Ansiedad y estrés, principales trastornos de alumnos durante confinamiento
Otros son depresión y problemas familiares. Esto lo ha registrado la coordinación de Atención al Bienestar Emocional de la BUAP durante el confinamiento.
Por Axel Espinosa @axelbeto
04 de junio, 2020
Comparte

Durante el confinamiento los estudiantes de nivel medio superior y superior pueden experimentar más estrés y ansiedad en el proceso de adaptarse a tomar clases en línea, además de (como el resto) no saber qué nos depara la llamada “nueva normalidad” y, bueno, aunado a su caso, el que su titulación también se torna incierta, por lo que manifiestan estos trastornos psicológicos y emocionales.

Por lo anterior, con la finalidad de brindar asesoría y atención médica referente a temas de salud mental a la comunidad universitaria de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la Dirección de Acompañamiento Universitario (DAU) a través de la coordinación de Atención al Bienestar Emocional, brinda sus servicios ante esta crisis sanitaria por COVID-19, que ha incrementado considerablemente las solicitudes de atención.

Juan Carlos Pinacho Cruz, director de la DAU, en entrevista para LADO B, especificó que el crecimiento de la demanda de estos servicios durante el confinamiento se vincula a estados de ansiedad, tristeza, depresión, problemas familiares y estrés en los estudiantes.

“Al inicio del confinamiento los problemas principales que manifestaron los estudiantes eran cuadros de estrés, debido al modelo de transición académica que vivieron, es decir, de las aulas a lo virtual, así como el no contar con los recursos suficientes para realizar esa transición. Pero durante los meses de abril y mayo el reporte se inclinaba a trastornos de ansiedad por estar encerrados”.

Hasta el 29 de mayo, en la DAU han recibido 310 solicitudes de atención psicológica mediante el programa de bienestar emocional, de las cuales sólo 235 han sido atenciones efectivas, es decir, que las y los estudiantes sí recibieron el apoyo vía telefónica. Esta cifra es poco común durante estos meses del año, pues el aumento significativo en atenciones se da durante el inicio y cierre de los ciclos escolares.

“A partir de los últimos días de marzo [de este año], nosotros comenzamos a observar una tendencia al alza, específicamente en temas de atención emocional; es inusual comparada con años anteriores, y la explicación a esta alza radica, principalmente, en el actual confinamiento que viven los estudiantes”.

También puedes leer: ¿Ansiedad en contingencia? Vivir el presente es la respuesta

El director de la DAU recalcó que  el servicio de atención psicológica que brinda la BUAP seguirá laborando, por lo que si un estudiante requiere de este servicio y quiere ser atendido, basta con enviar una solicitud con sus datos: nombre, número telefónico, matrícula y programa de estudio, al correo dau.contigo@correo.buap.mx

Una vez que la información proporcionada se corrobore, la DAU se contactará con la alumna o el alumno para darle una cita virtual. 

“A partir del mes de marzo, teniendo en cuenta el paro estudiantil que sufrió la universidad y este confinamiento por la pandemia, las atenciones se comenzaron a dar de manera virtual, utilizando plataformas como Skype, Facetime, WhatsApp y, en su defecto, por vía telefónica cuando él o la estudiante no cuenta con computadora para poder realizar la videoconferencia”, comentó Pinacho Cruz.

Asimismo, señala que el programa de bienestar emocional ofrece a los alumnos un seguimiento puntual de su caso con psicólogos, quienes –en la mayoría de los casos– usan terapia cognitiva conductual (TCC), a lo largo de 8 o 12 sesiones.

Dicha terapia es una procedimiento que ayuda a entender cómo piensa la persona  acerca de sí misma, de otras personas y del mundo que le rodea, y cómo las acciones afectan sus pensamientos y sentimientos. La TCC puede ayudar a cambiar la forma de pensar (la parte cognitiva) y de actuar (la parte conductual); estos cambios pueden ayudar a una persona a sentirse mejor.

Foto: Boletines BUAP

No obstante, ante el retorno de la llamada “nueva normalidad” que se vivirá próximamente, Juan Carlos señaló que los estudiantes tienen una posibilidad muy alta de presentar estrés postraumático al regresar a las aulas, ya que este padecimiento surge a partir de una catástrofe, en este caso, la pandemia por COVID-19. 

Aunado a eso, los trastornos de estrés y ansiedad seguirán presentes, por lo que el programa trabajará, en la medida de lo posible, de forma presencial, siguiendo las medidas necesarias de sanidad –especialmente cuando se trate de psicoterapia grupal– para brindar la mejor atención a la comunidad estudiantil.

*Foto de portada: Energepic.com | Pexels

**Contenido patrocinado**

Comparte
Axel Espinosa