COVID-19 no detiene el asesinato de defensores ambientales en México
El líder comunitario Adán Vez Lira fue atacado a balazos en Veracruz. Es el segundo defensor de ambiente y territorio asesinado en México en menos de un mes
Por Lado B @ladobemx
14 de abril, 2020
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Adán Vez Lira, defensor ambiental e impulsor de la conservación de los humedales de La Mancha, Veracruz, asesinado el 8 de abril de 2020. / Foto tomada de su página de Facebook

Rodrigo Soberanes | Mongabay Latam

Adán Vez Lira entendía el valor de cuidar un ave, un metro de manglar, un pedazo de duna o un manantial de los que aún quedan en algunos rincones del mundo. Era un líder comunitario de esos que están en peligro de extinción.

Este defensor del ambiente llevaba más de 20 años cuidando los recursos naturales alrededor de La Mancha, una pequeña comunidad costera que mira hacia el Golfo de México, y que se distingue por tener una importante zona de manglares.

Adán Vez en la zona de humedales de La Mancha, Veracruz, México. / Foto tomada de la página de Facebook de Adán

La mañana del miércoles 8 de abril, Adán Vez manejaba su motocicleta por un camino vecinal cuando lo mataron a balazos. Es el segundo defensor de medio ambiente asesinado en México, en menos de un mes, justo en el contexto de la pandemia del COVID-19. El pasado 23 de marzo, se registró el homicidio del abogado Issac Medardo Herrera Avilés, quien utilizó las herramientas legales para defender una zona boscosa en Jiutepec, Morelos.

Adán Vez fue conocido por el trabajo que realizó para preservar los recursos naturales de su comunidad, La Mancha, ubicada en la costa central del estado de Veracruz.

Parte de la comunidad de La Mancha, junto con otra que se llama El Llano, integran un área de 1414 hectáreas, catalogada como Sitio Ramsar, por la importancia de los humedales que ahí se encuentran.

Por la relevancia ecológica de la zona  —donde es posible encontrar siete ecosistemas diferentes—, ahí se estableció el Centro de Investigaciones Costeras de la Mancha (CICOLMA), del Instituto de Ecología (INECOL), con el cual Adán Vez colaboraba desde que fundó la cooperativa La Mancha en Movimiento, hace casi 20 años.

El asesinato de Adán Vez llevó a que investigadores y organizaciones defensoras del medio ambiente –entre ellas La Vida, Veracruz, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y el Centro de Capacitación y Defensa de los Derechos Humanos e Indígenas–  condenaran el crimen, ocurrido en el municipio de Actopan, en el estado mexicano de Veracruz.

“Adán Vez fue un importante activista y defensor de la vida y el territorio, que laboró incansablemente por la protección de los manglares, las dunas y todos los ecosistemas de la costa central de Veracruz”, dice el comunicado emitido por 16 investigadores y 17 instituciones, incluyendo a la Universidad Veracruzana Intercultural.

Zona de manglares, en La Mancha, Veracruz. / Foto: Thelma Gómez Durán

Organización comunitaria a favor del ambiente

Adán Vez fue el precursor de La Mancha en Movimiento, una cooperativa fundada en 1998, dedicada  al cuidado de los manglares de la región, así como a realizar visitas ecoturísticas en la zona.

El pasado 25 de marzo, Adán Vez contó la historia de La Mancha en Movimiento a Mongabay Latam.

Adán Vez Lira impulsó la educación ambiental en las comunidades de la región centro de Veracruz. / Foto tomada de su página de Facebook

“Estábamos locos”, comentó el ambientalista, recordando los momentos cuando él, junto con otras 16 personas, comenzaron la organización comunitaria a finales de la década de los años noventa para destinar recursos a la conservación de los humedales.

Con su conocida capacidad de convencimiento y organización, Adán Vez Lira integró un equipo de trabajo con personas de su comunidad: “Éramos y somos un grupo de campesinos y amas de casa”.

Todo comenzó con la gestión de proyectos productivos para la conservación del manglar. Paso a paso fueron encontrando la manera de “crear conciencia” entre la población sobre la importancia de cuidar los humedales; fue así que se especializaron en realizar visitas guiadas y crearon una comisión de educación que funciona hasta la fecha.

“Era un compañero, un colega. Da mucha tristeza ver que no valemos ni 10 pesos”, dice Ricardo Yépez, defensor de tortugas marinas en la misma región donde Adán Vez cuidaba los manglares.

Ricardo Yépez y Adán Vez se veían de vez en cuando, siempre en el contexto de sus respectivos trabajos. Eran de la misma especie, de esos personajes que reconocen el trabajo del otro como un complemento del suyo, según las palabras de Yépez.

