Little Monsters o Lupita Nyong'o vs los zombis
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
21 de mayo, 2020
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La semana pasada hablamos del terrible desgaste que ha sufrido el subgénero del cine zombi en los últimos tiempos y que la creatividad en cuanto historias protagonizadas por estos personajes empieza escasear de manera alarmante. 

Con un Resident Evil: The Final Chapter (2017) avisándonos que no queda otra cosa más que la secuela de la secuela, de una franquicia que casi todos odian; o de un Zombieland: Double Tape (2019) de Richard Fleischer como la parodia de su parodia que nadie pidió… podemos hacernos a la idea entonces de que tal vez ya no queda mucho por contar. 

Lo avisamos desde la crítica de The Dead Don’t Die (2019). Jim Jarmusch sabe que esto ya no es lo de antes. Tantas películas en el nuevo siglo intentando reavivar la llama perdida que dejó George A. Romero, haciendo desastres y aciertos por igual, nos ha vuelto un tanto exigentes.  No queda más que rendir homenaje o hacer una intensa sátira del cine de zombis que alguna vez; solo alguna vez, hizo escuelita siendo algo tan innovador. 

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Y aunque suene triste, debemos aceptarlo. Por el bien de la mayoría al menos. Así como también debemos aceptar… que no todo está perdido. 

Porque a veces llegan películas que te pueden hacer cuestionar el futuro de algún subgénero de manera impresionante. Que te hacen creer, quizás en la desesperanza de un cinéfilo empedernido que quizás no todo se ha contado. Lo vimos, por ejemplo, en el cine de caníbales. ¡Cuánta delicadeza!

Cuando todo se creía perdido nos llovieron a cántaros películas sobre el amor hacia la carne. Un puñado de cintas que tal vez reavivaron un poco esta vertiente empolvada desde los años mozos de Ruggero Deodato. 

Por un lado, los franceses tenían a Raw (2016) de Julia Ducournau y por el otro, los gringos hacían una locura en Cannes con The Neon Demon (2016) de Nicolas Winding Refn. 

Pero en el caso de las películas que están intentando reavivar el subgénero del cine zombi -amo esta fucking ironía- como lo hicieron alguna vez Raw y The Neon Demon con el cine de caníbales, se encuentran Train to Busan (2016) de Yeon Sang-ho que sorprendió a más de uno por sus trepidantes secuencias de acción y horror. 

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Cuya secuela Train to Busan 2: Península, a estrenarse este mismo año si la pandemia lo permite, la seguirá posicionando como uno de los títulos más destacados e inventivos de este francamente agónico subgénero. ¡Y vaya que no podemos aguantar por verla!

Pero también, y esto tenemos que anotarlo con poderosas negritas: Little Monsters (2019) del cineasta australiano Abe Forsythe. Porque si bien no tuvo mucha repercusión desde su estreno el año pasado, llamó poderosamente la atención de diversas productoras debido a ese interesante soplo de aire fresco que le dio no solo a este tipo de cine; también al cine fantástico en general. 

Tanto así que después supimos que sería el responsable de dirigir Robocop Returns, una esperada secuela de la mítica película de ciencia ficción de Paul Verhoeven que omitiría lo que vimos en Robocop 2 y 3 para crear una nueva e interesante línea argumental, similar a lo que hizo David Gordon Green con su Halloween del 2018. Pero todo esto, debido al increíble trabajo que hizo con su alocada cinta de zombis Little Monsters.  

Que cabe aclarar, no es su ópera prima, pero sí es la primera en cuanto a cine de terror. Ya antes nos había sorprendido con algunas cintas de humor negro que le dieron ese halo de cineasta “políticamente incorrecto”. Por ejemplo, con su divertidísima Ned (2003) como una incómoda parodia del cine western o su dramática Down Under (2016), ambientada en los disturbios raciales vividos en Cronulla, Sídney allá por 2005 pero con una poderosa pizca de comedia ácida. 

No obstante, fue el salto que ha hecho ahora hacia el cine de zombis lo que hizo que su trabajo empezara a ser notado mundialmente y con ello, acarrease un buen número de fans amantes del humor negro y las secuencias de violencia desinhibida. Porque vaya que este tipo tiene un talento innato para las escenas subiditas de tono. 

Little Monsters, siendo una película original de la plataforma estadounidense Hulu, es un extravagante y divertidísimo viaje a lo mejor y solo lo mejor que queda del cine de muertos vivientes. Con la crítica social y el tributo cómico de Jim Jarmusch en The Dead Don’t Die (2019) pero también con la ferocidad y el horror apocalíptico de un Train to Busan (2016). 

Me fascina especialmente que la comedia de lo políticamente correcto se mantenga, más aún cuando estamos tratando con personajes, en su gran mayoría, interpretados meramente por niños, lo que sería en otras palabras, un jugueteo desafiante para la época moderna. Ya que aquí no se frenan ni las malas palabras ni mucho menos la violencia o las insinuaciones sexuales, lo que la hacen aún mucho más divertida como arriesgada.

