Alumnas BUAP organizan Asamblea de Mujeres Universitarias
La exigencia que más se ha repetido es la de atender los señalamientos de acoso así como de cualquier tipo de violencia de género
Por Majo Andrade @MajoAg23
05 de marzo, 2020
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Foto: Olga Valeria Hernández

María José Andrade Gabiño

@MajoAg23

El 4 de marzo mujeres estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se reunieron en Rectoría de Ciudad Universitaria para hacer un tendedero masivo –colgar información simulando tal cual un tendedero– con el propósito de denunciar casos de acoso, hostigamiento y abuso sexual por parte de docentes, administrativos y alumnos de la institución educativa.

En el contexto del paro indefinido que se suscitó bajo la exigencia de seguridad ante los gobiernos estatal y municipal de Puebla, después de los asesinatos de los estudiantes Ximena Quijano, José Antonio Parada y Francisco Tirado, así como del conductor de Uber, Josué Emmanuel Vital, el 24 de febrero en Huejotzingo, en algunas facultades y escuelas se han sumado demandas que responden a necesidades específicas que por años han sido ignoradas o mal atendidas por la BUAP. 

La exigencia que más se ha repetido es la de atender los señalamientos de acoso y cualquier tipo de violencia de género. 

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El tendedero fue instalado alrededor de las 13 horas con la presencia de más de cincuenta estudiantes. Allí se podían leer desde frases con situaciones específicas, nombres completos de los acosadores, narraciones de sus actos, hasta pruebas de ellos. 

Las estudiantes denunciantes eran de facultades y escuelas como: Comunicación, Medicina Veterinaria y Zootecnia, Artes Plásticas y Audiovisuales (ARPA), Psicología, Medicina, Ingeniería Química, Filosofía y Letras, Administración, Derecho y Ciencias Sociales, Lenguas, Ciencias Biológicas, Ciencias de la Computación, Ciencias Físico Matemáticas y Ciencias de la Electrónica.

Foto: Olga Valeria Hernández

Asamblea de Mujeres Universitarias BUAP

Después de instalado el tendedero con las denuncias, las alumnas iniciaron una asamblea para articularse y organizar las demandas que presentarán ante las autoridades de la BUAP respecto a la seguridad de las mujeres en la institución. 

“No podemos pedir solo seguridad en las calles de Puebla cuando las mujeres vivimos la violencia en la misma universidad”, declaró una de las alumnas participantes respecto al movimiento estudiantil. 

Durante la reunión, las estudiantes expusieron las problemáticas específicas de sus licenciaturas, escuelas y facultades por las que los casos de violencia de género no son resueltos, a pesar de que la universidad cuenta con un “Protocolo para la Prevención y Atención de la Discriminación y Violencia de Género” desde noviembre de 2019. 

Así, denunciaron que el Protocolo presenta deficiencias desde su redacción y que no se aplica de la manera adecuada ya que el personal administrativo y docente no cuenta con capacitación en perspectiva de género. Como consecuencia, hay una revictimización de las afectadas y vulneración de su integridad, así como sanciones inexistentes o inadecuadas a los victimarios –pues en algunos casos los docentes denunciados simplemente son trasladados a otras facultades donde siguen dando clases–.

También apuntaron la mala atención que hay por parte de la oficina de la abogada general de la BUAP, que no brinda seguimiento a los casos, revictimiza y no protege la identidad de las denunciantes. 

Al poner en consenso algunas cuestiones, las estudiantes decidieron conformar la Asamblea de Mujeres Universitarias BUAP que emitió un posicionamiento en las últimas horas del 4 de marzo. 

Bajo los lemas: “Nada de nosotras sin nosotras” y “Sin nosotras no hay paro”, las alumnas reconocen el movimiento estudiantil que ha resultado de la exigencia de seguridad –siendo ellas parte de los paros y manifestaciones–, pero denuncian que no han sido representadas por este, pues se han negado a escucharlas y a considerarlas en la toma de decisiones.

Por ese motivo, se declaran independientes a la Asamblea 25/02, que ha tomado la batuta en el movimiento. A pesar de que el pliego petitorio publicado por esta, el mismo 4 de marzo, contempla un apartado titulado “Género”; que durante la asamblea de universitarias se señaló como ambiguo y con poca practicidad.  

Foto: Olga Valeria Hernández

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Y, reiterando que exigirán que la seguridad sea garantizada fuera y dentro de la universidad, se declaran en paro indefinido hasta que se cumplan las exigencias de un pliego petitorio que se emitirá en los siguientes días.

Aunque las exigencias de la Asamblea de Mujeres Universitarias BUAP estarán completas en ese pliego, durante la asamblea se discutieron puntos como: que el Protocolo establezca sanciones claras hacia los acosadores y violentadores; acompañamiento físico y psicológico real e integral para las afectadas; depuración de plantas docentes que tengan profesores denunciados; revisión de contratos; publicación del estado de las quejas y resoluciones; posibilidad de denuncias colectivas; disculpas públicas si las afectadas lo requieren; capacitación y formación en perspectiva de género para profesores, alumnos y administrativos. 

Foto: Olga Valeria Hernández

Intimidación por las denuncias de acoso

Durantes la asamblea, aparte de las demandas, propuestas y exigencias, algunas alumnas manifestaron que desde que denunciaron casos de acoso en sus facultades durante el paro actual –casi todos a manera de tendederos anónimos–, han recibido amenazas e intimidaciones por parte de los profesores y alumnos señalados, así como de directores, coordinadores y docentes de las facultades. 

Por ejemplo, estudiantes de Medicina Veterinaria y Zootecnia, cuyo campus se encuentra en Tecamachalco, han sido acusadas por difamación en redes sociales y hostigadas por los profesores, quienes se han dado a la tarea de averiguar los datos personales de las que han organizado las denuncias anónimas. También expusieron el caso una alumna que, tras denunciar acoso en el tendedero que se instaló el 2 de marzo en la facultad, fue agredida físicamente. 

Asimismo, en la licenciatura de Ciencias Políticas, algunos profesores firmaron un comunicado donde se exhorta al cese de señalamientos anónimos bajo la justificación de que pueden caer en “difamación y calumnias”, pidiendo que todo se haga de acuerdo con el Protocolo. Mientras que, a la par, han hostigado a alumnas de las que los docentes tienen sospecha de que participaron en los tendederos de denuncias. 

Foto: Olga Valeria Hernández

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Majo Andrade