Se disminuyen recursos para la policía municipal en 2020 pese a falta...

Se disminuyen recursos para la policía municipal en 2020 pese a falta de certificación y malas condiciones laborales

Foto: Marlene Martínez
Dafne Betsabe García Mendoza

@DafneBetsabe2

Para 2020 se hicieron recortes en tres de los subsidios federales encargados de “fortalecer las capacidades de las policías y la prevención de la violencia en los municipios”, de acuerdo con México Evalúa. Y el plan estatal de desarrollo para Puebla 2019-2024 no contempla el fortalecimiento de los cuerpos policiacos.

Así pues, el 22 de noviembre se aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2020 y entre los recortes establecidos hubo disminución en la inversión para la seguridad en los municipios. Los recortes en los subsidios se dieron de la siguiente manera:

  • El Subsidio para el Fortalecimiento de la Seguridad Pública (FORTASEG) pasó de 4 mil 153 millones de pesos en 2019 a 4 mil, es decir, un 3.69% menos de recursos para “generar capacidades de inteligencia e investigación de las policías municipales”.
  • Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (FORTAMUN) pasó de 87 mil 209 mdp a 86 mi 970 (.27% menos).
  • El Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP), relacionado con la profesionalización y la certificación policial, en 2019 recibió 7 mil 462 mdp mientras que para 2020 se contemplan 7 mil 444 (.24% menos).

Si bien la disminución no parece significativa porcentualmente hablando, sí afecta en gran medida el proyecto que se tenía para mejorar las policías municipales. 

En julio de 2019, en sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, se había acordado destinar al menos el 50% de recursos del FORTAMUN para la viabilidad del Modelo Nacional de Policía Justicia y Cívica. Este tenía el objetivo de fortalecer los cuerpos municipales y estatales en cuanto a prevención del delito, investigación, proximidad social, atención a víctimas y prevención de abusos policiales. Sin embargo, los diputados no respetaron ese acuerdo al aprobar el presupuesto. 

El congreso disminuyó el porcentaje de recursos del FORTAMUN destinados a ese modelo policiaco otorgando tan solo un 20% del total del subsidio cuando el mínimo para asegurar la viabilidad del proyecto era un 50%.

Asimismo, el gobierno estatal de Puebla tampoco está considerando la mejora del cuerpo policiaco como una de las prioridades de su estrategia de seguridad. En el Plan de Desarrollo Estatal 2019-2024 no se menciona –en ninguna de las siete estrategias– que se capacitarán, mejorarán y fortalecerán los cuerpos policiales. 

Escolaridad y condiciones laborales deficientes

Con fines de explorar la situación policial bajo un contexto nacional, la organización Causa en Común desarrolló (de marzo a septiembre de 2018) una encuesta llamada “¿Qué piensa la policía?”, aplicada en las 32 entidades del país a un total de 5 mil 304 policías.

El objetivo de esta encuesta fue “recabar información acerca de las percepciones, opiniones, sentimientos e intereses de los policías sobre el desarrollo policial y las dinámicas laborales dentro de sus instituciones”.

En el ámbito de escolaridad de los policías se encontró que la mayoría cuenta con bachillerato o carrera técnica (62%), 18% estudió la universidad, mientras que el 17% únicamente cursó la secundaria.

El sueldo mensual que recibe la mayor parte de los encuestados (52%) está entre los $10,000 y $15,000 pesos; sin embargo, poco más de la tercera parte (36%) gana menos de $10,000 pesos.

Los materiales que los policías pagan o han pagado de su bolsillo son calzado, uniforme, papelería para informes, cartuchos, reparaciones de la patrulla, chaleco antibalas y gasolina para la patrulla.

En cuanto a los riesgos laborales que estos elementos mencionaron haber oído están: casos donde fueron asesinados policías (69%), amenazados (60%), desaparecidos (34%), secuestrados (30%) y torturados (32%).

Cabe mencionarse que, aunque la encuesta fue realizada a policías estatales y federales, las condiciones para los cuerpos policiacos no varían mucho. 

En entrevista para LADO B, tres miembros de la fuerza municipal de Cholula mencionaron que el sueldo mensual que ellos reciben es de $3,600 a $10,600 pesos mensuales; no obstante, consideran que eso no es suficiente para los gastos diarios, puesto que es necesario que haya otras fuentes de ingreso en la casa para el sustento de sus familias.

Asimismo, mencionaron que a ellos también les ha tocado pagar material de trabajo: uniforme, chaleco antibalas y en ocasiones reparaciones de las patrullas en las que circulan.

