Johnny Escutia, rapero violento y acosador: 11 años impunes de misoginia
Tiene canciones que hablan abiertamente de violencia contra la mujer, describe feminicidios y violaciones, una está dedicada a la youtuber Yuya; además, durante al menos once años ha acosado y amenazado a raperas en redes sociales y promueve estas conductas en sus seguidores, sin que las denuncias en su contra hayan prosperado.
Por Aranzazú Ayala Martínez @aranhera
26 de mayo, 2020
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No es sólo la canción donde el rapero Johnny Escutia amenaza a Yuya: son 11 años de acoso hacia mujeres, de subir videos burlándose de su físico, de sus preferencias sexuales, de su trabajo, y exhortando a una legión de miles de seguidores a ofender, a acosar, a denigrar.

Esta historia tiene el nombre Yuya o Audrey y el agresor es una figura, por desgracia, popular. Sin embargo, esta historia le sucede a miles de mujeres diariamente que son acosadas online de distintas formas. 

El viernes 15 de mayo se desató un escándalo en redes sociales por un hilo de la twittera Ana Luz Saso, donde cuestionaba a Spotify por haber quitado del sitio una canción del reggaetonero Bad Bunny (acusado de plagio), pero dejar todo el contenido del rapero mexicano Johhny Escutia, quien tiene una canción dedicada a la youtuber Yuya, donde describe cómo quiere violarla y matarla.

En efecto, varias de sus canciones hablan de violaciones, de pedofilia y de feminicidios, incluso escribió en redes que se “inspiró” en el feminicidio de Ingrid Escamilla para uno de sus temas.

El 20 de mayo la propia Secretaría de Gobernación, a través de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) publicó un comunicado en el que informaba que presentó denuncias contra el rapero mexicano para que se investiguen y sancionen sus conductas, reiterando “el llamado a que de ninguna forma se normalicen las violencias contra las niñas y las mujeres”.

En una entrevista en un canal de Youtube, Johnny Escutia declaró que son sólo canciones, que nada de eso es real, y que hay gente que no aguanta lo fuerte de sus letras, pero lo que muchas personas no saben es que los ataques del llamado “King de la Furia” van mucho más lejos: al menos desde 2009 se ha dedicado a acosar e incitar a sus seguidores al odio hacia las mujeres.

Misoginia y ataques a raperas

“Él se excusa en canciones y libertad de expresión. Las agresiones que viví no fueron en forma de canción, eran videos incitando explícitamente a su audiencia a agredirme. Él orquestaba los ataques a través de sus redes sociales, a través de la secta (como se hacen llamar sus seguidores), eran sujetos con intereses similares a él: dañar a la mujer, amenazas de violación, de muerte, cosas que viví todos los días durante siete años. Imagínate todo el daño que me causó siete años de constante acoso sexual, abuso psicológico, acoso laboral también, pues prácticamente estos sujetos pretendían que yo dejara de hacer música, que me saliera de la escena”.

Estas son las palabras de la rapera Carla Reyna, Niña Dioz, originaria de Monterrey y con una sólida carrera desde 2007. 

En entrevista para LADO B, contó que el primer acoso por parte de Johnny Escutia fue en 2011. “Me acuerdo muchísimo porque iba con mi hermanito, estábamos manejando en la carretera. Muy sacado de onda me preguntó por un video que estaba circulando de mí en YouTube; que estaban circulando otras personas. Aparecían fotos mías tomadas sin mi autorización […] les habían dibujado un miembro. A través de estas imágenes había una voz incitando a la homofobia hacia mi persona”. De ahí los videos y ataques continuaron hasta 2017.

Niña Dioz hizo varias denuncias públicas, la primera en 2014, pero en ese entonces no había ninguna información de policía cibernética ni delitos digitales. En 2015 nuevamente compartió otros screenshots y en 2017 hizo públicos los ataques por última vez.

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El acoso más reciente de parte del King de la Furia fue el que recibió la rapera Masta Quba, Fabiola, que lleva 13 años haciendo música. En enero de 2020 otro rapero mexicano, amigo de Johnny Escutia, hizo un comentario en una fotografía suya en redes, que decía “vamos a matarla”. Después, cambió lo que escribió a “vamos a matarla con una sobredosis de ternura”, manejando una versión en su Facebook diciendo que Masta Quba se había “puesto loca” con el comentario editado. A raíz de eso alguien escribió “esto es una tarea para el King de la Furia”, y lo etiquetaron.

