.

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Uncut Gems

Still de Uncut Gems (2019) / Foto: A24 | YouTube

The Lighthouse (2019) de Robert Eggers, por ejemplo, no fue la única ignorada de quienes muchos críticos y fanáticos expresaron su inconformidad por ni siquiera verla en la lista de nominados. También, y esto es algo que debemos enfatizar, lo fue Uncut Gems (2019). Una película producida tanto por la A24 como por la misma cadena Netflix que, luego de estar ocupados por el furor que trajo consigo Parasite (2019) de Bong Joon-ho, todos nos dimos cuenta demasiado tarde -incluyéndome- que definitivamente debía estar ahí. 

Dirigida por los hermanos Josh y Ben Safdie -quienes lamentablemente aún continúan bajo el curioso estigma de ser directores undergroundUncut Gems es un excelente thriller dramático que nos demuestra, de una manera particularmente tragicómica, el lado perverso y ambicioso del ser humano a través de un único pero adictivo vicio: las apuestas. O bueno: la ludopatía.  

Como una suerte de alegoría al estrés y ajetreo de nuestro perturbador siglo XXI, la película de los hermanos Safdie nos lleva a comparar la vida misma con los juegos de azar. De cómo las decisiones que tomamos constantemente son tan desconocidas como místicas, y que casi siempre debes apostar en grande para poder ganar. O arriesgarte y perderlo todo, en esta constante ruleta rusa que a veces te engaña y que a veces te premia.   

Y lo mejor es que lo hace a través de una mirada francamente hipnótica, como suelen ser las películas de estos directores. Ya sea con rasgos más propios del cine experimental; o hasta adrenalínicos que en ocasiones se fusionan con la propia narrativa, como el constante uso de música instrumental que te abraza y te sofoca; hasta con “mística” fotografía para hacer sublime el horror humano que en ocasiones ni siquiera parece un horror como tal. 

Por ejemplo, en la maravillosa Good Time (2017), otra de sus películas infravaloradas y poco conocidas, seguimos paso a paso a nuestro protagonista, Connie Nikas, interpretado por nada menos que Robert Pattinson, a través de un mar de calamidades en el mundo criminal para recuperar una suma de dinero y conseguir salvar a su hermano de la prisión en la que se encuentra.

Este viaje límbico con pase directo hacia el infierno llega a ser tan mezquino, sórdido y desquiciado, que de un momento a otro cambia de forma interesante con la técnica para volverlo en pocas palabras: sublime y exquisito. Haciendo que los tópicos comunes en cualquier tipo de género sean thrillers o comedias, sigan sus propias reglas y tratamientos en pos de nuevas experiencias. 

En cuanto a Uncut Gems, esta experiencia es traducida de forma casi documental. Como si la cámara, de una forma intimista, nos orillara a desentrañar el más profundo rasgo psicológico de nuestro protagonista, Howard Ratner -interpretado maravillosamente por Adam Sandler- un judío dedicado a la venta de joyería exclusiva para grandes celebridades, y cómo la pasión por el “seguir ganando”, lo lleva directo a su destrucción.

Y con ello, a la destrucción total de todo aquel que le rodea. Por lo que pronto, el drama humano alcanza a otros niveles más interesantes todavía: un poco en el dilema familiar; otro más en el trabajo; y uno igual de destructivo que las propias apuestas: en el romántico. Haciendo que la película sea tan emotiva, emocionante y desgarradora. ¡Cuánto hemos de disfrutar! Pero también… ¡cuánto hemos de sufrir!

Por momentos, recordándonos incluso a la película del grandioso Abel Ferrara, Bad Lieutenant (1992) sobre un policía corrupto -a quien da vida el mítico Harvey Keitel- cruel y ludópata que lleva su vida, tras cada apuesta o deuda con la mafia, en un camino de podredumbre absoluta donde cada decisión que toma es un paso más cercano al infierno. 

Y de forma literal en ocasiones, con poderosas escenas religiosas como la del Cristo en forma de epifanía que no son más que alegorías inquietantes del terrible deterioro mental y espiritual que posee nuestro protagonista. 

Pero que mientras en Bad Lieutenant (1992) las vivimos a través de los filtros de una justicia torcida, en Uncut Gems, en cambio, podemos verla contenida en la vida de un hombre de clase alta que busca a su manera un escalón más arriba del que está. Siendo ésta la principal adicción. 

Eso sin contar que probablemente estemos frente a una de las mejores actuaciones del propio Adam Sandler desde la grandiosa Punch-Drunk Love (2002) de Paul Thomas Anderson. Y nos da cátedra absoluta, igual que Pattinson en su última faceta dentro del cine de autor, de que algunos actores aún no han dado todo lo que tienen para el séptimo arte. Y esta no es más que otra oportunidad de oro para quien fuera considerado como el “rey de las comedias gringas y palomeras.”

Ya que además de ese reconocible trabajo en el arte de la comicidad que claramente necesita este específico y curioso personaje, para sorpresa de la mayoría, también es posible hacernos sentir la adrenalina y la seriedad de un thriller angustiante que crece y crece a la espera de una estruendosa explosión. Esto es calidad, señores. ¡Al César lo que es del César! 

Además de las curiosas apariciones de grandes personalidades como el compositor y cantante The Weeknd o el ex basquetbolista Kevin Garnett, quienes se interpretan a ellos mismos y nos hacen sentir el realismo de este drama humano en potencia, la película nos presenta también a una hermosa, pero hasta hace poco desconocida, actriz italoestadounidense de nombre Julia Fox que se ha vuelto la musa predilecta de muchos cinéfilos y fanáticos -incluyéndome-. 

Uncut Gems

Still de Uncut Gems (2019) / Foto: A24 | YouTube

Ella es el verdadero diamante en bruto que tiene esta fucking película. Y no lo digo solo por su evidente sensualidad -¡que vaya sensualidad!- sino por su talento innato que aporta mucho corazón a la historia pese a ser un simple secundario. Admitámoslo, la responsable de darle ese halo de carisma y romance prohibido a una película cuyas palabras “tentación y vicio” se quedan bastante cortas para poder describirla… sin lugar a dudas es ella. Atención con Julia porque se ha vuelto ya una promesa latente para el séptimo arte

¿Qué les puedo decir queridos padawans? Quizás fue por pésima distribución o por pura mala suerte, pero estamos ante una gran película del 2019 que aunque reconocida en el cine subterráneo, aún sigue pasando desapercibida entre los grandes círculos de expertos y conocedores. Hipnótica y desgarradora; apacible pero furiosa, una suerte de película de culto escondida en una plataforma streaming a la espera de encantar a cinéfilos y expertos.

Pero aquí la tienen, al fin, servida y en bandeja de plata. Uncut Gems de estos grandiosos, pero a veces olvidados cineastas, nos recuerda lo increíblemente cercano que es la vida con los juegos de azar. O hasta injusta como ella misma sabe.  

Un potente thriller dramático tanto de Netflix como de la A24; y uno más infravalorado todavía de los hermanos Safdie. ¡Poesía pura que debes ver!

 

Sinopsis:

“Un carismático joyero hace una apuesta de alto riesgo que podría conducir a una ganancia inesperada, pero antes debe lograr un equilibrio entre las empresas, la familia y los adversarios”.

*Foto de portada: Still de Uncut Gems (2019) / Foto: A24 | YouTube

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Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com