Pero si quieren saber lo que la vuelve toda una joya de nuestro siglo; una auténtica comedia de horror y zombies como pocas hoy en día, solo basta definir exactamente de qué diablos trata Little Monsters. Y creo que hasta ahora no ha habido crítico conocido que la haya descrito de esta forma. 

Improvisemos un poco: Claro, es nuestra amadísima Lupita Nyong’o de 12 Years a Slave (2013) en su nueva faceta dentro del género de horror como vimos anteriormente en la asombrosa Us (2019), enfrentándose con todo lo que tiene, esta vez, a un puñado de zombis radiactivos. Tan sencillo como eso. Pero también debemos aclarar que en ocasiones; muy en ocasiones, menos es muchísimo MÁS. 

Still de Little Monsters (2019)/ Foto: KinoCheck International | YouTube

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Nuestra actriz predilecta interpreta a una profesora de kindergarten llamada Miss Caroline que debe hacer hasta lo imposible por salvar a su encantadora clase de ser comidos por estos repugnantes seres de ultratumba, PERO sin que ellos se den cuenta realmente de que su vida pende de un hilo. Por lo que les hará creer que todo lo que está ocurriendo… es realmente un juego.

En otras palabras, podríamos decir que Little Monsters es una suerte de La vita è bella (1997) de Roberto Benigni, pero sustituyendo a los nazis o a los campos de concentración por un montón de zombis con hambre de cerebros. 

Haciendo que cada cosa que se les vaya ocurriendo tanto a la pobre de Caroline, como a los otros variopintos personajes, sea realmente una locura tras otra. Les aseguro que las risas, la violencia y el gore nunca les van a faltar. 

Y hablando de personajes francamente divertidos, tengo que hacer una especial mención al actor australiano Alexander England de la serie The Beautiful Lie que se ha vuelto ya una suerte de actor fetiche del propio Abe Forsythe. En Little Monsters no hará más que encarnar a un joven músico retirado de una banda de Death Metal que intentará enamorar a la señorita Caroline, una cristiana declarada, en medio de este barullo apocalíptico. 

Pero tranquilos queridos padawans, que no os engañe el escandaloso halo de romanticismo que a simple vista parece ofrecernos esta película, ya que además de ser una suerte de La vita è bella (1997) retorcida, también resulta una Shaun of the Dead (2004) por ese halo tragicómicamente romántico. Donde nuestro protagonista deberá enfrentar una segunda guerra más complicada que la primera -una reciente ruptura amorosa- y donde el amor se interpone en medio de tanta sangre y vísceras. ¡Ay, pero qué bellísimo!

Still de Little Monsters (2019)/ Foto: KinoCheck International | YouTube

Además, ¿recuerdan la mítica escena dentro del pub en Shaun of the Dead donde los protagonistas luchaban incansablemente vs un zombi mientras sonaba la canción de Queen Don’t Stop Me Now de una manera tan random como desquiciadamente divertida? Pues en este filme hicieron algo bastante similar, pero con la rola de Taylor Swift Shake It Off. Que hasta cierto punto se vuelve el tema principal de la película. 

Aunque el verdadero portador de comedia no será otro más que el mismísimo Josh Gad, quien fuera el que le da vida al personaje animado de Olaf en las películas de Frozen. Pero les aseguró… nada como en Little Monsters. Gad interpretará a un personaje de televisión amado por los niños de nombre Teddy McGiggle quien luego del desastre deberá salir de su papel convirtiéndose literalmente en lo opuesto que uno esperaría. Cada diálogo y maldito gesto de este actor, es una pasada. Es una fucking pasada.  

Damas y caballeros, empezaré a tener un poquito más de esperanza en que cuanto a películas de muertos vivientes a partir de ahora. Cada que alguien me diga: ¡es un subgénero muerto! Tal vez yo responda: ¡Ey, claro que no, aún nos quedan las cintas de Yeon Sang-ho! Cada que alguien replique: ¡a nadie le importan los zombies! Quizás yo diga: ¡es porque no has visto Little Monsters

Una película que lucha constantemente por reavivar un poco la fórmula de George A. Romero, trayéndonos el mítico zombi lento y torpe al que debes aniquilar destruyéndoles el cerebro. Con las mismas reglas y por supuesto, con el mismo nivel de violencia que alguna vez definieron el género splatter

La reciente película de Abe Forsythe es una maravillosa propuesta para pasar un buen rato dentro de una cuarentena o dentro de un aislamiento. Little Monsters es una joya dentro del subgénero. No te la vayas a perder: ¡es Lupita Nyong’o vs los zombis! ¿Cómo no?

Sinopsis:

“Un músico fracasado, Dave (Alexander England), se une a la profesora infantil Miss Caroline (Lupita Nyong’o) y a una celebridad para los niños, Teddy McGiggle (Josh Gad), para intentar proteger a los pequeños estudiantes de un repentino brote de muertos vivientes.”

*Foto de portada: Still de Little Monsters (2019) | KinoCheck International | YouTube

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Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com