Entonces Escutia hizo un video de Masta Quba, con fotos e información suya, incitando al odio. Ahí empezó la oleada de amenazas y mensajes donde le decían a Fabiola que ojalá la violaran, comentarios sobre su sexualidad y otras cosas.

Para la rapera, las redes sociales tienen que ser un espacio seguro, un espacio amable, porque finalmente ahí está su música y la comunidad. Y eso se trastocó totalmente para ella desde el video y toda la incitación al odio y violencia contra ella.

Aunque lo exhibió y subió a redes, nada pasó. Y cuando vio que la rapera poblana Audry Funk publicó en sus cuentas que ella también había sido víctima del acoso del King de la Furia, se abrió la herida.

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Audry Funk contó a LADO B que el acoso hacia ella empezó en 2009. Al igual que con la rapera Jimena de Santiago, Ximbo, pues eran parte de una colectiva llamada Mujeres Trabajando. Primero los ataques fueron contra el grupo de raperas, y después fueron directos hacia Audry.

Ella tiene pruebas de ataques de Johnny desde 2009 hasta 2019. A partir de 2016 empezó a ensañarse particularmente contra ella, con videos que empezaban con ofensas y burlas de su físico, pero después fueron escalando a comentarios como: “Ella no merece vivir, ojalá la maten, hay que descuartizarla”.

“Él hacía videos y memes, pero incitaba a los demás a joderme, era como una bola. Y pues siempre una vivía con este miedo de que tal vez vaya a llegar uno de sus seguidores a mi concierto y me vaya a hacer algo”.

En 2011, junto con Ximbo, fue acosada por Johnny Escutia; luego reunieron pruebas para intentar denunciar formalmente. Sin embargo, eso no prosperó porque les decían que no había leyes que castigaran eso y la denuncia no iba a proceder. Durante toda una década Audry estuvo constantemente denunciando en sus redes el acoso de parte del King de la Furia y su secta.

Lo que le pasó a Ximbo empezó a la par de los ataques que recibía Audry. Cuenta que primero era un discurso generalizado contra las colectivas de raperas, con ideas misóginas como que tenían que estar lavando o cocinando y no haciendo rap, o que su trabajo era una porquería.

“Eso lo hizo haciendo alusión a nuestros videos, arrobándonos directamente, burlándose de nuestro físico, trabajo y condición de mujeres. Fue escalando, de ahí ya fue con individuos, se ensañó con varias”.

De 2011 a 2017 Ximbo sufrió ataques de los seguidores de Johnny Escutia. Cualquier cosa que subía a sus redes tenía de inmediato comentarios ofensivos hacia ella. Uno de los episodios que más recuerda es cuando subieron un video pornográfico de otra persona pero poniendo fotos suyas con el logo de Mujeres Trabajando.

“En 2011 Audry y yo reunimos evidencia, para ver si se podía proceder de manera legal. Nos dijeron que no, si no había una amenaza de muerte tal cual [no podía proceder la demanda], y porque era libertad de expresión. Nosotras teníamos esta colección de imágenes que nos atacaban de muchas formas”, cuenta la rapera de Ciudad de México.

Una de las cosas que Ximbo hizo fue componer la canción “Invisibles”, en respuesta a la impunidad y la violencia. Al tener las manos atadas y no ser escuchadas por la ley, hizo música. 

“Esto no comenzó con Yuya, ni la semana pasada, ni con canciones. Comenzó con videos explícitos, con personas revelando nuestra información, profesión; explícitamente pidiéndole a esa audiencia, a esos fanáticos, que nos atacaran. Esto no empezó con Yuya, pero espero que termine con Yuya”, dice Niña Dioz.

Reconocer el acoso

Ilustración: Gogo Ortiz

Lulú Barrera, directora de la organización Luchadoras, que trabaja temas de ciberseguridad, dijo en entrevista para LADO B que si bien durante los últimos años muchas plataformas digitales han empezado a reconocer tipos de violencia, no siempre es fácil acceder a los mecanismos de denuncia.

Aunque ha habido avances, todavía falta un largo camino sobre todo en el tema legal. La Ley Olimpia, que penaliza la distribución de contenido íntimo sin consentimiento, se limita sólo a eso, protegiendo únicamente en caso de difusión de imágenes privadas. Y, por ejemplo, los videos que durante años hizo Johnny Escutia no caen dentro de esta categoría, aunque es una forma de ciberacoso.

