Mujeres insumisas: trabajo del hogar sí, servidumbre no

Mujeres insumisas: trabajo del hogar sí, servidumbre no

En los últimos meses en México se han llevado a cabo reformas para el reconocimiento del trabajo del hogar como una actividad económica relevante. Sin embargo, aún persisten condiciones de invisibilidad y violencia para este sector. Y el gran pendiente del Estado mexicano es no haber ratificado el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo

María Teresa Juárez | Pie de Página
Foto: Mónica González

Maxi fue arrancada a los nueve años de su núcleo familiar en Mitla, Oaxaca, y llevada con engaños a una casa en la Ciudad de México, donde realizó actividades domésticas para una familia durante tres años.

“Me empezaban a despertar como a las tres y media de la mañana. Y si yo no me paraba después de tanto y tanto que me hablaban, me echaban agua en el oído. Y ya…este… me subía desde las cuatro de la mañana, hasta las ocho de la mañana, bajar para desayunar. Y ahí empezar a hacer limpieza, todo, todo, todo… Ver a su mamá…

“Cosas que no le parecían a la señora me pegaba. Bueno, pero ahí en casa de su mamá, yo sufrí … acoso sexual, sus hermanos… este… dos de sus hermanos … me… sí en la noche ora sí que se me subieron y todo, pus obvio que yo no me dejé… ni cómo gritar ni nada… y cómo le decía, no me van a creer”…

Maxi nunca vio algo del fruto de su trabajo, hasta que un hermano la rescató. Pasaron años para que entendiera de qué se trató ese episodio en su vida.

“Como me tuvo ella fue un secuestro, ella me secuestró por tres años”, dice ahora.

Video: Mónica González

Sostener la vida

Alimentar, cuidar enfermos, llevar a los niños a la escuela, cuidar de personas mayores, limpiar la casa, realizar pagos, cuidar enfermos y prevenir padecimientos… regularmente quienes realizan actividades de cuidado y trabajo en el hogar son mujeres. Estudios feministas le llaman Economía de los cuidados. Esto incluye el trabajo no remunerado de millones de mujeres en sus actividades cotidianas dentro de una familia y, por supuesto, la actividad económica recientemente nombrada: trabajo del hogar.

Actualmente, en México 9 de cada 10 personas que realizan trabajo del hogar lo hacen en la modalidad de entrada por salida y 4 de cada 5 se emplean en este sector por falta de oportunidades. Sólo una de cada 10 cuenta con alguna prestación laboral como aguinaldo, vacaciones o seguro médico, el 98 por ciento no tiene acceso a servicios de salud.

Las jornadas de trabajo acumulan 8, 12 y hasta 14 horas al día.

Acusaciones falsas de robo, supervisión de sus pertenencias, desprecio, maltrato físico y verbal, despido por embarazo y en algunos casos violencia sexual son las experiencias cotidianas de muchas trabajadoras del hogar.

Laura, es trabajadora del hogar en la Ciudad de México, originaria de Puebla, comenzo a trabajar en este oficio desde los 12 años. Foto: Mónica González

Primeros pasos

Desde hace varios años, Maxi se ha incorporado a la lucha por los derechos de las empleadas del hogar, en el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar, Sinactraho. Una actividad de la que en México dependen más de 9 millones de personas. Familias que en estos meses podrían acceder a los servicios del  Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a la jubilación, a una jornada laboral definida, a defenderse legalmente de despidos injustificados o agresiones en su lugar de trabajo.

El 5 de diciembre de 2018, tras 30 años de lucha por parte de las trabajadoras, la Suprema Corte de Justicia de la Nación reconoció que es inconstitucional que los empleadores no inscriban en el IMSS a las trabajadoras del hogar.

Es un logro histórico, liderado por grupos organizados que desde hace varias décadas impulsan la agenda del trabajo del hogar en México con cambios paulatinos en las leyes mexicanas para avanzar en el reconocimiento de sus derechos laborales.

Uno de estos logros es el Programa Piloto del IMSS, que comenzó el 1 de mayo del 2019 y seguirá vigente durante 18 meses. Después, se evaluará y definirá su viabilidad. Se trata de una propuesta tripartita en la que empleador, empleada e IMSS realizan aportes para formalizar la integración de este sector a la seguridad social.

Además de que el Senado aprobó el dictamen para reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social.

El 1 junio de 2011, luego de varias décadas de lucha de colectivos y grupos organizados a nivel internacional, fue redactado el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, con el que por primera vez se reconoció al trabajo del hogar como una actividad económica relevante, con pleno reconocimiento de derechos para quienes lo realizan.

El 16 de junio de este mismo año, México firmó el Convenio 189 de la OIT, sin embargo, hasta el momento no lo ha ratificado. Ese es el gran pendiente del Estado mexicano en la materia, ya que mientras esto no suceda, el trabajo del hogar no será reconocido plenamente.

El convenio establece que las personas que hagan este trabajo deben tener al menos 15 años de edad. Y quienes sean menores de 19 años deberán tener garantizada su permanencia en la escuela. También regula los casos de quienes trabajan en el extranjero, y medidas de seguridad y respeto para las trabajadoras que laboran y viven en el hogar de sus empleadores, entre otras cosas.

Video: Mónica González

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*Foto de portada: Mónica González 

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