Puebla reporta tres casos de corrupción por minuto en trámites de gobierno en 2019
Casi la mitad de la población percibe como corruptas a las instituciones eclesiásticas, en seis años se incrementa en 66% esa percepción; también aumentó la percepción de corrupción en legisladores (27.2%) y Ejército y Marina (1.8%).
Por Ernesto Aroche Aguilar @earoche
24 de mayo, 2020
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En 2019 Puebla reportó un total de 360 mil 452 casos de corrupción en trámites realizados en entidades de gobierno, esto es un promedio de tres casos cada minuto, considerando sólo días laborales y jornadas de 8 horas diarias.

De acuerdo con la información de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG), que el INEGI dio a conocer ayer, los actos de corrupción se duplicaron entre 2017 y 2019, periodo en el que Puebla tuvo cinco gobernadores: los panistas Antonio Gali Fayad (1 año 10 meses) y Martha Erika Alonso Hidalgo (10 días); Jesús Rodríguez Almeida (28 días), el priista Guillermo Pacheco Pulido (6 meses 9 días) y el morenista Miguel Barbosa Huerta (en funciones).

Según estos mismos datos, en 2019 se registró una tasa de incidencia de 26 mil 888 casos de corrupción por cada 100 mil habitantes, mientras que en 2017 la tasa fue de 13 mil 405 casos. Esto representa un incremento del 100.6 por ciento entre un periodo y otro.

Esos datos ubican a Puebla por debajo de la media nacional en la tasa de incidencia por casos de corrupción que se ubicó en los 30 mil 456 casos por cada 100 mil habitantes, pero junto con Guanajuato (165%) fueron los dos únicos estados que duplicaron la tasa.

Se deteriora percepción de iglesias y legisladores

Puebla reporta tres casos de corrupción por minuto en trámites en 2019

Foto: Olga Valeria Hernández

Para conocer con un poco más de profundidad como se ha movido la percepción sobre el fenómeno de la corrupción en diversas instituciones es importante revisar los datos no sólo de los últimos dos años sino en un plazo más amplio.

La ENCIG se aplicó por primera vez en 2011, aunque es en 2013 en donde ya tiene datos comparables con la encuesta de 2019, y lo que muestra es que, en términos generales la percepción apenas se movió.
En 2013 el 91 por ciento de la población consideraba que en Puebla la corrupción era frecuente y muy frecuente, para 2019 esa cifra bajó sólo un punto porcentual, ubicándose en el mismo nivel que Michoacán, Morelos, Oaxaca, Ciudad de México, Quintana Roo y 

Zacatecas; solo superados por Tabasco y Estado de México.

Y aunque son la Policía y los Partidos políticos los peor evaluados desde que el INEGI comenzó a medir la percepción de corrupción —en ambos casos se ubican en el 90 por ciento del indicador— donde más creció el indicador fue en legisladores e instituciones religiosas.

Los datos de la ENCIG muestran que en 2013 el 28.7% de la población percibía que en las instituciones religiosas los actos de corrupción eran frecuentes o muy frecuentes; seis años después, en 2019, ese porcentaje subió a 47.9%, prácticamente la mitad de la población.

En tanto que la figura de los legisladores el porcentaje pasó de 54.4% en 2013 a 81.6 en 2019, esto es 3 de cada 5 personas consideran que entre las y los legisladores son frecuentes o muy frecuentes los actos de corrupción.

Mejora gobierno federal; estado y municipios estancados

Otro dato que resalta en el comparativo es la evolución de los indicadores para el caso de los gobierno en sus tres niveles.

En 2013 el 83.7 de la población en Puebla consideró que en el gobierno federal, en el arranque del sexenio de Enrique Peña Nieto –todavía le faltaba enfrentar el escándalo por la casa que le casi le regaló el empresario Juan Armando Hinojosa y la desaparición de los 43 de ayotzinapa– la corrupción era frecuente o muy frecuente.

Seis años después, en 2019 ese porcentaje se redujo a 68.3%. A dos años del inicio del gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador la percepción de corrupción bajó 15 puntos porcentuales.

En cambio la llegada de personajes la percepción de corrupción en los gobiernos municipales y estatales está prácticamente estancada a pesar de la alternancia política que se ha registrado al estado en los últimos seis años.

A nivel estatal apenas se redujo 0.8 puntos porcentuales al pasar de 76.4 a 75.5 puntos en el periodo analizado. Una reducción mucho menor es la que registró el nivel municipal, ahí el indicador pasó de 78.6 a 78.3, una reducción de 0.2 puntos.

En el comparativo llama la atención también la valoración social al Instituto Estatal Electoral, especialmente después del papel tan cuestionado que tuvo en la elección de 2018. El indicador pasó de 77.5 a 69.6 puntos porcentuales entre 2013 y 2019.

*Foto de portada: Olga Valeria Hernández

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Ernesto Aroche Aguilar