Yesterday: porque un mundo si los Beatles no es un mundo feliz

Yesterday: porque un mundo si los Beatles no es un mundo feliz

Héctor Jesús Cristino Lucas
Foto tomada YouTube

¿Alguien ha oído hablar acerca de la «teoría de la muerte cuántica”? Según el escritor y columnista estadounidense Clifford A. Pickover, en la física cuántica, el polémico tema de la muerte no es más que un concepto abstracto e inexistente; y la inmortalidad, hecho, una realidad absoluta.

Ligada a la popular teoría de “los universos paralelos” expuesta por el físico estadounidense Hugh Everett en 1957 que dice que por cada decisión que tomemos en este mundo se crearán, simultáneamente, otros mundos infinitos, la muerte cuántica reafirma que mientras nosotros perecemos en alguno de ellos, en realidad seguimos existiendo sin saberlo en otro de esos universos.

Es decir, supongamos que cruzas la calle y mueres atropellado por ir distraído. Esto jamás vas a notarlo porque solo falleciste en uno de esos mundos infinitos.  Al momento de ese trágico incidente, se abrirá una brecha cuántica hacia otro universo en donde tú no has ido distraído, y, por ende, esto jamás ocurrió. Como una suerte de inmortalidad inconsciente donde la “muerte” solo existe para el observador, pero jamás para el que “muere”.

Esta teoría, tan interesante como polémica, respondería a la inevitable pregunta de si hay vida después de la muerte… y por ello, ha servido de inspiración para muchas cintas de fantasía y ciencia ficción que no han hecho más que sobreexplotar tal principio -aunque con algunas variaciones- en pos de escenarios que pueden llegar a ser perfectos a la hora de poder explicarlo.

Tal es el caso del clásico Groundhog Day (1993) -también conocida como Hechizo en el tiempo– de Harold Ramis, en donde un popular meteorólogo -interpretado por Bill Murray- queda atrapado en un bucle infinito el Día de la Marmota. Por lo que ni sus decisiones, ni la propia muerte, pueden sacarlo de allí, repitiendo el día en incontables universos.

¿O qué me dicen de las divertidísimas Happy Death Day (2017/2019) de Christopher Landon? La fórmula perfecta de combinar el slasher con el concepto de la muerte cuántica y los universos paralelos: una chica se encuentra atrapada en una suerte de bucle interminable el día de su cumpleaños hasta resolver el misterio de quién diablos es su asesino, por lo que vivirá, de acuerdo a sus decisiones, distintos desenlaces alternativos.

No obstante, ninguna cinta ha retratado mejor este principio -a excepción claro de la alemana Run Lola Run (1998) con Franka Potente- como lo hace ahora la fantástica Yesterday, la nueva película del mítico cineasta inglés Danny Boyle, autor de clásicos tan memorables como Trainspotting (1996) o 28 Days Later (2002) … ¡diablos! ¿qué más puedes pedir?

Con un guión elaborado por nada menos que Richard Curtis, uno de los mejores guionistas ingleses del subgénero comedia romántica, esta película nos narra la historia de un joven aspirante a cantautor que, por azares del destino, tras sufrir un accidente -llamémosle, la muerte cuántica- termina cruzando a un universo alternativo en donde tristemente jamás existieron los Beatles. Por lo que, tras una maravillosa epifanía, se le ocurre escribir cada una de sus canciones y hacerlas pasar como si fueran suyas.

Y aunque nada tiene que ver con la actual tendencia de revitalizar -aunque no lo necesiten- ciertos grupos clásicos del mundo de la música a pantalla grande, como Bohemian Rhapsody (2018) o la próxima galardonada, Rocketman (2019), Yesterday -clara alusión a la mítica canción homónima de The Beatles- va mucho más allá de ser uno de los mejores film-tributos que se hayan hecho en la historia, a convertirse, de hecho, en una espléndida comedia romántica de lo más ingeniosa y divertida con toques de ciencia ficción.

Y ya sé lo qué van a decirme. Que Richard Curtis no ha hecho más que simples cursilerías capaces de matarte de una diabetes con películas tan melosas del tipo Love Actually (2003), lo entiendo, pero nadie puede negar que la fabulosa About Time (2013) junto a Rachel McAdams con todo y sus viajes en el tiempo; y la ahora simpatiquísima Yesterday de Danny Boyle, entran dentro de una categoría completamente distinta a lo que el subgénero ofrece.

Porque, así como Christopher Landon hace uso de conceptos de la física cuántica para cumplir con creces en una comedy horror slasher de bucles en el tiempo, Richard Curtis hace lo propio, pero en el terreno de la comedia romántica. ¿Los resultados? Algo más allá de lo genuinamente hermoso.

