Evitar la mercantilización de la vida en el ciberespacio: hacia un uso libre y diverso de la tecnología
La recolección y explotación de nuestros datos por compañías tiene consecuencias a nivel personal y colectivo, sin embargo, otras formas de hacer uso del ciberespacio son posibles
Por Dafne García @DafneBetsabe2
25 de junio, 2020
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“Hay una estructura social, puesta al servicio para hacernos creer que nuestra privacidad no importa y que es inofensivo que se usen nuestros datos personales para la venta de productos y servicios, cuando en realidad hay una mercantilización de la vida”.

En la cita anterior, el colectivo de comunicación y cultura  Sursiendo A.C habla a LADO B sobre las huellas y la información que vamos dejando en redes sociales, páginas web o aplicaciones digitales, los cuales son vendidos una y otra vez con distintos propósitos.

Si bien hay una discusión acerca de las vulneraciones de privacidad ocasionadas por el capitalismo de la vigilancia y la apropiación de datos a nivel individual, no hay que perder de vista que también hay consecuencias a gran escala como la manipulación de grupos de personas.

“Tanto a nivel social como a nivel personal, el hecho de tener un espacio de privacidad hace que podamos generar también estructuras personales de construcción de pensamiento y de complejización de ese pensamiento. Entonces hay como una serie de derechos que están garantizados sólo si hay privacidad”.

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Las burbujas de filtro y sus consecuencias en la limitación de la diversidad en el ciberespacio

Protección de datos personales en internet

Foto: Olga Valeria Hernández

Al hacer uso de las grandes plataformas tecnológicas como Facebook, Twitter, Google etc., los datos que son recopilados por diversas compañías pueden ser utilizados en contra de las personas de diferentes formas.

En el estudio “How companies use personal data against people” (Cómo las compañías usan los datos personales en contra de las personas), elaborado por el centro de investigación independiente Cracked labs, se menciona que, con base en las prácticas de explotación de datos con fines comerciales analizadas, concluyeron que existe un potencial masivo para “limitar la voluntad, autonomía y dignidad humana”.

Por ejemplo, cuando se arman estrategias derivadas del análisis masivo de datos para campañas políticas o en otros esfuerzos para moldear la política pública, lo que causa que  la democracia se vea amenazada. Detrás de la estrategia, estuvieron los datos proporcionados deliberadamente por los usuarios. 

Esto de acuerdo con dicho informe, estas posibilidades del uso de datos incrementa la capacidad de excluir o atacar grupos sociales que ya están en desventaja (como migrantes, mujeres, colectivo LGBTTTI etcétera). De hecho, las prácticas corporativas de uso de datos personales ya tienden a afectar desproporcionadamente a este grupo por lo que la desigualdad social y económica se incrementa.

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Mayeli del colectivo Técnicas Rudas, en entrevista para LADO B, recuerda el incidente con Cambridge Analytica, que contribuyó a que en las elecciones de diferentes países hubiera candidatos que se vieran favorecidos al tener bases de datos sobre los votantes. En aquella ocasión, uno de los más favorecidos fue Donald Trump.

Una de estas formas de manipulación que han sido ampliamente investigadas son las llamadas burbujas de filtro, que son, como menciona el Laboratorio de Periodismo Luca de Tena,  “un estado de aislamiento intelectual o ideológico que puede estar provocado por los algoritmos que nos proporcionan información con la que estamos de acuerdo, en función de nuestro comportamiento pasado y el historial de búsqueda. Es decir, una red social o un medio, pueden estar ofreciéndonos información acorde a nuestras ideas políticas o formas de ver el mundo, y así no exponernos a pensamientos o ideologías contrarias”.

Respecto a este punto, el colectivo Sursiendo considera que al hacer uso de buscadores como Google, el algoritmo “se supone que te va a dar lo que quieres buscar, [pero] no hay nada más satisfactorio que hablar con alguien que piensa igual que tú, eso obviamente restringe un panorama de libertad de expresión enormemente porque creemos que estamos teniendo acceso a información diversa y no es cierto”.

Otra de las cuestiones investigadas respecto al uso de burbujas de filtro es que, cuando empezamos a encontrar en redes sociales y otros medios, aquellas posturas y opiniones diferentes a las nuestras, el efecto es el incremento de la polarización respecto a esos temas en juego. 

