Operación Jalisco: cuatro años de opacidad e ineficacia

Operación Jalisco: cuatro años de opacidad e ineficacia

La Operación Jalisco tenía como principales objetivos la desarticulación del Cártel Jalisco Nueva Generación y la captura de su líder, Nemesio Oseguera, alías “El Mencho”; sin embargo, ninguno de las dos misiones se han cumplido porque aquel grupo criminal que derribó un helicóptero del Ejército Mexicano, la mañana del 1 de mayo del 2015, hoy se erige como el cártel más fuerte en el país; y su líder, actualmente, es uno de los hombres más buscados por ser el principal distribuidor de droga sintética en el mundo.

Operación Jalisco
Foto: Hector Guerrero / @MexHector
Darwin Franco Migues | Zona Docs

@DarwinFranco | @ZonaDocs

7 mil millones de pesos es lo que el Estado Mexicano ha gastado en sus intentos por capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, alías “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), esto conforme a los recursos que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha otorgado a las instancias de seguridad bajo la denominada Operación Jalisco.

El 1 de mayo de 2015, las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena), de Marina, la Policía Federal, la Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) desplegaron un operativo para capturar a Oseguera Cervantes; en el sur de Jalisco, específicamente, en el municipio de Villa Purificación.

Sin contar una sola palabra a las autoridades estatales o municipales, las instancias federales arrancaron ese día de manera oficial la denominada Operación Jalisco; sin embargo, nunca imaginaron que el líder del CJNG haría lo que ningún otro grupo criminal en el país: derribar desde tierra un helicóptero de las Fuerzas Armadas. En dicha aeronave viajaba un grupo elite de militares que habían planeado por más un año su captura.

Lo que provocó la caída del helicóptero fue el disparo de un misil Rocket Propelled Grenade, de fabricación rusa, que destrozó el rotor de la aeronave provocando una estrepitosa caída que provocó la muerte de once militares y dos policías federales.

En tierra, las ráfagas interminables de armas de grueso calibre permitieron la huida de “El Mencho”, pues el segundo helicóptero de las Fuerzas Armadas que acompañó el arranque de la Operación Jaliscodecidió no seguir al capo ante el temor de que un segundo misil fuera lanzado contra ellos. 

La respuesta a este intento de detención de parte Oseguera Cervantes y del CJNG se hizo sentir con furia el 1 de mayo de 2015, pues en menos de dos horas sucedieron 39 narco-bloqueos, 11 bancos y cinco gasolineras fueron incendiadas. Estas acciones sucedieron de simultáneamente en 25 municipios de Jalisco, pero también en dos estados vecinos: Guanajuato y Colima, en los cuales se bloquearon carreteras fronterizas.

El mundo entero pensó que ese día la violencia había llegado Jalisco, pero la verdad es que ésta ya se había instaurado aquí desde 2007, año en que en plena Estrategia de Seguridad contra el Crimen Organizado -como llamó el ex presidente de México, Felipe Calderón, a la guerra contra el narco- surgió el que ahora es uno de los cárteles más fuerte en el mundo.

Foto: Hector Guerrero / @MexHector

¿Qué ha pasado con la Operación Jalisco?

Desde el arranque intempestivo de la Operación Jalisco, el 1 de mayo de 2015, poco es realidad lo que ha cambiado para el estado, ya que la violencia que debió mermar por la presencia de, por lo menos, 3 mil 500 efectivos del Ejército, la Marina y la Policía Federal en todo el territorio jalisciense -aunque con presencia más notoria en el sur del estado- de poco ha servido para evitar, por ejemplo, el incremento de homicidios y desapariciones.

Desde que arrancó este operativo federal en el estado se han cometido 6 mil 413 homicidios dolosos y se han perpetrado 13 mil 552 desapariciones, de las cuales aún no se tiene información alguna de 5 mil 804 personas; en ese mismo periodo, se localizaron 217 fosas clandestinas de las que se exhumaron 348 cuerpos, esto conforme a los datos otorgados por la Dirección de Política Criminal y Estadística de la Fiscalía General de Jalisco.

Sin embargo, la autoridad federal no parece tener los mismos indicadores para medir la eficacia de la Operación Jalisco, ya que la poca información pública que se tiene sobre dicha acción de seguridad se ha focalizado en las detenciones y en el aseguramiento de armas.

