Por COVID-19 se niegan a investigar sustracción de menor en Puebla
La Agencia del Ministerio Público aseguró que debe pasar la cuarentena por COVID-19 para avanzar la investigación por violencia familiar
Por Samantha Paéz @samantras
27 de abril, 2020
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Imagen ilustrativa / Foto: Red Nacional de Refugios

Samantha Páez | OVIGEM

Karina Velázquez Martínez vivió violencia física, psicológica y económica durante 9 años por parte de su ahora expareja. Decidió separarse de él hace un año y vivir con sus cuatro hijos lejos del maltratador. El sábado 18 de abril, aprovechando que ella salió a trabajar, su expareja sustrajo a uno de sus hijos, Aarón Sergio, de 8 años, y golpeó a otra de sus hijas.

Las autoridades de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) le dijeron que debe esperar a que termine la contingencia por el COVID-19, para que le puedan ayudar por la violencia familiar que ha vivido, aunque por la sustracción de su hijo no puede hacer algo “porque es hijo de los dos”.

En el estado de Puebla las denuncias por violencia familiar aumentaron 23% durante marzo de 2020, momento en que inició la cuarentena, respecto al mes anterior, según el Informe Incidencia Delictiva Marzo 2020, del Consejo Ciudadano de Seguridad y Justicia del estado de Puebla.

A su vez las estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) indican que “Otros delitos contra la familia”, donde se incluiría la sustracción de menores, pasaron de 59 en febrero de 2020 a 73 para marzo del mismo año, esto representa un alza de 23%.

Ana Lucía Díaz Azcúnaga, de EQUIS Justicia para las Mujeres, comentó -durante un webinar sobre violencia contra infancias- que si de forma cotidiana es problemático que en México haya acceso a la justicia, es aún más difícil con la pandemia de COVID-19, por ello se tiene que mapear qué autoridades pueden intervenir y cuáles son las dificultades para que los mecanismos de justicia sean accesibles a niñas y mujeres.

Para Paola Santiago Juárez, de la Secretaría para la Igualdad Sustantiva de Género (SISG), la contingencia sanitaria en México y Puebla ha llevado que la violencia contra las mujeres se recrudezca, debido a que conviven más tiempo con su violentador, porque la situación económica aumenta la tensión en las familias y por la carga de las labores del hogar o de cuidados.

En indefensión por la pandemia

Karina Velázquez, de 28 años, contó que el 18 de abril su madre salió con dos de sus hijos, una de 9 años y otro de 8 años, a la tienda en la colonia Leobardo Coca, de la ciudad de Puebla. Su expareja, con quien dejó de vivir hace un año, aprovechó que los niños se adelantaron para subirlos a un automóvil y llevárselos.

Ese mismo día, su expareja fue a buscarla a su trabajo y le dejó allí a su hija, a quien habría golpeado. No era la primera vez que se llevaba a Aarón Sergio, en una ocasión anterior lo sustrajo para forzarla a que regresara con él.

Karina le llamó por teléfono para pedirle que le devolviera a su hijo, pero su expareja le respondió que no, que le hiciera como quisiera. Ella acudió la Agencia del Ministerio Público Especializada en Delitos Sexuales y Violencia Familiar, donde le dijeron que debe esperar a que pase la cuarentena por el COVID-19 para que avance la investigación por violencia familiar.

Sin embargo, sobre la sustracción del menor -le dijeron- no la pueden ayudar, “porque ambos son los padres”.

Yo ya estoy desesperada, porque no digamos que es un hombre responsable o que le va a dar una vida (digna), porque yo estaría de acuerdo, pero no trabaja ni se dedica a nada.

Dijo la madre de Aarón Sergio.

Para Karina es una situación desesperante, porque su expareja es un hombre violento e irresponsable. Durante los 9 años que convivieron de manera intermitente, la golpeó en varias ocasiones, no le daba dinero para comer y por la falta de recursos sus cuatro hijos en común -dos niñas y dos niños- no asistían a la escuela.

Por eso decidió separarse de él y vivir por su cuenta con sus hijas e hijos, en casa de su madre.

Él no tiene ningún tipo de contacto (con sus hijos), porque él nunca los ha buscado. Realmente siempre hemos tenido problemas, él nunca se hace cargo al cien por ciento de ellos. Yo tomé esa decisión (de separarse) porque ya no aguanté más seguir durmiendo (en el piso), ni la vida que nos daba. A cada rato eran golpes.

Karina Velázquez.

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*Foto de portada: Red Nacional de Refugios

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Samantha Paéz
Coordinadora del Observatorio de Violencia de Género en Medios de Comunicación (OVIGEM), periodista y activista. Tengo especial interés en los temas de género y libertad de expresión. Formo parte de la Red Puebla de Periodistas. También escribo cuentos de ciencia ficción.