Crisis en Ecuador: días de luto y rabia

Crisis en Ecuador: días de luto y rabia

La eliminación al subsidio de los combustibles en #Ecuador detonó la movilización social liderada por los pueblos indígenas. En medio del toque de queda, los bombardeos y la guerra psicológica, se evidencian también las brechas que persisten en la sociedad ecuatoriana

David Díaz Arcos para Bloomberg y Washington Post / Colectivo Fluxus / Migrar Foto
Samai Nankintz* | Pie de Pagina

QUITO, ECUADOR-. Rige el toque de queda desde las ocho de la noche hasta las cinco de la mañana. Es la madrugada del 12 de octubre, día de la raza. A las 0:41 am, una explosión paraliza el tiempo entre la Avenida 6 de diciembre y calle Tarqui, domicilio de la Contraloría del Estado. El gobierno ecuatoriano afirma que un tanque de gas de uso doméstico fue detonado. ¿Quién lo hizo? Sucesivas explosiones se escucharon hasta las 3:00 am en distintos puntos reportados por vecinos de la ciudad en redes sociales. Temen que se suscite una “masacre en Quito”.

Ni niños, ni mujeres

La capital de los ecuatorianos lleva 11 días bajo el asedio de bombas lacrimógenas y militarización de sus calles. Las cifras del Paro Nacional en Ecuador del 3 al 11 de octubre son: 7 muertos, mil 340 heridos, mil 121 detenidos reportados por la Defensoría del Pueblo, mil 152 detenidos, 108 policías heridos según el Ministerio de Gobierno, y 115 periodistas agredidos.

500 años de resistencia contra un sistema capitalista que sigue usando al pueblo y al Ecuador como una gran hacienda / Foto David Díaz Arcos / Fluxus Foto

El uso progresivo de la fuerza se pone en duda por los ataques a civiles. La prensa y organizaciones sociales han documentado en las calles los restos de municiones calibre 12, perdigones, bombas aturdidoras, gas lacrimógeno, gas pimienta, balas de goma de la empresa pública Santa Bárbara y de compañías privadas, armas disuasivas y no disuasivas.

El viernes 11 de octubre, una de las tantas marchas se dirigió a la Asamblea Nacional encabezada por mujeres que cargaban a sus guaguas (niños). Sus trenzas recias y largos chongos son símbolos de belleza y longevidad.

“En un acto simbólico entregamos frutas y agua a la policía. Nos recibieron. Pude pasar la valla de la Asamblea. Nos mantuvimos ahí alrededor de una hora y media. Y antes de que se cometiera un auto atentado nos sacaron de ahí. Luego reventaron un gas lacrimógeno adentro”, relató Nayra Chalá, viceresidenta de la Ecuarunari, organización indígena.

Se encapucharon. Las mujeres cantaban y reían con niños y abuelos. Lanzaron bombas. Un bebé gritaba por la bomba lacrimógena”, aseguró una mujer kwichua. Fue una emboscada. La versión oficial dirá que los indígenas se tomaron la Asamblea e intentaron instalar un Parlamento Popular del Pueblo para justificar la posterior represión de los manifestantes en el sector. Para defenderse, los huelguistas arrancaron los arbustos del parque, levantaron adoquines del piso. Palos y piedras contra toletazos, gases y balas.

Los helicópteros sobrevuelan la ciudad durante horas y horas. La ciudadanía ha denunciado el uso de ambulancias para suministrar municiones a la policía, irrespetando los Convenios de Ginebra. Por eso la gente apedreó una ambulancia en reprimenda a la traición de su buena fe. La Cruz Roja debió suspender la atención y envío de personal humanitario en las unidades.

La policía lanzó gases dentro de los lugares de acogida para los manifestantes:la Maternidad Isidro Ayora, Hospital Eugenio Espejo cercanos a la Asamblea Nacional y en los predios de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), Universidad Politécnica Salesiana (UPS), y Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE). Se podían ver a filas de médicos que atravesaban el parque el Arbolito, convertido en un campo de batalla, con un mandil amarrado a un palo como bandera blanca. Gritaban también los socorristas: “¡Zona de paz!” sin ser escuchados por sus agresores.

