Política pública contra COVID-19 ignora diferencias territoriales
Docentes de la IBERO, ITAM y UAM dialogaron sobre las ‘Desigualdades estructurales y principio de no discriminación frente a la epidemia por COVID 19’
Por Ibero Prensa @
11 de mayo, 2020
Comparte

Pedro Rendón

Las asimetrías territoriales están siendo ignoradas en la construcción, comunicación e implementación de las políticas públicas del Estado mexicano para encarar la pandemia del coronavirus, mencionó la maestra Tatiana Andrea Alfonso Sierra, académica del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

Por ejemplo, el ‘Quédate en casa’ sólo pueden acatarlo las personas que son propietarias de una vivienda o que tienen recursos económicos para seguir pagando su renta; en tanto que esta política deja fuera, entre otros, a la población que habita en las calles, dijo la docente durante su participación en la webinar ‘Desigualdades estructurales y principio de no discriminación frente a la epidemia por COVID-19’, organizada por el Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Asimismo, se ha puesto en práctica el mismo tipo de política pública para todo el territorio mexicano, sin considerar las diferencias en cuanto a densidad poblacional, prácticas comunitarias y prácticas productivas propias de cada lugar.

También puedes leer: COVID-19 dispara otros problemas de salud y violencia en América Latina

Y si se contrastan las zonas urbanas -donde se ha puesto un gran énfasis-con las rurales, en éstas últimas se enfrenta el reto estructural de no poder acceder a un servicio de salud pública suficiente, pues incluso no hay servicios sanitarios básicos, por condiciones preexistentes al coronavirus.

Entonces si no se diseñan políticas diferenciales para poder atacar esas situaciones, probablemente lo que se va a tener es la reproducción de la desigualdad estructural. Una desigualdad estructural que junto con los arreglos institucionales de discriminación, que han estado presentes desde hace tiempo, puso sobre la mesa y como telón de fondo el contexto de la pandemia.

La discriminación no se reduce a relaciones entre individuos

Foto: Pixabay

El Dr. Jesús Rodríguez Zepeda, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Iztapalapa, comentó que cuando se ve a la discriminación como un proceso social de orden estructural, lo que se entiende es; primero, que las relaciones de discriminación no se reducen a relaciones entre individuos.

Segundo, que con frecuencia son relaciones que no pasan por la conciencia o percepción de los individuos sobre la manera en que tienen sus relaciones y el lugar que ocupan en su grupo y en el mundo social que habitan.

Y en tercer lugar, las relaciones de discriminación no son espontáneas. “A mí me puede parecer que tengo una reacción espontánea de rechazo hacia una persona, porque me desagrada, me cae mal, me molesta; cuando en realidad lo que estoy actualizando es una serie de pautas culturales que han moldeado mi representación simbólica del mundo, y por lo tanto, me llevan a entender a los demás grupos bajo determinados parámetros”.

Continuar leyendo en Ibero Prensa

*Foto de portada: Marlene Martínez

Suscríbase al boletín COVID-19 de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie.

Comparte
Ibero Prensa