Tormenta Cristóbal y COVID arrasan con la Península de Yucatán
Todavía no se sabe el impacto total que han dejado las peores lluvias registradas en los últimos 18 años en esta región del país.
Por Animal Politico @
24 de junio, 2020
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El 1 de junio, entre las 12 y las 4 de la tarde empezó la tromba en la Península de Yucatán. Al principio, entre el 29 y el 30 de mayo, lo que hubo fueron unas lluvias regulares, nada fuera de lo normal. Pero después, durante cinco días cayó agua del cielo como no había caído en 18 años.

La última vez que los pobladores de la región, conformada por los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, vivieron un fenómeno más o menos similar fue con el huracán Isidoro, en 2002.

“En ese entonces llovió por ocho días, pegó fuerte, pero no afectó tanto como la tormenta tropical Cristobal, que nos azotó entre el primero y el 5 de junio”, dice Everardo Chable Huehuet, habitante de la comunidad de Chan-Chen, en Hopelchén, Campeche.

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Por la región, como en casi todo el país, las cosas ya andaban mal. El confinamiento provocado por la crisis sanitaria de COVID-19 había puesto en vilo la precaria economía de muchas comunidades mayas.

“La tormenta acabó de derrumbarlo todo”, dice Anastasio Olivares, habitante de la comunidad de Conguas, en Calakmul, el municipio más pobre de Campeche, de acuerdo a datos del Coneval, que ubica en 74.3%  a la población en situación de pobreza en este lugar.

Muchos de los mayas de la península de Yucatán vieron como el agua se llevó sus huertos, los animales de traspatio, el ganado, las colmenas de los apicultores, las reservas almacenadas de maíz, los campos para los cultivos del próximo ciclo de cosecha.

La tormenta acabó de derrumbarlo todo, como dice Anastasio, que sintió hasta en su cuerpo el impacto de Cristóbal.

“Acabo de salir de estar con dengue. Estuve mal la semana pasada. Hay más de sesenta casos en Calakmul. El brote empezó después de la tormenta. Hay mucho mosco. Eso está haciendo que la enfermedad se propague”.

Anastasio asegura que muchas personas están con temperatura y dolor de huesos. “Pero no van al hospital por ese rumor que se ha corrido de que en los hospitales entras por otra cosa y sales fallecido por Covid. Por eso mejor se quedan en su casa y solo compran medicamentos para controlar la fiebre y el dolor”.

La tormenta tropical Cristóbal pasó sobre el territorio de la Península de Yucatán entre el 1 y 5 de Junio. Si bien fue un fenómeno con vientos de baja intensidad, su principal característica fueron precipitaciones entre 200 y 500 mm según el punto de la Península

Los municipios que recibieron mayores precipitaciones fueron: Candelaria, Ciudad del Carmen, Hopelchén y Calakmul, en el estado de Cameche. Bacalar, José Ma. Morelos y el resto de la franja fronteriza entre Quintana Roo y Yucatán, así como las regiones Centro Sur, Cono Sur, Suroriental y Oriente de ese estado.

Un grupo de 71 organizaciones de la sociedad civil, academia y grupos productivos que trabajan en las zonas afectadas realizaron una Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN). En total, se logró aplicar en 74 comunidades; 34 de Campeche, 39 de Yucatán y 1 de Quintana Roo.

Si bien en los tres estados se reportan daños asociados a carreteras (la mayoría secundarias y caminos saca-cosechas) y en viviendas (estas sobretodo en localidades aisladas donde las casas siguen inundadas bajo 1 metro o más de agua), son los medios de vida (sistemas de producción de alimentos y apicultura, así como siembras tempranas de sandía y calabaza en los tres estados), en donde se contabilizan los mayores daños y pérdidas.

El paso de Cristóbal en Campeche 

Tormenta Cristóbal

Foto: Colectivo de Comunidades Mayas de Los Chenes

Anastasio y Everardo son apicultores. A más de diez días del paso de la tormenta Cristóbal por sus comunidades no saben todavía cuánto perdieron. Ninguno de los dos ha podido llegar hasta la zona donde están sus colmenas para evaluar las pérdidas. El nivel del agua que no baja no les permite pasar.

“Varios compañeros fueron a ver sus colmenas y las encontraron flotando en el agua”, dice Everardo, representante del Colectivo de Comunidades Mayas de Los Chenes.

De acuerdo al informe EDAN, en Campeche, antes de la tormenta, había 14,748 colmenas, hasta ahora se cree que 4, 259 son pérdida total.

En Hopelchén, donde 70% de los pobladores obtiene sus principales ingresos de la apicultura, se calcula que 80% de las colmenas tuvieron afectaciones.

De acuerdo a la evaluación EDAN en el oriente de Campeche también la agricultura en parcelas resultó afectada, las mayores pérdidas se reportan en las zonas de “mecanizados” (parcelas de 20 hasta 200 hectáreas trabajadas con maquinaria agrícola), donde los productores habían ya preparado sus tierras para la siembra, o bien donde habían sembrado ya calabaza “chiua” (de pepita) y, en menor medida, sandía.

“De maíz no se perdieron cultivos porque todavía no había empezado la siembra aquí en Hopelchén, acá empieza a sembrarse a mediados de junio, porque las lluvias empiezan, o empezaban antes del cambio climático, en julio. Así que el problema es que no se va a poder sembrar”, explica Everardo.

El apicultor dice que en su comunidad, Chan-Chen, hay alrededor de 680 habitantes. Solo cinco siembran maíz para comercializar. La mayoría lo que cosecha lo guarda para auto consumo.

La tormenta Cristóbal ha pegado justo en la seguridad alimentaria de la población de estas zonas, porque además, inundó las trojes: los cuartos hechos de madera, zacate y guano donde la gente almacena las mazorcas que consume.

“50% de las comunidad perdió sus trojes”, dice Everardo. Así que ahora no tienen reserva de granos y tampoco podrán sembrar para levantar cosecha el próximo ciclo.

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*Foto de portada: Colectivo de Comunidades Mayas de Los Chenes

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