Y en cuanto a posibles riesgos laborales, estos miembros mencionaron haberse enfrentado a casos de linchamientos en los que se habían visto sobrepasados por la población. Igualmente dijeron que debido al estrés del trabajo, los horarios y la mala alimentación, entre sus compañeros se han llegado a dar casos de complicaciones en la salud como gastritis y diabetes.

Labores ajenas y corrupción

Otro de los aspectos explorados por la encuesta de Causa en Común fue la frecuencia en la que elementos reciben órdenes para realizar labores que no les corresponden. Entre las más usuales están: hacer encargos personales (62%), pagar una cuota (32%) y trabajo de mantenimiento en lugares públicos (31%). Uno de los encuestados mencionó que los mandos les piden cuota si quieren subir de rango, o en su caso se lo insinúan con malos tratos, y les dan instrucciones a los demás compañeros para que los traten mal.

En el ámbito de la corrupción, más de la mitad de los policías (54%) considera que este problema es latente en su corporación. Entre las causas que identifican están: bajos salarios, falta de valores y la exigencia de los mandos Por otro lado, el ciudadano paga para evitar las multas cuando comete alguna infracción.

En el caso de los policías municipales de Cholula, dos de ellos comentaron brevemente que no les pedían labores que no les correspondían y que consideraban que no había corrupción en su corporación; el tercero mencionó que a veces los mandaban a detener a personas sin explicarles por qué, y también dijo que para subir de rango y tener un mejor sueldo les pedían cuotas.

Así pues, en este marco, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Programa de Estado de Derecho Peter D. Bell del Diálogo Interamericano, menciona en “La transformación policial para el 2030 en América Latina” (noviembre de 2018) que, entre los factores que explican la corrupción y la mala legitimidad de los cuerpos policiacos en América Latina están: 

“Las condiciones laborales precarias y salarios exiguos en las instituciones policiales y judiciales, la precaria formación ética policial, la propensión a emitir órdenes jerárquicas por fuera de la ley, los reducidos mecanismos de evaluación y rendición de cuentas al interior y desde fuera de las organizaciones policiales, y los burocráticos y obsoletos dispositivos de seguimiento a la satisfacción ciudadana con el servicio policial”.

Formación y capacitación policial

Una de las preguntas utilizadas en “¿Qué piensa la policía?” para explorar el nivel de su entrenamiento (uso de las armas) fue: cada cuánto, como parte de su formación, se llevaba a los elementos a la práctica de tiro. La mayoría (37%) contestó que una o más veces al año, 26% dijo que nunca los habían llevado a practicar, 23% apuntó que una vez cada dos años, y finalmente 14% señaló que los llevaron una vez en tres años. 

Uno de los policías encuestados comentó al respecto que “el curso de formación inicial fue deficiente, ya que, en 4 meses, solo una vez se va a tirar con 50 cartuchos de arma corta y 50 de arma larga”.

El uso de armas tiene relación con la capacidad que el policía tiene para “el uso legítimo de la fuerza”. Si el policía no está entrenado lo suficiente, puede llegar a matar a alguien por negligencia, además de ser un riesgo para sí mismo, si es que , por ejemplo, no sabe cómo reaccionar ante un tiroteo.

Por otra parte, en cuanto a la capacitación, los tres policías de Cholula coincidieron en que esta no era suficiente. Uno de ellos mencionó que, en cuanto al manejo de armas “la gente que ya tiene experiencia es la que te va ayudando. Capacitación realmente no tenemos”. Otro puntualizó que “formar a un policía lleva tiempo y un curso; la formación inicial que te imparten no es suficiente”.

Durante 2018, Causa en Común realizó un “ejercicio de investigación para profundizar y recabar más información respecto a la certificación y a la profesionalización” de los policías. Esta investigación contó con la ayuda de evaluadores de control de confianza para el tema de certificación, instructores de academias y policías operativos para el tema de profesionalización por medio de visitas a sus centros de trabajo para evaluar cómo se realizaban dichos procesos, y la percepción que tenían los involucrados en ellos. Entre los resultados más relevantes se encontró que:

Actualmente, el enfoque de la Seguridad Pública  está en la cantidad de policías capacitados en lugar de ver por la calidad de la capacitación. Así, la formación inicial es insuficiente ya que en seis meses es difícil tener una preparación adecuada para pasar de la vida civil es decir de un ciudadano común a la vida policiaca en donde ya existe la responsabilidad y las implicaciones de estar al servicio de la ciudadania . Y tampoco hay seguimiento después de este primer entrenamiento.