Por ejemplo, en el Quinto Informe de Gobierno del ex Presidente de México, Enrique Peña Nieto, se precisa que la estrategia de seguridad funcionó durante todo 2017 porque mediante ésta se logró la detención de mil 352 presuntos delincuentes por delitos del fuero común y 423 del fuero federal; así mismo se detuvo a 10 presuntos integrantes del CJNG (tres operadores financieros, un líder y seis integrantes de diversas organizaciones delictivas), a los cuales se les aseguraron 33 armas largas y 162 cortas, y dos mil 432 vehículos vinculados con actos delictivos.

Un año después, en el Sexto Informe de Gobierno, la medición de la eficacia de la Operación se centró en los mismos indicadores al precisar que se aseguraron 11 mil 683 kilos de marihuana; 366.2 kilos de cocaína; 84.7 kilos de cristal y 20.5 kilos de metanfetaminas, además de que se destruyeron 533 plantíos de marihuana.

En ese mismo tenor, se logró el aseguramiento de 77 armas largas y 151 cortas; 266 cargadores; siete granadas; 8 mil 912 cartuchos útiles; 6 millones 143 mil pesos; 291 mil 569 dólares; y 2 mil 813 vehículos vinculados con actos delictivos.

Sobre la detención de presuntos delincuentes se señaló la aprehensión de mil 695 personas por la comisión de delitos del fuero común y 569 del fuero federal. Estos resultados, aseguró la extinta PGR, se alcanzaron porque las labores de la Operación Jalisco se ampliaron a los estados de Guanajuato y Colima, donde ya se tenía claro que operaba el CJNG.

Aunque en múltiples ocasiones se ha solicitado a las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena), de Marina, la Policía Federal, la Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), información detallada sobre las acciones  y resultados de su participación en la Operación Jalisco, todas las instituciones se han excusado señalando que al tratarse de una “estrategia de seguridad, toda información debe ser preservada en sigilo para evitar que los grupos criminales puedan tener información clave de las acciones que se realizan contra ellos”.

Esto a pesar de que el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, desde 2015, instruyó a la Secretaria de Gobernación para hacer pública toda la información sobre la Operación Jalisco.

A la fecha, la única información pública sobre el tema es la que se precisó en los dos últimos Informes de Peña Nieto.

En nuevas solicitudes de información realizadas a las mismas instancias, incluso, han señalado que “tras una revisión exhaustiva en sus bases de datos, no tiene información alguna registrada bajo el nombre de Operación Jalisco”.

En el ámbito local, la opacidad adquiere esos mismos matices, ya que la Fiscalía General de Jalisco señala que como se trata de una acción de seguridad federal, no se tiene información alguna sobre la Operación Jalisco; de hecho, los únicos datos que ofrecieron a través de las solicitudes FG/UT/1759/2017 y FG/UT/1784/2017 es que hasta ese año (2017), no se habían detenido o procesado a ninguna persona por los hechos ocurridos la mañana del 1 de mayo de 2015, ni se habían otorgado ninguna clase de amparos a oficiales o elementos de la Fiscalía por los hechos ocurridos en el municipio de Villa Purificación.

Esto último resulta relevante porque tras la caída del helicóptero del ejército en dicho municipio se denunciaron múltiples desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales.

De manera específica se supo de ocho casos, ya que sus cuerpos llegaron al Servicio Médico Forense de Guadalajara, el 19 de mayo de 2015.Es decir, durante 18 días permanecieron bajo la custodia del Ejército, sin medida alguna para garantizar su preservación, ya que habrían permanecido a la intemperie, según los testimonios de la gente de Villa Purificación.

Al preguntar a las nuevas autoridades estatales encabezadas por Enrique Alfaro, y al enlace del gobierno federal en el estado, Carlos Lomelí, sobre el actual estatus de la Operación Jalisco, ambos coinciden en que no se ha hablado nada de dicho Operativo, ni siquiera se ha tocado con el presidente López Obrador, las acciones para detener a “El Mencho”; incluso, aseguraron que no saben si la Operación Jalisco aún sigue vigente.

Lo único que sí es un hecho, es que la Guardia Nacional -continuidad de la estrategia de seguridad del nuevo gobierno federal- entrará en funciones en Jalisco en Guadalajara, Tlajomulco de Zúñiga y Puerto Vallarta, municipio donde tendrá un cuartel de operaciones.

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