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“El gran problema es que para muchas autoridades si no está tipificado dicen que no pueden hacer nada. Y, otra, una vez que se tipifica sí aumentan las denuncias pero no el acceso a la justicia”, dijo Barrera, agregando que en una investigación de Luchadoras encontraron que tan sólo 7% de las Carpetas De Investigación (CDI) de estos delitos llegan a una resolución.

Por otra parte, los avances han sido a nivel comunidad. Para Lulú Barrera lo que se ha ganado es la sensibilidad tanto de la sociedad como de las autoridades de reconocer que esto es un problema. 

“Estamos ante un vacío de acceso a la justicia muy grande. Hay muchas otras cosas que hacer más allá de lo penal, digamos. Las comunidades pueden actuar, y con comunidades me refiero a la escuela, a tu grupo de familia, a esas redes que sostienen a las mujeres que están viviendo este problema. Si el apoyo social es masivo, eso contribuye a la reparación del daño”.

Lo mismo opinan Audry Funk y Ximbo. Para ellas, mucho de lo que se ha ganado ha sido gracias al fortalecimiento del movimiento feminista y de las redes de apoyo entre mujeres.

Para Ximbo, el cambio más importante desde 2009 –cuando inició el hostigamiento de parte del King de la Furia y su secta hacia ella y otras compañeras– ha sido que las mujeres feministas se han unido mucho más, y ya no se quedan calladas.

La rapera, con 24 años de carrera musical, dice que no sabe qué va a pasar pero que están haciendo esto para que otras mujeres sepan que lo correcto es hablar: no tener miedo a decir lo que pasa.

Para Niña Dioz, el alzar la voz y denunciar el acoso del rapero mexicano es hablar del acoso en general y concientizar acerca del grave problema que es, y además de ser un delito. “Es dar el mensaje a través de Johnny Escutia que para todos los Johnny Escutia que existan en el mundo ya no se puede tolerar el acoso. Así sea acoso sexual, cibernético, en las escuelas.”

Audry Funk dice que muchas cosas han cambiado desde 2011 hasta ahora, sobre todo el apoyo de la gente. No obstante, algo preocupante es que el ciberacoso es frecuente y casi siempre queda impune.

En este sentido, Ximbo dice que si siendo una persona conocida aún así no puede arreglar las cosas, no se quiere imaginar lo que pasan todas las mujeres que son menos escuchadas. 

¿Qué hacer en caso de acoso?

Foto: Pexels

Desde el trabajo que han hecho en Luchadoras, Lulú Barrera recomienda que si alguien es víctima de acoso cibernético, le diga a alguien más, que tenga un apoyo para que le ayude en el proceso. 

Segundo, hay que documentar todo, sacar capturas de pantalla de los mensajes, de los videos, de los comentarios. Después hay que guardar los links como evidencia también, y finalmente reportar el contenido ofensivo. Esto, porque hay cosas que al reportarlas las quitan rápidamente, y se puede perder evidencia de las ofensas. 

Y, tercero, que las víctimas se metan al centro de seguridad de las plataformas digitales (como Twitter, Facebook o Spotify) porque ahí hay formularios e instrucciones más claros para reportar el contenido ofensivo y las reglas comunitarias.

Toda evidencia es importante si se decide interponer una denuncia formal ante las autoridades.

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Desde Luchadoras, Lulú comparte este ToolKit de cuidados digitales que explica cómo identificar la violencia cibernética, después reportarla y finalmente tener cuidados tanto digitales como físicos. 

Lulú recuerda que también es importante tomar un respiro y por eso es necesaria la red de apoyo, para que ayuden a documentar mientras la persona acosada puede alejarse de las redes. 

Con la campaña de “La clicka”, hecha junto con La Sandía Digital para mujeres que son víctimas de ciberacoso, el mensaje que quieren dar, dice, es que “Juntas somos más fuertes”.

PD: Se va a caer

*Foto de portada: Marlene Martínez

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Aranzazú Ayala Martínez
Periodista en constante formación. Reportera de día, raver de noche. Segundo lugar en categoría Crónica. Premio Cuauhtémoc Moctezuma al Periodismo Puebla 2014. Tercer lugar en el concurso “Género y Justicia” de SCJN, ONU Mujeres y Periodistas de a Pie. Octubre 2014. Segundo lugar Premio Rostros de la Discriminación categoría multimedia 2017. Premio Gabo 2019 por “México, el país de las 2 mil fosas”, con Quinto Elemento Lab. Becaria ICFJ programa de entrenamiento digital 2019. Colaboradora de “A dónde van los desaparecidos”