Silencio Radio, un relato fílmico sobre la censura y la violencia contra periodistas en México
La intención de Silencio Radio es que permanezca en la memoria de los espectadores los actos de manipulación y censura que viven los periodistas
Por Axel Espinosa @axelbeto
03 de mayo, 2020
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Axel Espinosa

@axelbeto

“La intención de Silencio Radio es que permanezca en la memoria de los espectadores los actos de manipulación y censura (que viven) los periodistas, que sea una ventana para que vean el mundo real y no el ficticio del México que vivimos”.

Con esas palabras, Juliana Fanjul (realizadora egresada de la Ibero con especialización en Cuba y Suiza) directora del documental que cuenta la historia de censura que vivió la periodista Carmen Aristegui tras la publicación del reportaje La Casa Blanca de Peña Nieto, abrió la edición 2020 del Festival Ambulante.

Una edición que este año se vivirá no en las salas de cine sino en las pantallas de computadoras y dispositivos digitales con acceso a internet, es decir será una edición que también se queda en casa, pues la pandemia de coronavirus canceló la gira por el país.

Y si bien Silencio Radio se centra en la figura de Aristegui y su salida del cuadrante también permite un atisbo a la violencia y los riesgos con los que se ejerce el periodismo en México.

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La cámara, que es también el ojo de Fanjul y la voz de la directora –ella hace las veces de narrador–, nos pone en medio de manifestaciones por el asesinato de periodistas como el sinaloense Javier Valdez o en sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a donde tuvo que recurrir la periodista para defender su caso.

Pero también nos pasea por los amaneceres urbanos de la ciudad de México que hacen acentúan el hueco noticioso que se abrió en la radio chilanga –con sus ecos nacionales– con la salida del aire del noticiario que Aristegui conducía en MVS Noticias.

“A lo largo del sexenio de (Enrique) Peña Nieto –cuenta la periodista– sufrimos un acoso de diferentes maneras y fui acusada legalmente de una innumerable estupideces y de todo tipo de barbaridades con el único fin de silenciarme, en términos de nuestra voz pública y de acabar con nuestro estado de ánimo”.

Y aunque el documental no lo cuenta, el equipo de investigaciones que develó la corrupción y complicidades entre Peña Nieto y el empresario Juan Armando Hinojosa Cantú –el constructor de la casa de la calle de Sierra Gorda– tuvieron que aplicar estrictas medidas de seguridad para evitar que la información se filtrara antes de ser publicada, pues sabían que el riesgo que corrían sí el material que tenían en las manos se filtraba.

[quote_right]Se trata de un trabajo fílmico que muestra la “normalizada” cotidianidad de agresiones y presión que viven los periodistas de investigación que incomodan al poder. [/quote_right]

Cuando la información se publicó, y originalmente no salió en el espacio noticioso de MVS, ante las resistencias de los dueños de la estación y la presión gubernamental, sino en el portal que ya tenía para ese momento la periodista la primera consecuencia no fue para el político corrupto sino para quienes habían publicado la información.

Y tras la salida de la periodista y su equipo, el acoso arreció. Rafael Cabrera –el reportero que inició la investigación de la Casa Blanca de Peña Nieto– cuenta en pantalla que tras la publicación del reportaje y el acoso legal y las agresiones digitales de que fue objeto tuvo que recurrir a ayuda psiquiátrica. 

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En pantalla también se habla de la andada de agresiones digitales que vivió el equipo del portal Aristegui Noticias cuando meses después publicaron la información de que al menos el 30% de la tesis de licenciatura del priista mexiquense había sido plagiada.

En una charla online que ofreció Juliana Fanjul junto con Carmen Aristegui tras la transmisión de Silencio Radio cuenta: “Tenía la intención de gritarle al mundo de lo que pasaba en México con esta película, donde por las características del cine las personas pudiera sentir el  peligro, el riesgo y la presión al que se estaba enfrentando Carmen y su equipo en su momento”.

Aunque la película quedó corta en su aspiración de mostrar el sistema de censura y control del gobierno priísta, y se centra en relatar el día a día de la periodista, pues como se comenta en el documental: “realizar periodismo es estar en guerra con el gobierno siempre”.

En el documental también se cuenta que la propia Juliana comenzó a ser vigilada y seguida por camionetas de vidrios polarizados al adentrarse en la esfera laboral y personal de Carmen Aristegui, para levantar registro fílmico que formaría parte del documental.

En síntesis, Silencio Radio es un trabajo fílmico que muestra la “normalizada” cotidianidad de agresiones y presión que viven los periodistas de investigación que incomodan al poder. 

Y concluye Carmen Aristegui: “El silencio frente al crimen, al atraco, la corrupción y los abusos del poder acaba siendo una complicidad que nosotros los periodistas no podemos tolerar”.

*Foto de portada: cortesía de Ambulante

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Axel Espinosa