Asimismo, los resultados indican que los instructores a veces no conocen de temas policíacos, por lo que suelen traer instructores extranjeros, pero sus conocimientos no son aplicables al contexto que se vive en México. Y hay un rezago en la actualización de los instructores de la academia, así como en la formación continua de los mandos que ya se encuentran en áreas de operatividad. 

En cuanto al proceso de evaluación y control de confianza de los cuerpos policiacos, también hay ciertas deficiencias. Los evaluadores dijeron que las cargas de trabajo durante dicho proceso eran pesadas, sobre todo en las pruebas de poligrafía, psicología e investigación socioeconómica, lo cual no asegura que el control de las evaluaciones sea óptima.

Tampoco es usual que haya comunicación entre los diversos evaluadores, lo que impide que conozcan a detalle las demás áreas examinadas de los candidatos, descartando un trabajo interdisciplinario. La información recabada durante todo el proceso tampoco es reutilizada más adelante ni se comparte con los elementos; es decir, que si se encuentra alguna anomalía en el resultado médico de un candidato, por ejemplo, no se hace un seguimiento para prevenir o erradicar la afectación. Así, el no aprobar el proceso no es sinónimo de que a ese elemento se le dará de baja de la institución.

Mejoras para la situación policiaca

Finalmente, en la encuesta de Causa Común, se les preguntó a los policías federales y estatales acerca de las acciones que se podrían realizar para mejorar la situación de la policía en el país. La mayor parte (78%) contestó que los sueldos deberían de mejorar; 74% consideró que la capacitación que les proporcionan debería optimizarse, y 66% mencionó que también el equipo que se les proporciona tendría que ser de mayor calidad. Otro de los aspectos que mencionaron fueron: aumento de policías, mejora de la relación con la ciudadanía, así como combate a la corrupción que hay en la institución.

Los policías municipales de Cholula coincidieron en la entrevista en que se deberían mejorar las condiciones laborales. Una de las propuestas fue modificar los horarios de trabajo, puesto que hay ocasiones en que laboran más de 24 horas seguidas y no descansan bien. Igualmente mencionaron que se debería mejorar su sueldo y contar con seguro médico y de vida.

El asegurar unas condiciones laborales óptimas en cuerpos policiacos es fundamental, ya que como menciona el Banco Interamericano de Desarrollo y el Programa de Estado de Derecho Peter D. Bell del Diálogo Interamericano, “si se quieren corporaciones públicas altamente eficaces y con buena moral de trabajo, las condiciones laborales deben asegurar la estabilidad y una situación adecuada para que el personal realice su labor, con incentivos reales de promoción y plena protección de sus derechos”.

Foto: Marlene Martínez

Certificado Único Policial

Durante la segunda semana de septiembre de este año, se concluyó el plazo legal de tres años que los gobiernos habían pactado para que sus cuerpos policiacos acreditaran tener el Certificado Único Policial (CUP). Este consta de cuatro elementos indispensables: Control de confianza, formación inicial o equivalente, evaluación de competencias básicas o profesionales. 

El objetivo de este certificado es “garantizar que la población cuente con policías confiables, sin vicios y sin compromisos con otra causa que no sea la de velar por su seguridad”. También se agrega que el aprobar los procesos de evaluación y confianza, más el cumplimiento de los requisitos de la certificación, son fundamentales para el ingreso y la permanencia en los cuerpos policiales.

No obstante, conforme a datos obtenidos por medio de solicitudes de transparencia realizadas por Animal Político se reveló que: “de los 330 mil 776 policías federales y locales en activo en nuestro país, apenas 84 mil 255 –que equivalen a un 25.4%– cuenta con el CUP emitido”. Esto es, tres cuartas partes no lo tienen y aun así siguen en activo.

A nivel local, es decir, policías estatales, ministeriales y municipales, el país cuenta con 288,007 elementos de los cuales tan solo 79,291 (hasta el último cierre en agosto) contaban con el CUP, lo que equivale a un 27.5% del total. Igualmente se reveló que en ninguno de los estados se cumplió al 100% la certificación pactada.

El 30 de abril el Consejo Nacional de Seguridad Pública acordó ampliar el plazo para obtener el CUP por un año más que se contaría a partir del 10 de septiembre del presente año. La finalidad es “evaluar a los integrantes de la Guardia Nacional”, así, mientras el Consejo evalúa a la Guardia Nacional, los policías tanto a nivel local como federal que aún no cuentan con tan importante certificación seguirán laborando por un año más.

NO COMMENTS

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.