Puebla ocupa la séptima posición nacional con más víctimas de trata de personas. Sin embargo, la falta de una base de datos clara impide que haya números confiables y el fenómeno de trata pueda dimensionarse. Además, el delito se denuncia poco y de las denuncias presentadas solo el 23% continúa el proceso judicial.

Ámbar Barrera | Dafne García | María José Andrade Gabiño

@AstroBruja | @DafneBetsabe2 | @MajoAg23

Ilustraciones: Conejo Muerto

La trata de personas es un delito federal, aunque su prevención y atención también compete a las autoridades estatales y municipales. Pero en Puebla, a pesar de haber una ley para prevenir y erradicar el delito, y para proteger y asistir a las víctimas, la evidencia revela que no existe un diagnóstico integral, pese a que fue una recomendación en el marco de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres que se decretó este año.

De hecho el Informe del Grupo de Trabajo conformado para atender la solicitud de Alerta de Violencia de Género Contra las Mujeres en el estado de Puebla, presentado el 16 de julio de 2018, dio a conocer que no existe información sobre el origen de las víctimas y los victimarios, los lugares de explotación, el modus operandi de los tratantes y los perfiles de las víctimas.

Pero esto no solo sucede en Puebla, ninguna dependencia de ningún nivel concentra las cifras definitivas por estado o nacionales, que permitan dimensionar el problema, convirtiendo a las víctimas en mujeres invisibles. 

Un intento por ordenar las cifras es el que realiza la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que en su Diagnóstico sobre la Situación de la Trata de Personas en México 2019 contiene datos de 2012 a 2017, obtenidos a través de solicitudes de información a Procuradurías y Fiscalías estatales, a la Fiscalía General de la República, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y sus homólogas en los estados, al Instituto Nacional de Migración y a la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Los datos recabados revelan que del 15 de junio de 2012 al 31 de julio de 2017 hubo 5 mil 245 víctimas de trata de personas en México, de las cuales 3 mil 308 son mujeres, mil 086 son niñas, 492 hombres y 289 niños. 

Puebla fue uno de los 10 estados que todos los años registró víctimas. 

El Diagnóstico de la CNDH evidencia que las mujeres principalmente fueron víctimas de trata con fines de explotación sexual, prostitución ajena u otras formas (3 mil 333 casos). 

De acuerdo con las procuradurías o fiscalías estatales, el 69% de las víctimas de trata identificadas era originaria de la Ciudad de México, Chiapas, Puebla y Estado de México. 

Los datos sugieren que el fenómeno de la trata es mayormente interno, pues el 50% de las víctimas son originarias del mismo estado en el que fueron identificadas, 19% de un estado diferente y del 31% restante no se tiene información. 

Aunque el documento consigna el género de las víctimas, y confirma que, efectivamente, las mujeres son las principales víctimas, también apunta que muy pocas veces las autoridades recaban otro tipo de información, como el hecho de si pertenecen a comunidades indígenas, si tienen alguna condición de discapacidad, si son personas LGBTTTI o si son migrantes en tránsito. 

Es decir, no consideran relevante si dichas mujeres pertenecen a algún sector vulnerable de la población, por lo que no existe manera de medir el impacto que tiene el  delito en esos grupos.

Además, según la información otorgada por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) a la CNDH se puede concluir que, de enero de 2014 al 31 de julio de 2017, de las 5 mil 245 víctimas reportadas solo atendieron a 790 con ayuda inmediata, medidas de asistencia, medidas de atención y reparación integral.

En el Sistema Nacional de Seguridad Pública, otros datos

El Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) recibe la información delictiva que reportan las Fiscalías estatales, con base en el número de Carpetas de Investigación que se abren cada mes, y sus números sobre el delito son diferentes.  

De acuerdo con sus registros, de 2015 a septiembre de 2019 se reportaron 2 mil 301 mujeres víctimas de trata, cuya disposición por año se puede ver en la siguiente gráfica.

Aunque el número de casos parece bajo en comparación con 2015, no hay que perder de vista que el registro no es claro y presenta ciertas inexactitudes en relación con el reporte de la CNDH, al mismo tiempo que impacta el alto índice de delitos no denunciados, la llamada cifra negra

Según el SNSP, de enero a septiembre de 2019 Puebla fue el séptimo estado con más víctimas de trata, al reportar 14 casos; mientras que en 2018 solamente hubo 11 casos.  


Haciendo un análisis más detallado de las bases de datos del SNSP encontramos que, en el periodo de 2015 a octubre de 2019, los municipios que se muestran en la siguiente tabla presentaron al menos una Carpeta De Investigación (CDI) por delito de trata.

El único municipio que presentó casos durante todo el periodo analizado fue Puebla capital que, de igual manera, fue el que más CDI registró (110), seguido de Izúcar de Matamoros con cinco casos y Tehuacán con cinco.

Sin números no se puede dimensionar el problema

En entrevista para LADO B, Mitzi Cuadra Urbina, coordinadora de Prevención ANTHUS A.C., organización civil que se dedica a la prevención de la trata y a la asistencia y apoyo a las víctimas por medio de un refugio, explicó que parte de los obstáculos para dimensionar las cifras de la trata de personas radica en la especificidad del tipo de trata que se realiza; es decir, sus fines. 

