Desempleo, el golpe que viene #COVID-19
La pandemia de COVID-19 traerá una crisis económica hasta ahora incalculable en lo macro, mientras tanto en lo micro, en los hogares, los ingresos ya disminuyen y la incertidumbre acecha
Por Mely Arellano @melyarel
29 de marzo, 2020
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Desempleo, el golpe que viene #COVID-19

Foto: Marlene Martínez

Mely Arellano | Dafne García | Julio Sandoval | Cristian Escobar | Axel Espinosa

@melyarel | @dafnebetsabe2 |@jota_sand |@crazo70 |@axel_beto

Sandra se quedó sin trabajo el 20 de marzo. Era empleada en una empresa que vende productos en línea. Su jefe predijo que no habría ventas y por lo tanto no podría pagarle. Ni siquiera la liquidaron. 

A Lola, en cambio, le redujeron el sueldo a la mitad, por ahora. Ella da clases en una escuela particular. El 17 de marzo detuvieron las actividades presenciales y continuaron en línea, pero hace unos días le avisaron que solo le pagarían la mitad de la quincena, y que así será al menos hasta abril. Lo que pase después es incierto.  

Juan vende nieves y helados en la vía pública, en una colonia al sur de la ciudad, y aunque desde el inicio de la contingencia sanitaria tomó las medidas que consideró correspondientes –como usar cubrebocas y ofrecer gel antibacterial a sus clientes–, ha ido padeciendo una disminución en sus ventas. 

“Yo no puedo dejar de salir a vender. Esta es la única forma de ganarme unos pesos, ya sean $50. Ante esta situación son bien recibidos. Ya  veremos cómo los hacemos rendir en la casa”.

En el estado de Puebla, 2 millones 399 mil 554 personas trabajan en negocios, empresas o en el sector informal, y ante la crisis económica que supone la pandemia del COVID-19 corren el mismo riesgo que Sandra, Lola y Juan: el desempleo.

Estamos hablando de que 7 de 10 habitantes viven al día, sin seguridad social, sin fondo de jubilación, sin ahorro para vivienda, sin más certeza que la quincena que ya cobraron, porque a veces ni siquiera la que viene es segura. 

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Mar Estrada Jiménez, coordinadora de la Licenciatura en Economía y Finanzas de la Ibero Puebla, dijo en entrevista para LADO B que esta contingencia sanitaria tendrá impacto en todos los sectores de la economía, pero en el informal será mayor.

Estamos hablando de personas que viven al día, ya que “al establecerse medidas restrictivas de circulación eso les afecta de manera más directa”, puesto que el consumo de los productos se disminuye. Por otra parte, al ser un sector cuyos derechos laborales no están protegidos, puede haber despidos o falta de pagos.

A la circunstancia de las personas en el comercio informal, como Juan, se suman otros factores: el de la edad y la salud. De acuerdo con Tonatiuh Sarabia, del Consejo General de Representantes de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de octubre, la mayoría de los vendedores ambulantes son de la tercera edad y/o padecen diabetes.

Foto: Olga Valeria Hernández

“Estas personas, por su situación económica, no pueden parar en su trabajo. Se les sugiere que otras personas en mejores condiciones de salud atiendan sus puestos pero se refugian en el argumento de: si no trabajamos, no comemos”.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), en un informe dado a conocer el 18 de marzo, hizo especial énfasis en la vulnerabilidad de este grupo, y advierte que las medidas impuestas como el cierre de fronteras y la disminución de la movilidad –por la recomendación de permanecer en sus hogares– impide o disminuye el consumo.

También pega en las mipymes 

Para Vlado e Itzel, propietarios de Azotacalles en Cholula y Foro Karuzo en Puebla, respectivamente, la situación no es más sencilla. Ambos llevan más de ocho años manejando sus restaurantes –que es la esperanza de vida promedio de una empresa– y tienen un par de empleados, pero viven prácticamente al día. 

Según la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Enaproce) 2018, la participación de las mipymes en el mercado nacional equivale al 97.3 por ciento. 

En el estado, las mipymes generan el 95 por ciento de los empleos, de acuerdo con estimaciones de la Cámara de Comercio, Servicio y Turismo de Puebla (Canacope). 