Y lo digo enserio. Yesterday podrá contar con un sinfín de clichés básicos sobre este tipo de películas: como la típica historia del chico soñador que necesita de un “milagro” para llegar a la cima; el romance incondicional que empieza a torcerse cuando este al fin lo logra; y la siempre bienvenida crítica al mundo de las macroempresas como los principales villanos de la cinta.

¡No me digan! Acabo de contar todo Bohemian Rhapsody (2018)… no obstante, la película tiene algo peculiar que vuelve tan únicos los lugares comunes. Y no me refiero solamente a la mezcla de ciencia ficción y universos paralelos. De hecho, es por todo lo contrario a su toque fantástico.

El romance funciona porque es tan realista y a la vez tan sencillo, que no necesitas de un “basado en hechos reales” para terminar creyéndotelo. Mientras, la comedia es tan genuina y sin chistes tan elaborados, que solo hace falta de un gesto o una situación cotidiana para terminar divirtiéndote.

Hay una escena que a niveles cómicos es bastante inventiva. No necesita más que una cocina familiar británica promedio y al actor, cantante y compositor Ed Sheeran entablando una conversación casual dentro de ella. Aunque algunos insinúen que arruina la película por su actual halo de “pop artist”, ha sido realmente un gran acierto. Sacarlo de ese mundillo de la música en la que todos lo conocemos y ponerlo en un universo hipotético en donde sólo servirá como el puente para alguien más exitoso que él. ¡Ese es el estilo Richard Curtis!

Además, hablamos de Danny fucking Boyle. Cada escena, cada toma y cada encuadre es único. A leguas se nota que no estamos frente a cualquier película comedy romantic ni mucho menos, porque de haber caído a manos de otro cineasta, es hasta probable que hubiese pasado sin pena ni gloria.

No obstante, en su faceta como film-tributo es prácticamente de lo mejor que hayamos tenido hacia los Beatles desde el maravilloso Across the Universe (2007) de Julie Taymor. En ambas, vemos las historias de terceros, fanáticos de la banda, que no la involucran directamente como un personaje típico, sino, más bien, espiritual. Los Beatles rondan más como una suerte de inspiración ante las adversidades de sus protagonistas.

Por lo que el encanto, también radica en las maravillosas interpretaciones por parte del actor británico Himesh Patel, desde Let It Be hasta Something, que no tienen desperdicio alguno. Las divertidas y excelentes secuencias donde lo vemos recordar las canciones y volver a reescribirlas. Hasta hay un par de escenas gag bastante ingeniosas de cómo estructura Eleanor Rigby, frase por frase, composición por composición; y otra más donde tiene que modificar Hey Jude contra su voluntad por algo más “contemporáneo” … ¡valen oro!

Por lo que honor a quien honor merece. Danny Boyle y Richard Curtis logran con creces un objetivo bastante peculiar: hacerte creer; hacerte sentir, seas o no fanático de la banda, que estás a punto de escuchar por primera vez una canción de los Beatles. Una mágica emoción de descubrimiento, en pos de convertirte en un habitante más de ese universo que jamás los conoció.

Aunque también desperdicia la oportunidad de explicarnos esa línea temporal con mayor detalle. Responder a qué pasaría si de pronto los suprimiéramos de la historia queda reducido a una simple duda sin gracia para intentar explicar lo que ocurriría si la magia de los Beatles apareciese ahora en nuestros tecnológicos y globalizados tiempos, solo que a través de un joven cantautor. La respuesta, les aseguro, es de lo más hilarante.

Sin embargo, Curtis entiende a los más fanáticos y no pretende quedarles mal. Si esperas tranquilo a disfrutar esta historia de amor malograda envuelta de universos paralelos y muerte cuántica, con una divertidísima y conmovedora historia del soñador alcanzando las nubes… encontrarás un poco de esos misterios al final de la película. Un regalo casi envuelto que te aseguro, la convertirá en un clásico contemporáneo sin exageración alguna.

Palabras más, palabras menos. Lo cierto es que esta película lo tiene todo. Y ante los potentes estrenos de temporada más vale destacarla del inevitable olvido. Porque Danny Boyle y Richard Curtis, entre tanto barullo de The Joker (2019), nos han entregado una cinta tan especial; tan hermosa en todos sentidos -te guste o no la banda- que es capaz de enamorar hasta el más corrompido por el “malévolo” cine de la serie B.

Así como la encantadora About a Time (2013)… Yesterday es una comedia romántica más allá del subgénero que no sólo parece insinuarnos el cliché básico de “sigue tus sueños cueste lo que cueste”; también que “un mundo sin los Beatles, inevitablemente, no es un mundo feliz”. ¡Ja! Habrá que creerlo.

Sinopsis:

“Jack Malik es un cantautor británico que sueña con la fama y cuenta con el apoyo incondicional de su amiga Ellie. Tras un accidente, Jack se da cuenta que es la única persona que puede recordar a los Beatles.”

*Foto de tomada de YouTube

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

NO COMMENTS

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.