7 películas para recordar a Stuart Gordon 
7 películas para recordar al cineasta estadounidense Stuart Gordon, uno de los máximos referentes del cine fantástico, horror y serie B
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
02 de abril, 2020
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Héctor Jesús Cristino Lucas

Queridos padawans, amigos míos de toda la vida, el pasado 24 de marzo del presente año, recibimos la terrible noticia de que el cineasta estadounidense Stuart Gordon, uno de los máximos referentes del cine fantástico, horror y serie B, lamentablemente, había fallecido a la edad de 72 años por causas que al menos hoy se desconocen. 

Uno de los maestros que hicieron escuelita en la década de los 80s, amante de la literatura de Lovecraft y tremenda influencia para muchos cineastas alrededor del mundo -incluyendo a nuestro paisano Guillermo Del Toro- se nos había ido. Uno más. Uno de los grandes que al igual que eminencias del género como Wes Graven, George A. Romero y Tobe Hooper abandona nuestro plano, pero nunca nuestra memoria.

Increíble, pero cierto. No hace mucho, en esta misma columna, de hecho, lo volvimos a recordar tras la adaptación de Richard Stanley Color Out of Space (2019), por tener el privilegio de haber sido uno de los pocos cineastas de la historia en haber podido adaptar con éxito a la gran pantalla a un autor tan complejo como Lovecraft sin morir en el intento. 

Leer / Color Out of Space: ¡el horror cósmico ya está aquí!

Y es por ello que, en medio de esta perturbadora contingencia global, entre pesadillas y sueños poco gratos, merece su propio top para ser recordado. Un gran homenaje que debería cruzar el umbral de la muerte donde quiera que esté. Por el maestro de las adaptaciones lovecraftianas; por el hombre detrás de grandes íconos del género; por ser el Stuart y el Gordon al que más amamos.

¡Estas son 7 películas para recordar a Stuart Gordon!

Castle Freak (1995) | Foto tomada de YouTube

7.- Dreams in the Witch-House (2005)

Adaptado de un relato homónimo, Dreams in the Witch-House (2005) resulta un telefilm de aproximadamente una hora de duración perteneciente a la tv serie de nombre Masters of Horror, que reunía como su nombre lo dice, a diversos cineastas de la industria considerados como grandes maestros indiscutibles del género. Y Stuart Gordon no fue la excepción con el segundo segmento de la primera temporada justo después del gran clásico Cigarette Burns (2005) que inauguró el mismísimo John Carpenter.

Dreams in the Witch-House es una pequeña pero aterradora historia que junta lo mejor dentro de la cosmogonía lovecraftiana: magia, esoterismo, demonios y fantasía. Sobre un estudiante universitario que alquila una extraña habitación que esconde un antiguo y aterrador misterio. Y sobre cómo la eterna lucha que ha tenido la magia vs la psicología puede engendrar demonios o males surrealistas de todo tipo.

¡Consideren esta película como un grotesco aperitivo de una hora de duración! 

6.- The Pit and the Pendulum (1991) 

Por más alucinante que parezca, no todo en Stuart Gordon se trata de Lovecraft, y The Pit and the Pendulum (1991) es prueba de ello al tratarse más bien, de una adaptación homónima del reconocidísimo relato de Edgar Allan Poe.

Ahora bien, recordemos que las adaptaciones de este cineasta no son copias exactas de cada relato, pues cambia, añade y tiñe sus películas a conveniencia del guión cinematográfico… lo cual no significa algo negativo. TODO LO CONTRARIO. El resultado es que quedan productos francamente transgresores; grotescos; únicos y arriesgados.

Filmada en Italia, The Pit and the Pendulum es como un clásico de culto, apto solamente para el verdadero entendido del género. Porque si bien respeta la premisa central de Poe, también hace y deshace a su antojo con nuevos personajes a un punto que tanto puede mezclar gore, como también puede añadir torture porn. Además de tener a Jeffrey Combs en el reparto -quien fue uno de sus actores fetiche por mucho tiempo- contamos con la participación de menos que Lance Henriksen. Una película para enmarcar y colgar. 

5.- Dolls (1987)

Este es uno de esos grandes clásicos a los que le guardo mucho respeto por ser, de hecho, uno de los pocos terrores que tenía de niño. Dolls (1987) es casi una obra maestra del cine de serie B, y es increíble que, en los top referentes a películas sobre muñecos asesinos, a veces ni siquiera se menciona tras ser opacada tristemente por otros grandes referentes de su tipo como Child’s Play (1988) o Puppet Master (1989). 

Pero escúchenme cuando digo que Dolls de Stuar Gordon tiene probablemente a los juguetes más sádicos y violentos que hayamos podido ver en la historia del cine. No al mismo nivel que la muñeca que hacía volar a Pedrito Fernández en Vacaciones del terror (1989), pero casi. 