El Ministerio del Interior aceptó la conformación de una zona sin ingreso policial para darle protección a mujeres, niños, ancianos, heridos, socorristas y voluntarios. Allí se instalaron cocinas y comedores, centros de acopio, puestos de brigadas médicas, sitios de descanso y reunión que no fueron respetados. En la UPS se afectó con ataques de gas lacrimógeno a por lo menos 3 mil personas que allí pernoctaban así como a los niños en las guarderías instaladas.  Sin duda, han sido las víctimas más inocentes de estas jornadas.

Foto David Díaz Arcos / Fluxus Foto

En sus redes sociales, Lenín Moreno se presenta como esposo, padre, abuelo y el presidente Constitucional de la República del Ecuador con la certeza de que el poder es un ejercicio de humildad. Mientras que la Ministra de Gobierno, María Paula Romo, ideológicamente se identifica en la izquierda y se dice creyente en los derechos y las libertades.

Un Paro Nacional no sólo de indígenas

El Paro Nacional se convocó el 2 de octubre por el gremio transportista en rechazo a la eliminación del subsidio a los combustibles. Pedían la derogación del Decreto 883 con el cual el nuevo precio de las gasolinas extra es de USD 2,39 y diésel de USD 2,30 por galón en las estaciones de servicio. Siendo el Ecuador un país que extrae y exporta petróleo, abandona la Organización de Países Exportadores de Petróleo y queda libre para actualizar mensualmente los precios de los combustibles o comprar a otros países.

El 3 de octubre, el presidente declaró estado de excepción por 60 días. De inmediato, las fuerzas de seguridad desplegaron operativos de protección de edificios administrativos y repelieron fuertemente a quienes se acercaron a la Asamblea Nacional o intentaron llegar al Palacio de gobierno. El 4 de octubre los transportistas levantaron el Paro Nacional tras un acuerdo de incremento de las tarifas por un máximo de 10 ctvs. sobre la tarifa actual de 25 ctvs.

No hay regularidad en el servicio de transporte. Continúan calles y carreteras bloqueadas. En Guayaquil se registraron saqueos a locales comerciales, en Chimborazo retuvieron a 47 militares. El levantamiento popular se intensificó y parecía incontenible. “La mayoría de ellos venían por mí”, dijo el presidente Moreno. ¿Temía que lo derrocaran? En consecuencia, el 7 de octubre se trasladó la sede de gobierno de Quito a Guayaquil, puerto principal del Ecuador.

Por una década, los ecuatorianos depusieron presidentes. Abdalá Bucaram en 1995 que subió el gas de uso doméstico; Jamil Mahuad, en 2000, decretó el Feriado Bancario y dolarizó la economía; Lucio Gutiérrez, en 2005, se declaró el mejor aliado de EE.UU. La política de ajuste económico acordada por el gobierno ecuatoriano y FMI motivaron el descontento social y la movilización con una fuerte presencia de los grupos indígenas.

Para el gobierno, las protestas son parte de un complot del ex presidente Rafael Correa y el presidente venezolano, Nicolás Maduro, quienes intentan darle un golpe de Estado. Lenín Moreno fue vicepresidente en el gobierno de Correa durante 6 años. Para los diversos actores sociales, el paquetazo es y sigue siendo el principal motivo: afectación en los derechos laborales de trabajadores públicos con un 20% menos de remuneración, reducción de 15 días de vacaciones, un día de su salario para el Estado, contratos temporales por maternidad y paternidad, recálculo de la jubilación patronal, la salida de 10 mil servidores públicos hasta fin de año.

*Ante la ausencia de garantía del ejercicio periodístico, la autora de este trabajo firma con un seudónimo.

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*Foto de portada: David Díaz Arcos

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