Derechos ciudadanos de quienes no han nacido o ¿cómo era?

Derechos ciudadanos de quienes no han nacido o ¿cómo era?

Samantha Páez
Foto: Marlene Martínez

El pasado 20 de agosto se organizó el foro “Realidades en torno al aborto legal y seguro como un derecho humano” en el Congreso de Puebla; antes de la intervención de las expertas de la ciudad de México, la activista Natalí Hernández leyó la opinión formulada por la Comisión de la Familia y los derechos de la niñez respecto a las iniciativas presentadas por la diputada Rocío García Olmedo y se escuchaba muy chistosa, como hasta de ciencia ficción.

Tanto me picó la curiosidad leer la opinión completa, que se la pedí a Natalí y esta columna va de la impresión que me dejó su lectura.

En primer lugar: ¿cuáles son las frases que creen que se repiten más en la opinión de la Comisión de la familia? Les ahorro la chamba, son “derecho a la vida”, “términos claros, precisos y exactos” e “improcedente”. Con eso ya nos podemos dar una idea de qué va: la despenalización del aborto antes de las 12 semanas es “improcedente” porque atenta contra el “derecho a la vida” y la iniciativa no está redactada en “términos claros, precisos y exactos”.

Pero desmenucemos el texto. Gran parte de los argumentos de la Comisión de la familia, presidida por Mónica Rodríguez della Vecchia -no sorprende que sea panista-, se centran en que la modificación del significado de aborto propuesto por Rocío García es artificial. ¿Artificial? Sí, yo también me quedé impaktada.

Según Wikipedia, artificial es: algo que no es natural, relacionado a un artefacto o artificio, es decir, una cosa hecha intencionalmente por la especie humana o alguna otra; también es algo que pretende ser natural pero no lo es, como el pasto artificial. Regresando al tema, ¿cómo un aborto puede ser artificial? Pienso en Blade Runner 2049 -quienes ya la vieron entenderán- o en cosas más locas, todas relacionadas con inteligencia artificial.

Hay otra joya: “no es lo mismo decidir tener un hijo, a decidir deshacerse de uno, aprovechándose de su invisibilidad”. ¡Más ciencia ficción! Estamos hablando de niños y fetos invisibles. La invisibilidad, según Wikipedia también -porque en la RAE son bien machitos-, «es la cualidad de un cuerpo físico visible de no ser visto en condiciones [normales de luz]». Entonces sí ha de estar muy canijo deshacerte de algo que no puedes ver. Me imagino a las feministas desarrollando lentes especiales para ver a los fetos invisibles, algo más sofisticado que los lentes de calor, algo parecido a la visión de Depredador.

Esta frase: “la maniobra de restringir o suspender la utilización del significado o concepto del aborto”. ¿No les parece muy enredada y hasta fascista? La neta, las feministas no queremos implantar un Social Credit System (Sistema de Créditos Sociales) como el de China, donde se califica a la ciudadanía según sus acciones y en este caso por cómo usen significados y conceptos. Lo que buscamos es que las mujeres que deciden interrumpir su embarazo, como parte de sus derechos reproductivos, no sean criminalizadas.

Ya poniéndome seria -aunque no me lo crean mucho-, la opinión de la Comisión de la familia en contra de las iniciativas a favor de las mujeres se centra en la jurisprudencia 14/2002 de la Suprema Corte de Justicia Nacional. Dicha jurisprudencia, misma que dice «el [estatus] jurídico del concebido no nacido, es precisamente el de persona. No puede entenderse, en ninguna forma, que existan seres humanos que no sean personas: todo ser por el hecho de participar en la especie humana, debe ser considerado y tratado como persona”. Sin embargo, no se menciona que dicha resolución fue por un recurso de inconstitucionalidad promovido por la ampliación de causales de interrupción legal del embarazo en la ahora Ciudad de México, es decir, la Suprema Corte sí reconoció los derechos de las mujeres para abortar por peligro de muerte y malformaciones congénitas del producto.

Tampoco se mencionan otras resoluciones de la propia Corte respecto a reconocer como vida humana al producto después de la concepción. En la acción de inconstitucionalidad 62/2009, se menciona: “aun cuando un cigoto califica como un organismo humano, no se le puede considerar razonablemente como persona o individuo (es decir, como sujeto jurídico o normativo), de acuerdo con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos o los tratados internacionales. Éstos no establecen que los no nacidos sean personas, individuos o sujetos jurídicos o normativos; por el contrario, sólo los reconoce como bienes jurídicamente protegidos, por más que califiquen como pertenecientes a la especie humana”.

Más adelante la Corte establece que: “la porción normativa combatida (donde se considera vida humana desde la concepción), a pesar de que pretende proteger la vida prenatal, es inconstitucional, pues vulnera la dignidad de las mujeres y sus derechos fundamentales, en particular la libertad reproductiva”. También considera que priorizar al cigoto por encima de las mujeres atenta contra su dignidad y las reduce a un instrumento reproductivo, lo cual sirve para un estereotipo negativo de género.

Entonces, como podemos leer, a la Comisión de la familia del Congreso de Puebla le pasa como a Shakira: se le acaban los argumentos y la metodología… para sostener que la vida humana empieza desde la concepción.

Les dejo aquí la opinión completa de la comisión, para que se diviertan por horas como yo.

*Foto de portada: Marlene Martínez

Coordinadora del Observatorio de Violencia de Género en Medios de Comunicación (OVIGEM), periodista y activista. Tengo especial interés en los temas de género y libertad de expresión. Formo parte de la Red Puebla de Periodistas. También escribo cuentos de ciencia ficción.

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