Bellingcat: geolocalización y colaboración abierta para encontrar a un criminal prófugo

Bellingcat: geolocalización y colaboración abierta para encontrar a un criminal prófugo

Foto: Global Investigative Journalism Network
Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

Shahin Gheiybe era el criminal más buscado de Países Bajos: en 2009 fue acusado de intento de homicidio de dos personas en la ciudad de Hertogenbosch, a quienes además les robó 175 mil euros cuando se encontraron para hacer una supuesta compra venta de refacciones de computación. Después de dos años en la cárcel Shahin escapó, y el gobierno neerlandés pedía ayuda para encontrarlo; ahí es donde entra a esta historia el investigador -también neerlandés- Henk Van Ess.

Van Ess, es asesor de la red internacional de fact-checking de Poynter, es parte del equipo de Bellingcat, un colectivo independiente internacional de periodistas e investigadores que cubren mayormente temas relacionados con conflictos armados e inseguridad, e integrante de la Red Global de Periodismo de Investigación (GIJN, por sus siglas en inglés). Bellingcat tuvo un rol crucial para poder encontrar al criminal más buscado de Países Bajos.

Durante la Conferencia Global de Periodismo de Investigación, Van Ess presentó el caso al que llamó “el asesino sonriente”, para el cual se utilizó no sólo análisis de geolocalización, sino investigación colaborativa. Todo comenzó con un llamado de la policía neerlandesa, a principios de 2019, en la que se pidió ayuda a la ciudadanía para encontrar al criminal. Como respuesta, Shahin Gheiybe subió un video a su Instagram donde dice que es inocente, mientras sonríe y dice que disfrutará de su libertad.

La búsqueda de Bellingcat partió del video que Shahin subió su cuenta de Instagram, activada en 2015, cuatro años después de haber huído de la ley. En éste, el criminal prófugo se ve sonriente y despreocupado, en un jardín con una casa de dos pisos al fondo. Lo primero que hizo Van Ess fue descargar todo el contenido de la cuenta y crear una imagen con los 1,200 cuadros del video, para recrear el panorama exacto de la casa con la fachada completa.

Con eso se identificaron dos cosas importantes: un bote de basura, que se hace y vende en Irán, y las magnolias del jardín, que florecen sólo en épocas específicas del año en dicho país.

Foto: Global Investigative Journalism Network

Van Ess también analizó el contexto de otras imágenes en la cuenta de Gheiybe, específicamente una donde había una estatua de un hombre pescando. Para eso la búsqueda en reversa de imágenes de Google no fue suficiente, así que utilizó el buscador ruso Yandex y así pudo identificar una ciudad en específico en Irán.

El investigador neerlandés dijo que para geolocalizar un sitio específico, muchas veces no se necesitan búsquedas sofisticadas, sino que se pueden usar herramientas sencillas como redes sociales y google, eligiendo las configuraciones adecuadas.

Explicó que hay que dimensionar la evidencia que tenemos y buscarla “no por lo que creemos que vemos, sino usando lo que está a nuestro alcance”. Así, con apenas dos letras de la placa de un Ferrari que se ve en otro de los videos de Instagram de Gheiybe, fue que encontró que el criminal más buscado de Holanda estaba rentando este auto de lujo a un servicio es una ciudad de Irán, investigando las placas en imágenes tomadas del video. Al analizar detalladamente la cuenta que se dedicaba a ofertar este servicio, también encontró otra empresa dedicada a la venta de cuchillos profesionales, los mismos que tenía el prófugo en otras fotos. Todo esto confirmaba la ciudad en la que Gheiybe estaba.

Atando todos los cabos: la ubicación de la renta del auto y la venta de cuchillos, y la fachada de la casa en una ciudad ya identificada, la investigación buscó la ayuda colaborativa de los usuarios de redes sociales y Bellingcat recibió más de 60 pistas en Twitter para confirmar los datos de lo que Van Ess iba subiendo a su cuenta sobre el caso.

Quien finalmente ubicó la casa, combinando las pistas de los lugares con casas grandes y zonas residenciales exclusivas, más el resto de detalles encontrados previamente por Van Ess, fue Nathan Lee, reportero inglés quien recientemente había tomado un curso con Bellingcat. Él identificó una zona de alto nivel socioeconómico a 15 kilómetros de Abbasabad, en Amirdasht, Irán, y buscó vía Google Street maps.

Cuando finalmente encontraron la dirección exacta de Gheiybe, Bellingcat aportó todas las pistas a la policía neerlandesa. Sin embargo, hasta el momento la justicia de Países Bajos no ha encontrado la forma de extraditar a Shahin por temas de leyes y tratados. Sin embargo, la investigación periodística, de la mano con la colaboración abierta, logró en pocos días dar con el paradero exacto de un criminal.

El investigador neerlandés hizo énfasis en las búsquedas en redes sociales y en los motores convencionales de búsqueda, a quienes los usuarios, dijo, tenemos a veces que “engañar o truquear” para  poder obtener el resultado que queremos.

Bellingcat no sólo ha trabajado en colaboraciones abiertas, que buscan sumar el apoyo de la audiencia y ciudadanía para atar cabos sueltos y confirmar pistas, sino que ha hecho investigaciones profundas como la de “Un edificio, una bomba”, realizada con Forensich Architecture y el New York Times, donde reconstruyeron y comprobaron cómo el gobierno de Siria utilizó gas letal en contra de sus propios ciudadanos, desmintiendo las versiones oficiales, o el Podcast MH17 donde también confirmaron la participación de separatistas ucranianos en el derribo de un avión de Malasya Airlines en 2014.

*Foto de portada: Global Investigative Journalism Network

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