Observación sideral en La Mancha, Veracruz. Diciembre de 2019. / Foto tomada de la página de Ecoturismo La Mancha

Una de las características de La Mancha en Movimiento fue apostar por la educación ambiental, por ello sus integrantes se empeñaron en realizar cursos y talleres en las escuelas de las comunidades de Actopan y de municipios aledaños.

Adán, resalta Ricardo Yépez, fue “un desarrollador de educación ambiental, una persona muy participativa y carismática”.

La historia en 1 minuto: Latinoamérica: la defensa de los territorios indígenas en el 2019. Video: Mongabay Latam

Con el pasar de los años, la “locura” de impulsar la preservación ambiental desde la organización comunitaria avanzó hasta que la cooperativa logró construir un campamento ecoturístico.

Adán Vez enumeraba orgulloso todas las actividades que lograron establecer en el campamento: “observación de aves, senderismo, cabalgatas”. También realizaban observación sideral. El defensor decía que a las estrellas había que “cuidarlas” de tanta luz que “contaminaba el cielo”.

Para Adán Vez la existencia de la planta nuclear Laguna Verde —localizada a unos kilómetros de La Mancha—, no tenía razón de ser. Entre menos luz, mejor, decía.

El campamento ecoturístico que Adán Vez impulsó como parte de la cooperativa La Mancha en Movimiento. / Foto: Thelma Gómez Durán

Los paseos nocturnos por los manglares, para hacer avistamientos de cocodrilos, y la observación sideral eran algunas de las experiencias que logró desarrollar la cooperativa y que más valoraba Vez.

El defensor del ambiente contó a Mongabay Latam que los habitantes de la comunidad La Mancha se convirtieron en “vigilantes” para evitar el tráfico de especies protegidas (principalmente tortugas marinas y aves) y el uso indebido de los recursos naturales.

La historia en 1 minuto: México: a un año de la muerte de Julián Carrillo, la comunidad sigue llena de miedo. Video: Mongabay Latam

De hecho, dijo, “la no aceptación de los explotadores” era el mayor obstáculo para la organización que encabezaba. Cuando hablaba de “explotadores” se refería a quienes practican la caza furtiva, la ganadería extensiva y la pesca industrial en la región.

El impulso de la pesca razonable y la ganadería no expansiva eran temas recurrentes en los talleres promovidos por La Mancha en Movimiento en la costa central de Veracruz.

Los humedales de La Mancha, en Veracruz, son un punto de la ruta migratoria de varias aves. Esta águila negra menor fue liberada en la zona. / Foto tomada de la página de Facebook de Adán Vez

Impulsor del Festival de Aves

El sitio Ramsar La Mancha y El Llano —donde Adán Vez impulsaba la conservación del ambiente— tiene dos lagunas costeras, ambas rodeadas de mangle y humedales de agua dulce. Además, hay otras dos lagunas en las dunas, una característica sobresaliente del sistema de dunas de la costa central veracruzana.

La zona de La Mancha y el Llano también se caracteriza por recibir diversas especies de aves (playeras y acuáticas), pues, como dijo Adán Vez, “es un gran cuello de botella” de la ruta migratoria de aves, un fenómeno único en el mundo por la cantidad de ejemplares que pasan por el lugar.

“¡Es el corredor de aves rapaces más importante del mundo!”, presumía Adán Vez, quien además de colaborar en forma estrecha con los investigadores del Instituto de Ecología (INECOL), se distinguió por ser un entusiasta promotor del Festival de Aves de La Mancha que cada año se realiza en la comunidad.

La Mancha, Veracruz, es un importante punto de observación de aves. / Foto tomada de la página de Facebook de Ecoturismo La Mancha

Cuando Adán Vez platicó con Mongabay Latam —a finales de marzo—, el defensor del ambiente estaba en plena preparación del Festival de las Aves y los Humedales, organizado por La Mancha en Movimiento y el INECOL.

La edición 2020 estaba programada para realizarse el 4 de abril. Sin embargo, días después se anunció que se cambiaría la fecha del festival, debido a la emergencia sanitaria que México y el mundo viven a causa de la pandemia del COVID-19.

Adán Vez pensaba que el festival podría realizarse en junio próximo. Para él no había posibilidades de que se cancelara, ya que este festival es el evento cumbre para dar visibilidad a las actividades de conservación en la región, una zona que depende de la existencia de los humedales. Por ello, el defensor insistía: “No podemos prescindir del manglar”.

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