“Ya cerramos desde el sábado [21 de marzo] y hemos estado abriendo solamente cocina con una sola persona trabajando durante dos turnos; ha salido muy poca comida. Ahorita estamos manejando Uber Eats y con pedidos por teléfono. Pero para pagar nada más un poco de salario y un poco de gastos fijos, pero muy, muy escaso”, dijo Vlado a LADO B.

Foto: Marlene Martínez

Él ha estado pendiente de la información del Ayuntamiento de San Pedro Cholula, pero “como que no tiene todavía claro qué se va a hacer, si los negocios tendremos que cerrar completamente, si va a haber apoyos. Cuando menos [debería de haber] un plan económico, sobre todo con lo que ellos pueden ayudarnos inmediatamente, que es sobre todo los pagos de licencias, de basura, los pagos municipales, protección civil, aunado a los pagos fijos que se tienen que hacer normalmente: luz, internet, agua. Ahorita pagamos la luz completa, pero quién sabe cómo va a estar el próximo pago, si vaya a haber alguna prórroga o algo”.

También Karuzo estuvo ofreciendo el servicio a domicilio, pero este fin de semana anunció el cierre temporal. Para Itzel “es muy difícil solicitar algo al gobierno debido a los vacíos legales. Todos estos discursos de los políticos son tan antiguos que en momentos como este no tienen cabida. Necesitamos un trato diferente a los grandes comercios, porque el tipo de consumo y el tipo de espacios son diferentes”. 

Sin turismo, 50 mil empleos en riesgo 

Con las recomendaciones de aislamiento social y el cierre de fronteras en otros países, se frenó el turismo nacional e internacional, y con ello quedaron a la deriva alrededor de 50 mil personas que, según el presidente de la Asociación Poblana de Hoteles y Moteles, Manuel Domínguez Gabián, trabajan directa o indirectamente en el sector.

Eva y Rodolfo son de esas personas. Ambos son comerciantes, y su principal fuente de ingresos es el turismo que llega a la plazuela de Los Sapos, en el centro de la capital poblana.

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El fin de semana antepasado Rodolfo ganó $130 pesos, cuando en un fin de semana normal obtenía algunos miles de pesos; Eva, por su parte, pasó de vender $600 pesos a vender nada.  

Para los hoteles la situación es parecida. Antes de la contingencia había en Puebla una ocupación del 57 por ciento de las habitaciones, la semana pasada bajó al 5 por ciento. Y si bien se esperaba que en Semana Santa la situación mejorara, esa expectativa dejó de ser real, reconoció Manuel Domínguez. 

Tanto Eva como Rodolfo calculan que gracias a sus ahorros podrán subsistir unos dos meses, pero si la situación continúa así, el tercer mes será crítico. Él tendría que dedicarse a otro tipo de comercio o actividad, e incluso podría llegar a vender algunos bienes. Ella no tiene claro qué hará. 

Foto: Marlene Martínez

Para ambos cualquier apoyo económico por parte del gobierno sería bienvenido, especialmente interviniendo con los arrendatarios, para que la renta que paga Rodolfo por su local sea menor o se suspenda por algunos meses.

Medidas de contención

Ante la crisis económica que se avecina por la pandemia del COVID-19, los países están implementando diversas estrategias para evitar que los negocios y las familias caigan en bancarrota. Por ejemplo, en el Congreso de Estados Unidos se está negociando un fondo de 1 billón de dólares para repartir cheques de mil dólares a los ciudadanos más vulnerables, con el objetivo de incentivar el consumo.

Reino Unido anunció que garantizará 400 mil millones de dólares en préstamos respaldados por el gobierno a empresas afectadas por la pandemia. 

El gobierno de Francia contempla beneficios a los trabajadores autónomos y pagar por dos meses la remuneración de los asalariados que se encuentren en paro parcial por el nuevo coronavirus. 

En Italia se anunció la suspensión del pago de hipotecas y de las obligaciones fiscales para ciudadanos y empresas.

En el caso de México, el martes 24 de marzo el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció algunas medidas para minimizar el impacto en la economía de los trabajadores. Dijo que se contaba con un fondo de 400 mil millones de pesos para enfrentar la crisis económica, que serviría para asegurar recursos de todos los programas de bienestar. 

Por último, agregó: “En su momento vamos a otorgar créditos sin intereses o con tasas muy bajas a un millón de pequeños negocios, esto es para pequeños comercios, para fondas, taquerías, talleres, todo lo que va a resultar, desgraciadamente afectado por la crisis económica”.

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Mely Arellano