Por ejemplo, dependiendo del tipo de explotación hablamos de hombres (laboral) o mujeres (sexual), como población más vulnerable.

Igualmente consideró importante tomar en cuenta que las Carpetas de Investigación (CDI) –antes llamadas Averiguaciones Previas (AP)– no necesariamente terminan en sentencias condenatorias, ya que se debe determinar si realmente se encontraron todos los elementos del tipo penal, lo que al final termina reduciendo mucho los casos.

Para Mitzi Cuadra Urbina, otro de los problemas que impiden a la ciudadanía y autoridades dimensionar el problema es que no hay una base de datos “clara y asequible para todas las personas”: mujeres invisibles.

Y pone como ejemplo que aun cuando les reportan ocho casos de trata en Puebla, al refugio solo llegan dos víctimas. Y al preguntarle a las autoridades respecto de las otras seis víctimas, no saben si decidieron no ir al refugio, si todas eran víctimas de trata, de qué modalidad de explotación eran víctimas, y si todas eran mayores de edad. No saben nada.

A todo lo anterior se suma que “la mayoría de las víctimas no tiene documentos. No porque sean extranjeras o indocumentadas, sino porque las condiciones de vida precaria en las que han vivido no les permite acceder a los documentos. No en todas, pero es un tema común”.

Así, muchas de las mujeres y niñas víctimas de trata son invisibles, pues no figuran en las estadísticas oficiales o no tienen documentos que acrediten su identidad.

Ilustración: Conejo Muerto

La Procuración de Justicia

En cuanto a persecución y procuración de justicia en delitos de trata el panorama no es nada alentador. Como parte de su informe, la CNDH  realizó un análisis de la persecución de los delitos en materia de trata, cuya información se obtuvo de las Procuradurías y Fiscalías Generales a nivel estatal y federal del lapso del 25 de junio de 2012 al 31 de julio de 2017.

A nivel nacional se iniciaron 2 mil 701 averiguaciones previas y carpetas de investigación por delitos en materia de trata de personas; sin embargo, solo en 622 casos se determinó ejercicio de la acción penal, es decir, sólo el 23% continuaron con el proceso judicial.

Por otra parte, de 2012 a 2015 Puebla dijo no tener información acerca de averiguaciones previas o CDI iniciadas por trata, y de 2016 a 2017 indicó haber iniciado 28 CDI.

Del total de esas investigaciones (de 2012 a 2017) en Puebla sólo se incidió e imputó a 17 personas. Y con base en este mismo informe se identificó que la mayoría de los victimarios (69%) a nivel nacional en los delitos relacionados con trata son hombres, mientras que las mujeres lo fueron en un 31%.

Durante ese mismo lapso en Puebla sólo se reconocieron 90 víctimas derivadas de las sentencias condenatorias. Por otra parte, las autoridades de Puebla dieron sentencia condenatoria a 40 personas por delitos de trata de personas.

En cuanto a capacidad institucional para atender este delito, en Puebla reportó contar (hasta el corte del informe del 31 de julio de 2017) solo con tres servidoras públicas especializadas para los delitos en materia de trata de personas: una ministerio público, una doctora y una psicóloga en servicios periciales. 

Un factor relevante para entender por qué hay tan pocos casos con sentencia condenatoria, es que en la Ley General Para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y asistencia a las Víctimas de estos Delitos, la trata de personas está señalada en el artículo 10, sin embargo, del artículo 11 al 31 se definen los tipos de explotación a los que pueden ser sometidas las víctimas de trata, y en el caso de la explotación sexual, se establecen ocho tipos; del artículo 13 al 20. 

Cada uno de ellos constituye un tipo penal diferente, por lo que determinarlo correctamente en el proceso penal es complejo y depende mucho de la capacitación y la actuación del sistema de la procuración de justicia (ministerio público, policía, peritos, entre otros) y del de impartición de justicia (jueces).

Mal de muchos…

A pesar de los aproximados regionales que elabora la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), las cifras de casos en el país cambian dependiendo de la instancia a la que se le pregunte. 

Y a la desinformación se suman las escasas denuncias. De acuerdo con el último informe de la ENVIPE 2019, la cifra negra para denuncia de delitos en general en México fue de 93.2%; esto es, solo se denuncian 7 de 100 delitos, aproximadamente.

La UNODC es el organismo internacional que se dedica a investigar y generar datos sobre el fenómeno de trata de personas en el mundo. Su reporte global más reciente, publicado este año con información hasta el 2018, revela que el 72% de las víctimas de trata son mujeres, de las cuales 23% son menores de edad, y 59% son destinadas a ser explotadas sexualmente.

Las mujeres no son solo la mayoría de las víctimas de trata en general, sino también son las más explotadas para fines sexuales; y casi 3 de 10 víctimas  son menores de edad. 

Para la UNODC, las regiones de las que México forma parte es donde el número de víctimas para fines de explotación sexual es mayor (América del Norte 71% y América Central y Caribe 87%). 

De hecho, la zona central y del Caribe es señalada como la región mundial donde se reportan más niñas víctimas de trata con fines sexuales.

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Trata en Puebla
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