Prevención de la violencia en los entornos escolares: más allá del...

Prevención de la violencia en los entornos escolares: más allá del caso Torreón

Foto: IBERO
Dafne García
@dafnebetsabe2

A principios de enero en el Colegio Cervantes en Torreón, Coahuila, un niño de 11 años ingresó con dos armas de fuego y mató a su profesora, hirió a cuatro compañeros más y a un profesor, para después quitarse la vida.

Como posibles causas de eventos de este tipo están la falta de acompañamiento a los estudiantes, falta de preparación de los maestros ante eventos de este tipo, la importancia de las estrategias de prevención y la atención en los entornos escolares. Estos mismos temas fueron abordados en el conversatorio “Desentrañando la tragedia. Conversatorio sobre el tiroteo en Torreón”, por un panel de expertos en el tema, realizado el miércoles 5 de febrero en el campus de la IBERO Puebla.

Los integrantes de la mesa de diálogo fueron las académicas Dra.Teresa Brito, Mtra. Gabriela González List, Mtra. Clarisse Tishman Alatriste y el Dr. Quetzalcóatl Hernández Cervantes.

La Doctora en educación por la IBERO y maestra en investigación educativa, Teresa Brito Miranda, dijo que en eventos como el ocurrido en Torreón y el tiroteo en una secundaria ocurrido en Monterrey en 2017 se descubren situaciones que no se han ido abordando y se han descuidado. “No son hechos que se den por una ocurrencia del momento, hay procesos detrás de estas situaciones”, y agregó que desde su perspectiva la escuela sí tiene responsabilidad, pero no se debe perder de vista que hay otros múltiples factores en juego como el contexto social y el ambiente familiar de los alumnos.

Las académicas señalaron que si bien se ha discutido mucho acerca de programas y estrategias de prevención de violencia en las escuelas, lo que toca ahora es actuar a través de formas creativas. 

Para Clarisse Tishman Alatriste, Maestra en Desarrollo Humano por la IBERO, el promover la cultura de la paz como un estilo de vida, más allá de solo un concepto, puede ayudar a fomentar mejores relaciones entre los alumnos y su entorno social. “También hay que darle la importancia al desarrollo emocional de los niños, no nada más al desarrollo intelectual“, agregó.

En este mismo sentido, el Dr. Quetzalcóatl Hernández Cervantes, presidente de la Asociación Mexicana de Suicidología, mencionó que una de las mejores estrategias para prevenir la violencia, es la alfabetización en salud emocional, lo que incluye sensibilización respecto al suicidio. Esto implica derribar los mitos y creencias erróneas respecto a la salud mental y la manera en cómo acercar estos temas a los niños y adolescentes en las escuelas.

Hernández Cervantes también recalcó que “si bien la prevención de la violencia corresponde a todos, el verdadero tema es cómo cuestionar o repensar un sistema educativo y económico que no nos permite otras formas de convivencia y autocuidado” como las que hay ahora.

Finalmente, la Dra. Teresa Brito destacó que la prevención de la violencia en los entornos escolares puede darse en tres niveles: por medio de acciones de inmediatez como protocolos de acción ante eventos violentos en las escuelas, así como estrategias de contención; formación de acciones a mediano y largo plazo, como fomentar relaciones sanas en el aula y la construcción de un entorno de confianza; y realizar acciones encaminadas a transformar el entorno escolar. Por ejemplo, tener un departamento psicopedagógico con el fin de atender de mejor manera a los alumnos y darles un seguimiento puntual para detectar los problemas a los que se enfrentan.

Los expertos coincidieron en que para que las estrategias de prevención funcionen se necesita la participación conjunta de todos; es decir, Gobierno, autoridades educativas, padres de familia y alumnos.

Foto: IBERO

Lo que se puede aprender del caso Torreón

Para los expertos, más allá de señalar y buscar culpables ante lo sucedido en Torreón, se debe abrir la reflexión acerca de todo lo que está involucrado en la problemática de la violencia en las escuelas, empezando por la violencia externa que los niños perciben desde la sociedad y que, de alguna manera, influye en su manera de pensar y relacionarse.

Además, coincidieron en que se debe tener en cuenta que muchas veces el sistema económico no permite que los padres de familia gocen de condiciones laborales para fomentar un buen vínculo con sus hijos. Sumado a esto, los modelos educativos son masivos y enfocados en la competencia, por lo que no hay un acompañamiento real que permita la visibilización de conflictos y bullying que ocurren en las escuelas.

Lo que dejan ver este tipo de hechos, desde la perspectiva de Gabriela González List, Maestra en Desarrollo de la Educación Básica, es que hay un vacío en las escuelas respecto a la atención y acercamiento con los alumnos de una forma empática. Por otra parte, “los maestros no están preparados para reaccionar ante ataques de este tipo”.

También hizo énfasis en que hay bastantes investigaciones, discusiones y estrategias que se han desarrollado en torno a la prevención de la violencia en la comunidad escolar; sin embargo, estas no han permeado en la práctica.

De hecho, esta situación ya se ha señalado previamente desde la academia.

En el artículo “La investigación sobre la violencia escolar en México: tendencias, tensiones y desafíos” realizado por académicas de la UNAM, uno de los descubrimientos principales fue la falta de puentes entre la investigación sobre la violencia escolar y las políticas públicas, que puedan encargarse de llevar a la realidad las estrategias de prevención planteadas por las investigaciones.

*Foto de portada: IBERO

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