Impiden en ratones la progresión del glioblastoma, el tumor cerebral más agresivo

Impiden en ratones la progresión del glioblastoma, el tumor cerebral más agresivo

Investigadores españoles han descrito cómo el glioblastoma ‘secuestra’ las células defensoras que rodean los vasos sanguíneos del cerebro para desactivar su acción antitumoral y obligarlas a trabajar en la expansión del tumor. En un modelo de roedor han revertido este proceso, abriendo la puerta a nuevas vías terapéuticas para tratar esta enfermedad tan agresiva.

Este hallazgo podría convertirse en un talón de Aquiles que frene la progresión de este cáncer cerebral. / Pixabay
Agencia SINC

El glioblastoma es el cáncer cerebral más frecuente y agresivo, debido a su gran habilidad para burlar al sistema inmunitario y crecer. Sin embargo, la forma en que logra inducir esta tolerancia inmune no se conocía en detalle.

Ahora, investigadores del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC en Alicante y el IMIB-Arrixaca de Murcia han logrado averiguar en detalle cómo consigue este tumor invadir el tejido sano sin apenas resistencia, un hallazgo que podría convertirse en un talón de Aquiles que frene la progresión de este cáncer cerebral. Los resultados se han publicado en la revista PNAS.

El glioblastoma es el tumor cerebral más frecuente y de peor pronóstico

El equipo liderado por Salvador Martínez, director del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC, y Rut Valdor, del IMIB-Arrixaca, revela cómo el glioblastoma ‘secuestra’ las células contráctiles que rodean los vasos sanguíneos del cerebro y forman también parte de la barrera que lo protege. El objetivo es desactivar la función antitumoral que poseen estas células, denominadas pericitos, y obligarlas a trabajar en la expansión del tumor.

Este cambio en la función de los pericitos, que dejan de ser células defensoras para convertirse en ‘enemigas’, es logrado por el glioblastoma alterando uno de los ‘servicios de limpieza’ celular: la autofagia mediada por chaperonas.

Mediante la autofagia, la célula descompone y destruye proteínas dañadas o anómalas. Y las chaperonas son proteínas que trabajan activamente en esta tarea. La alteración por el glioblastoma de este servicio de limpieza cambia la función de defensa proinflamatoria de los pericitos por otra inmunosupresora, que favorece la supervivencia del tumor.

El glioblastoma multiforme es un cáncer altamente invasivo que se caracteriza por cambios en los vasos sanguíneos cerebrales y la invasión gradual de los tejidos circundantes. Es el tumor cerebral más frecuente y de peor pronóstico. A pesar de décadas de investigación, su compleja biología sigue sin entenderse del todo y los tratamientos existentes no han conseguido un incremento significativo de la supervivencia.

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