En México, el laboratorio de investigación para la comprensión multidimensional del mundo sociodigital Signa_lab, ha documentado el uso de uso de las redes socio-digitales (como Facebook, Twitter e Instagram), para alterar debates en la esfera pública. Por ejemplo, en el uso de cuentas automatizadas (bots) para “acelerar la producción de trending topics o tendencias”, la creación y uso de cuentas conocidas como trolls para dirigir ataques contra cuentas específicas o temas “incómodos” para ciertos grupos de poder, entre otras.

En una de sus investigaciones más recientes, titulada “Democracia, libertad de expresión y esfera digital: análisis de tendencias y tipologías en Twitter”, dan a conocer como “en el marco de los 100 días de haber llegado al gobierno, seguidores en Twitter del presidente Andrés Manuel López Obrador, han lanzado diversos ataques y campañas de ridiculización a periodistas, medios de comunicación y usuarios con una postura crítica hacia las acciones del mandatario. Ejemplo de ello han sido tendencias como #PrensaFifi o #Chayoteros, que abiertamente convocan a unirse a usuarios que quieran defender, atacando, a quienes critican al presidente”.

Otros espacios de comunicación en el ciberespacio son posibles

Protección de datos personales en internet

Foto: Olga Valeria Hernández

La importancia de tener el control de nuestros datos y privacidad, encuentra su motivo en diversas razones, por ejemplo, como menciona Sursiendo en uno de sus artículos

“Para las mujeres y personas no binarias un buen motivo tiene que ver con violencia en línea presente a diario en las redes sociales. Se multiplican discursos de odio, hostigamiento, discriminación, publicación de información e imágenes íntimas sin el consentimiento de las personas protagonistas. Es una violencia ‘real’ que trae consecuencias en la vida de las personas tanto a nivel físico como emocional, impacta la toma de decisiones sobre situaciones cotidianas, como su forma de vestir y si salir o no de sus casas”

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Si bien a veces pareciera que no hay otros proyectos o formas de comunicarse en el ciberespacio que no sea a través de las plataformas de las grandes compañías como Facebook, Twitter o Google, también existen proyectos colaborativos que se enfocan en poner al alcance de los usuario opciones de herramientas diferentes. 

En ethical.net, por ejemplo, se ha construido un directorio de compañías éticas de todo tipo (entendiendo ético como el perseguir sostenibilidad en vez de crecimiento a costa de poner a las personas por arriba de las ganancias).

En este directorio hay un apartado de recursos en donde se pueden encontrar desde navegadores, buscadores y servicios de email, hasta herramientas para compartir documentos, mensajería, servicios de streaming y video, entre otros.

Para el colectivo Sursiendo, más que hablar de herramientas específicas alternas a las de las grandes compañías, el tema también es el de cuestionarnos.

“Depende de cuáles sean nuestras necesidades comunicativas y cuáles sean los límites que le queramos poner a nuestro propio espectro de comunicación, es que vamos a encontrar respuestas iguales o diferentes, pero por lo menos van a ser un poco más críticas”.

Otro punto importante, agrega Sursiendo, es que“si las plataformas fueran lo suficientemente transparentes como para mostrarnos cuáles son realmente los perfiles que están creando de nosotras y las posibilidades que tienen de hablar sobre nosotras sin nosotras, muchas personas no estarían en esos espacios. Lo que pasa es que esa parte está igual muy invisibilizada. Es una cuestión de hacernos preguntas alrededor del porque queremos estar y que queremos hacer en estos espacios” 

Para Mayeli, una forma de comenzar a decidir las herramientas que usamos es, por ejemplo, antes instalar una aplicación, analizar todo. 

“Hay un ejercicio bien sencillo y es que si tú acostumbras a usar Google Maps, puedes ir al historial de tus recorridos y ver qué sabe Google de ti. Mucha gente se sorprende de ver cómo realmente Google te tiene bien detectado cuando sueles usar su aplicación o tener encendido el GPS”.

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Además, Mayeli considera que hay ya un gran trabajo por parte activistas y organizaciones que han realizado herramientas y aplicaciones que ofrecen una opción distinta a las de las grandes compañías. 

“La mayoría de estas aplicaciones éticas cuidan de tu seguridad, pero realmente sus virtudes no terminan con que sean seguras sino con que tienen un compromiso social y hay diferentes compromisos sociales, tú podrías informarte y decidir si el compromiso social que hacen es de tu agrado o no”.

*Foto de portada: Olga Valeria Hernández

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Dafne García