La historia es sencilla pero efectiva. Seis sujetos buscan refugio, luego de una larga tormenta, en una antigua mansión perteneciente a un extraño matrimonio de viejecitos que además de ser extremadamente amables por darles hospitalidad… son jugueteros. Y dichos juguetes, esconden un terrible misterio. El resto es historia. ¡De mis películas favoritas de su filmografía!

4.- Castle Freak (1995) 

Volvemos a Lovecraft y de aquí no salimos. Castle Freak (1995) es otra de esas películas como adaptación de un autor clásico pero mezclado con elementos propios del horror cinematográfico. Pero del más cruel y violento, advierto…  

Basado en el relato clásico de El Intruso (1926) Stuart Gordon juega con el concepto de un ser abominable que ha permanecido encerrado en una antigua mansión por años sin conocer el mundo exterior y que, por azares del destino, escapa para sembrar el caos y la destrucción tanto a sus nuevos propietarios como a todo aquel que se le atraviese. 

Castle Freak (1995) | Foto tomada de YouTube

Además de contar -otra vez- con la participación de Jeffrey Combs como el padre de familia, tenemos a la espectacular Barbara Crampton -una de mis actrices favoritas del género- haciendo de una madre que haría lo que fuera por proteger a los suyos aún si de un loco maniático deforme se tratase.

Y hablando de este último. Jonhatan Fuller, de manera exquisita interpreta al sádico Giorgio D’Orsino que, para el día de hoy se ha convertido en un personaje emblema del cine de terror junto a Jason Voorhees o el propio Freddy Krueger. 

3.- Dagon: la secta del mar (2001)

Esta es una de esas rarezas que hay que ver para poder creer. Pues resulta que Stuart Gordon además de adaptar varios relatos de Lovecraft en uno sola película que maliciosamente llamó Dagon: la secta del mar (2001), es una producción hispano-estadounidense producida por la ya extinta casa Fantastic Factory que hacía, de hecho, películas españolas pero rodadas en inglés. 

De hecho, tiene la curiosidad de contar con la poco conocida -en aquel entonces- Macarena Gómez en sus primeros papeles y que, por cierto, de aquí su carrera se fue directo al estrellato. Sobre todo, con personajes en cintas de horror. 

Esta película es una maravilla en todos los aspectos. Tanto en el suspenso, como en los efectos, pero también en el concepto. Digamos que es la película “más lovecraftiana” de toda su filmografía. Y la historia, sobre unos náufragos que llegan a un pueblo costero perdido entre la nada cuyos habitantes presentan características de peces o de anfibios, ya os recordará a otros relatos como a La sombra sobre Innsmouth (1936), realmente aterradora como imperdible.

2.- Re-Animator (1985) 

Lo sé, lo sé. Esta película debería haber quedado en el primer puesto. Y no vayan a malinterpretarme. No demerito la gran importancia y legado que Re-Animator (1985) tiene para todo el cine de terror, y especialmente para el cine zombi porque es ya un referente inmediato. Pero esta vez quisiera dejar de ser un tanto predecible.

Basado en el relato de H. P. Lovecraft Herbert West: reanimador (1922), Stuart Gordon en la década de los 80s, donde estaba ya en auge el cine de muertos vivientes iniciado por otro erudito como George A. Romero a finales de los 60s, innovó este cine con una propuesta francamente alucinante. 

Ya no era una mordida, ni un castigo divino o que en el infierno ya no había lugar lo que levantaba a los muertos … ahora era un científico loco jugando a ser Dios al puro estilo de la novela Frankenstein o el moderno prometeo (1823) de Mary Shelley. 

Re-Animator (1985) | Foto tomada de YouTube

Ya saben, sobre un hombre obsesionado -nuevamente el mismo Jeffrey Combs- con romper la barrera que divide la vida con la muerte mientras se topa con que la ciencia no debería haberse entrometido en terrenos que no le corresponden. 

Además de entregarnos escenas tan memorables como la de Barbara Crampton recibiendo sexo oral por parte de una cabeza cercenada de zombi, la película adquirió tanto éxito que pronto se realizaron dos secuelas más llamadas Bride of Re-Animator (1989) y Beyond Re-Animator (2003) que si bien gozaron con cierto éxito, al menos la primera debería ser vista casi por obligación no solo por los entendidos del género, también por todo aquel que se haga llamar un “cinéfilo empedernido” porque no se trata de cualquier película del montón.

¡Es Re-Animator, maldita sea! ¡Esto es oro puro!

Mención honorífica: Honey, I Shrunk the Kids (1989)

¡Ja! ¡Ya sé lo que están pensando! 

“¿Qué demonios hace una película de Disney como Honey, I Shrunk the Kids (1989) (Querida, encogí a los niños) en un top sobre Stuart Gordon, uno de los máximos referentes del cine de terror y serie B?”

