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Desapariciones, secuestros, extorsión: lo que hay detrás del ataque al bar en Coatzacoalcos

En apenas mes y medio se registraron al menos cinco ataques e incendios en establecimientos en Coatzacoalcos; el del bar Caballo Blanco dejó al menos 28 muertos, la mayoría por asfixia.

Arturo Angel y Arturo Daen | Animal Político

Foto: Cuartoscuro

«No podían salir, la gente estaba desesperada intentando abrir la puerta de emergencia, pero no podían. Y algunos ya se estaban asfixiando”.

Es el relato de Daniel “V”, vigilante del centro nocturno El Caballo Blanco, ubicado en Coatzacoalcos, Veracruz, ciudad que fue el escenario de una nueva masacre en México, cuando la noche del martes al menos 28 personas murieron, 11 de ellas mujeres, y otras 8 personas sufrieron heridas graves.

Se trató de un multihomicidio ejecutado por al menos cuatro sujetos armados, y en el que las víctimas fueron encerradas en el local, mientras se le prendía fuego al establecimiento usando gasolina.

Es el ataque de este tipo con el mayor saldo de vidas perdidas de las últimas dos décadas, solo superado por el incendio del Casino Royale, en 2011, que dejó 52 muertos.

Este hecho se dio mientras México padece un 2019 con índices de violencia homicida nunca antes registrados. En el caso específico de Coatzacoalcos, ciudad que alberga uno de los puertos más importantes del país, se han duplicado los robos con violencia a negocios, respecto al año pasado, y en apenas mes y medio se registraron al menos cuatro ataques e incendios, en lugares localizados a unas calles del bar El Caballo Blanco.

¿Cómo fue el incendio? ¿Quiénes serían los responsables y cuáles las causas? ¿Quiénes eran las personas que murieron? ¿Qué relación podría tener este caso con la desaparición de dos jóvenes, presuntamente a manos de policías?

A continuación Animal Político aborda estos puntos clave, a partir de los primeros datos y declaraciones recabadas por autoridades, en un caso que en un inicio solo era investigado por la Fiscalía de Veracruz, aunque después la Fiscalía General atrajo la investigación, movilizando a sus agentes y peritos.

¿Cómo fue el incendio?

Los hechos ocurrieron en el establecimiento denominado El Caballo Blanco, un centro nocturno ubicado en el número 1408 de la calle Roman Marín, en la colonia Palma Sola, la cual se encuentra ubicada en la zona nororiente de la ciudad.

A unos cuantos pasos de donde ocurrió el ataque en el bar hay una clínica del IMSS. Y a solo cinco cuadras hacia el sur se encuentra una base de la Policía Naval. Según una fuente consultada, que vive en la zona, en el perímetro donde ocurrió el hecho violento siempre hay una afluencia importante de personas, incluyendo a trabajadores de Pemex, que ahí abordan y descienden de transportes.

De acuerdo con la narración recabada por agentes ministeriales y hecha por Daniel, uno de los guardias cuya identidad completa se omite, el ataque inició faltando unos 10 minutos para las 10 de la noche del martes 27 de agosto, es decir, dos horas después de que el sitio había abierto sus puertas.

Daniel relata que cuando se disponía a salir un momento de su puesto cerca de la entrada, para ir a cenar junto con su esposa (trabajadora también del local), se percató por el espejo de seguridad de la puerta de un forcejeo, y fue a ver qué ocurría.

“Salgo y veo que unos tipos tenían a mi compañero sometido en el suelo. A mí me apuntaron con una pistola tipo escuadra desde fuera, me empujaron por la puerta corrediza hacia el suelo cayendo yo adentro. Me dijeron que así me quedara y no me moviera”, explicó el testigo.

Después de eso, continuó, los agresores dispararon en cuatro o cinco ocasiones, para que las personas que se encontraban adentro se tiraran al suelo.

Aunque él estaba en el piso pudo apreciar cómo los atacantes comenzaron a vaciar una especie de garrafa con gasolina en el área de la barra.

Transcurrió aproximadamente un minuto, en el que no escuchó que sucediera algo. Pero luego hubo tres detonaciones, y el sonido de un “flamazo”.

Aunque seguían boca abajo y no sabían si los agresores se habían ido ya, todos comenzaron a levantarse por el calor que sintieron.

Daniel buscó a su esposa y, como conocía al lugar, se dirigió directamente a la puerta de emergencia, mientras la mayor parte de los clientes intentaban irse inútilmente por la puerta principal.

El humo rápidamente se volvió intenso.

“No podían salir, la gente estaba desesperada intentando abrir la puerta de emergencia, pero no podía. Y algunos ya se estaban asfixiando por el humo. Nosotros llegamos a empujar y sí pudimos abrirla y escapar”, señaló a los agentes.

Cuestionado por la autoridad sobre si podía identificar a los agresores, dijo que por lo rápido que ocurrió todo no, o al menos no de momento. Pero sí relató que vestían ropa oscura y todos estaban armados, uno de ellos al parecer con un rifle.

Daniel precisó que aunque él y su compañero eran responsables de la seguridad en el bar, no contaban con armas de fuego.

De acuerdo con la Fiscalía del Estado, esta narración corresponde en varios de los detalles centrales con la de otros testigos. Sin embargo, señalaron que serán los peritajes en criminalística y explosivos los que determinen con precisión cómo es que el incendio fue provocado, en qué punto inició y como se propagó.

Así lucía el bar en 2017. Imagen de Google Maps

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*Foto de portada: Cuartoscuro

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