¿Cómo nació el poder de Vladimir Putin?

¿Cómo nació el poder de Vladimir Putin?

Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

Foto tomada de Ambulante

Rusia, 31 de enero de 1999, al borde del nuevo año, del nuevo milenio, de la fiesta desenfrenada. Por la mañana, mientras la gente se alistaba para el nuevo ciclo, el entonces presidente Boris Yeltsin anunció que renunciaba al gobierno y dejaba en su puesto, como presidente interino, a Vladimir Vladimirovich Putin.

Medio año después, el día de las elecciones presidenciales, Boris Yeltsin le decía al cineasta Vitaly Mansky, sentado en la sala de su casa esperando los resultados de la votación, que había declinado antes a propósito para que Putin se preparara y adquiriera experiencia antes de llegar a ser presidente.

Vitaly Mansky era el camarógrafo oficial de Putin. Durante su presidencia interina y su campaña, ayudó a grabar todo el material publicitario para el mandatario ruso, mucho antes de saber que se convertiría en uno de los personajes más sombríos y temidos del nuevo siglo.

Con todo el material y la cercanía no sólo a Putin sino el acceso a la intimidad de personajes como Boris Yeltsin y Mikhail Gorbachov, Manksy hizo el documental Los testigos de Putin, una espectacular retrospección para encontrar los momentos exactos con los que el presidente ruso coronó su poder.

Foto tomada de Ambulante

Mansky, con cámara en mano, acompañó a Vladimir Putin durante su periodo como presidente interino y posteriormente durante la campaña presidencial, como parte de su equipo de prensa. Tuvo algunas ideas, entre ellas que Putin, durante campaña, fuera a visitar a su maestra de kínder en San Petersburgo, y estuvo en el cuarto de guerra el día de la elección cuando por primera vez el pueblo ruso votó para elegirlo presidente. Con todo el material reunido durante años, Manksy armó un documental de casi dos horas en el cual va narrando con su voz en off los momentos claves que filmó, explicando qué era lo que estaba pasando detrás de las cámaras, dando contexto en cada momento político.

Los testigos de Putin es quizás el único retrato cercano del presidente ruso. La censura y el silencio que rodean la vida del político son prácticamente impenetrables pero la cinta de Manksy logra lo que ningún otro reportaje o entrevista: llegar al corazón de los manejos políticos y el inicio de la fuerza que 20 años después sigue manteniendo Putin.

Quizá una de las escenas más impactantes es cuando acompaña las horas previas a los resultados de las elecciones presidenciales, en el cuarto de guerra de la campaña de Putin. Ahí va presentando a los personajes, entre los que destacan Dmitri Medveded, coordinador de campaña y posterior presidente de la Federación Rusa. Una a una las personas son descritas: “él era ministro, principal inversionista de la campaña”; “él era ideólogo del Kremlin”; “ella encargada de prensa”. Y después, “él murió trágicamente”; “él se exilió de Rusia”; “ella se pasó a la oposición”. Casi todas las personas que ayudaron a llegar a Putin a la cima ahora son del bando contrario, o ya no existen.

El misterio de Putin

Para Occidente, la vida política de Rusia no es un tema del que se hable. Apenas durante los últimos años hubo un interés masivo desde los medios y la opinión pública para tratar de explicar qué significa hoy en día el apoyo ruso y qué papel juega Putin, sobre todo su posible implicación en el triunfo del presidente estadounidense Donald Trump.

En México la idea de “rusos” fue utilizada para asustar, parte de una campaña sucia contra el entonces candidato y actual presidente Andrés Manuel López Obrador. Pero, ¿realmente sabemos qué está pasando en uno de los países más poderosos del mundo?

La situación en Rusia bajo el régimen de Putin ha sido denunciada por periodistas como Anna Politkovskaya, autora de La Rusia de Putin: la vida en una democracia fallida, quien fue asesinada en el elevador de su departamento en Moscú en octubre de 2006. Sin embargo, su extensa labor de documentación e investigación no ha sido tan difundida de este lado del mundo.

Pero no sólo el periodismo ha sido censurado. Desde la parte artística, cintas como Leviatán de Andréi Zviáguintsev han tratado de denunciar la corrupción y el totalitarismo, siendo también objeto de censura y tachada de “antirrusa” y parte de una “conspiración de Europa”. La película del aclamado director de El regreso, cuenta la historia de la corrupción y el despojo de un terreno en una lejana provincia de Rusia, donde se mezclan el poder político, la Iglesia y el autoritarismo, como un reflejo de lo que pasa en el resto del gigantesco país.

El propio documental de Vitaly Mansky no ha tenido difusión en la Federación Rusa y el cineasta se vio obligado a autoexiliarse en Latvia después de su estreno. A Puebla nos ha llegado el documental como parte de la programación que ofreció Ambulante en su edición décimo cuarta en la ciudad. Así, Los testigos de Putin sigue viajando por el mundo para mostrarnos a quienes estamos afuera cómo el actual régimen político ruso se construyó sobre los pilares de la ambición, el poder y el control de uno de los hombres más poderosos del mundo.

*Foto de portada tomada de Ambulante

Periodista en constante formación, interesada en cobertura de Derechos Humanos y movimientos sociales. Reportera de día, raver de noche. Segundo lugar en categoría Crónica. Premio Cuauhtémoc Moctezuma al Periodismo Puebla 2014. Tercer lugar en el concurso “Género y Justicia” de SCJN, ONU Mujeres y Periodistas de a Pie. Octubre 2014

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