Y es que prácticamente, él era el director asignado desde un principio para esta película. Así como lo leen. El autor intelectual detrás de joyas como Re-Animator (1985), iba a ser el responsable de Honey, I Shrunk the Kids. Lo que pasa es que tuvo que abandonar el proyecto justo antes de que comenzara el rodaje por problemas de salud. Y debido a este desafortunado suceso la batuta recayó después en el mismísimo Joseph Eggleston Johnston.

Honey, I Shrunk the Kids (1989) | Foto tomada de YouTube

Que, por cierto, si les sirve de curiosidad, también fue director de Jumanji (1995) y Captain America: The First Avenger (2011) de la nueva era Marvel. No obstante, coloco esta película como una importante mención honorífica para demostrar, de hecho, el verdadero legado que nos ha dejado Stuart Gordon en nuestro imaginario colectivo. 

Porque si bien, no fue el director de este proyecto, vaya que sí fue el co-guionista junto a Brian Yuzna -otro cineasta del género de horror y serie B con el que tuvo muchísima amistad- Ed Naha y Tom Schulman, del que, por cierto, se nota a leguas su estilo y su humor. 

Queridos padawans, Honey I Shrunk the Kids demuestra que Stuart Gordon, era de hecho, un cineasta multifacético capaz de dominar cualquier género que él se propusiera. Alcanzando incluso las grandes ligas a principios de los noventa.  

1.- From Beyond (1986) 

Ya lo he confesado en más de una ocasión. Re-Animator (1985), por supuesto que es el emblema más característico de Stuart Gordon, pero From Beyond (1986) le secunda por milímetros como una de las máximas adaptaciones que se le hayan hecho a una historia de H. P. Lovecraft a la gran pantalla.

Y es verdad que amo Dolls (1987), que me fascina Castle Freak (1995) y que crecí viendo Honey I Shrunk the Kids (1989), pero nada se compara con lo que me provoca ver From Beyond porque se ha vuelto ya mi gran debilidad. Mi gran favorita y eso es mucho decir. 

Basado en el relato corto de Resonator (1920), la historia nos narra cómo una psiquiatra de nombre Katherine McMichaels -la preciosa Barbara Crampton, de nuevo- junto a un policía de nombre Bubba Brownlee -el mismísimo Ken Foree de Dawn of the Dead (1978)- se inmiscuyen en un peculiar misterio luego de que el ayudante en ciencias Crawford Tillinghast -Jeffrey Combs, por supuesto- haya sido testigo de un extraño experimento en el laboratorio de su jefe, el Dr. Pretorious, quien presuntamente falleció tras el acto. 

From Beyond (1986) | Foto tomada de YouTube

La historia, además de poseer intriga inquietante, profundo sci-fi y horror surrealista, mantiene, por supuesto, la gran premisa base dentro de la extensa cosmogonía de Lovecraft que nos susurra tras cada relato que aquello que nosotros consideramos “sobrenatural”, “la magia” o “el esoterismo”, en realidad es ciencia años luz del propio entendimiento humano. 

Y el experimento de Pretorious, que consiste en la creación de una máquina capaz de estimularnos la glándula pineal en pos de descubrir y ser testigos de aquellas dimensiones que se esconden al lado nuestro, es la prueba viviente tanto de estilo como filosofía, de que hay mucho más allá que no entendemos todavía pese a tener tanto conocimiento. 

Esta no es cualquier película, es una exquisita aventura. Y ni siquiera sé por qué me fascina más que cualquier otra de sus adaptaciones. Quizás es porque el personaje de Jeffrey Combs termina peor que el de Re-Animator, al tratarse de un pobre iluso intentado frenar la pesadilla desatada por su propio jefe. O porque Barbara Crampton como la Dra. Katherine McMichaels es prácticamente tanto una scream queen como una sex symbol irresistible. 

From Beyond (1986) | Foto tomada de YouTube

Es la combinación perfecta de horror, suspenso, ciencia ficción y erotismo contenido en una sola película. Y a todo esto agreguémosle la comedia porque tiene un maldito sentido del humor. 

Queridos padawans, díganme por favor que no solo es cosa mía esto de amar con locura a From Beyond porque me estoy asustado. 

Sus efectos especiales a la vieja escuela denostando la gran calidad de ingenio de la década ochentera; su encantadora naturaleza minimalista más apegada a una cinta de encierros claustrofóbica y ese horror que apostaba a otros conceptos completamente diferentes a la época, donde el slasher reinaba en las salas de cine o videoclubs. 

Stuart Gordon tiene merecido el puesto como uno de los máximos representantes del género fantástico y horror por todas estas joyas y más. Pero From Beyond (1986), al menos para El Cinemaniaco, se lleva la corona máxima por ser la más grotesca, lovecraftiana, transgresora e inventiva de toda su maldita filmografía.

Honor a quien honor merece. ¡Larga vida a Stuart Gordon donde quiera que esté!

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Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com