The Favourite. Con Lanthimos, no lo sabes

The Favourite. Con Lanthimos, no lo sabes

Foto tomada de YouTube
Héctor Jesús Cristino Lucas

Maestro absoluto de lo absurdo, autor intelectual del arte de lo incómodo y un heredero directo del cine de Stanley Kubrick y Michael Haneke. Yorgos Lanthimos, es un cineasta griego suficientemente transgresor e inapropiado, como para no ser tomado en cuenta dentro de las académicas reglas de la industria convencional, pero lo suficientemente ingenioso, como para que ese mismo cine, transgresor e inapropiado… de pronto, sí que lo sea.

Con Lanthimos, no lo sabes.

Algunos dicen que al cine de David Lynch no hay que entenderlo para terminar amándolo; que al cine de Tarantino o lo amas o lo odias; y que, con Stanley Kubrick y Luis Buñuel, ya viste todo.

Pero luego están cineastas como Terrence Malick, Takashi Miike o Yorgos Lanthimos, por ejemplo, a los que no sabes realmente si los entiendes, si los amas o los odias. Simplemente los pasas. A mí me da la impresión de que éste último es de uno esos cineastas que tienen la capacidad de convencerte.

A veces necesita que trates de conocerlo a su manera, deduzcas sus reglas y te dejes llevar por su locura. Con su hilarante Dogtooth (2009) –nominada a Mejor Película Extranjera en 2010– lo supimos y lo comprobamos. Es un cineasta peculiar, cuyos conceptos cambian: con él, la lógica sólo es posible; sólo es probable, en un universo surrealista parecido al nuestro.

Pero a veces no necesitas comprenderlo del todo para entender que quieres ver más. ConThe Lobster (2016) –su extravagante distopía de prohibición que recuerda a un episodio perdido de la serie The Twilight Zone–, Lanthimos busca retorcer los convencionalismos. No sólo de la sociedad actual sino de la industria a través de sus diálogos absurdos, sus personajes robóticos y su apacible intensidad.

Hay momentos en que Lanthimos parece más un surrealista de la talla de Luis Buñuel. Quien a través de interesantes experimentos cinematográficos, surrealistas y pesadillescos –la mayoría de ellos–, puede innovar lo suficiente como para dividir a la crítica.

Como conThe Killing of a Sacred Deer (2017), protagonizada por Colin Farrell y Nicole Kidman, que toma prestado el mito de Agamenón y lo convierte con astucia en una interesante tragedia griega, un potente thriller psicológico del siglo XXI que algunos calificaron como una pretenciosa cinta experimental, pero otros –más arriesgados– como un refinado filme de suspenso.

Leer | The Killing of a Sacred Deer: Una tragedia de Yorgos Lanthimos

Pero pasa que, en ocasiones, Lanthimos da en el clavo y nos logra convencer –más allá de su locura y surrealismo– de que su extravagante cine no sólo merece un Oscar, sino todos los que él pida.

Con esto no estoy insinuando que no lo merezca, pero con Lanthimos –y ese es el encanto que me hace reconocerlo como un maestro absoluto del cine moderno– simplemente no sabes con qué vas a toparte.

Un día estás admirando una extraña joya de culto presentada discretamente en el Festival de Cannes que narra un distópico futuro en donde ser soltero es ilegal… y en otro, descubres los infortunios y amoríos de la Reina Ana en Inglaterra allá por el siglo XVIII, la cual resulta que está nominada a 10 Oscares de la Academia. ¡Carajo! ¿Qué sigue mañana?

The Favourite, la última entrega de éste fascinante cineasta sólo puede ser descrita como una ruleta rusa cuyo potente revolver se mueve temeroso sobre la sien de una mente débil. ¡Es la sorpresa que sólo los auténticos seguidores de Lanthimos van a disfrutar!

Al ser una cinta por encargo, cuyo guión llevaba 20 años barajándose, uno creería que el cineasta griego apaciguaría su estilo y su fórmula en pos del galardón a Mejor Película, pero resulta que con The Favourite no hay pretensiones: es Lanthimos siendo Lanthimos. Es el griego de siempre haciendo la sátira de siempre. Con sus personajes robóticos haciendo de las suyas, pero en otro contexto y en otro lugar. Ante una Academia que sabe reconocer a un director que sabe demostrar.

Estamos frente a una cinta que algunos eruditos llaman de “Intrigas de palacio”. Esas donde los rumores, los complots y las traiciones entre gente de la realeza se unen para crear thrillers azotadores de todo tipo. Pueden llegar a ser tan magistralmente elaboradas como una excelente Elizabeth (1999) de Shekhar Kapur, o tan psicológicas y eróticas como una atrevida The Handmaiden (2016) de Chang-Wook Park.

Pero frente a Lanthimos, la fórmula cambia y no se vuelve una predecible y hasta descafeinada cinta de engaños e intrigas. Con Lanthimos, pues… no sabes.

Pese a que The Favourite narra auténticos pasajes de la vida de Ana Estuardo, bien conocida por haber sido la primera reina de Gran Bretaña, entre otras peculiaridades históricas como haber tenido tendencias lésbicas o haber visto morir a sus 17 hijos arreglándoselas como pudo, su director ha sido un perverso y maleducado –como todos esperábamos que fuera– al que no le importó ni un poco si la ficción se metía con la Historia para cargársela encima.

Sé que hablamos de la realeza, pero tenía que decirlo.

Usualmente, cuando un director osa cruzar esta línea, acercándose más al terreno de los anacronismos –sobre algo que no corresponde a determinada época de la que se habla– suelen ocurrir dos cosas.

O puedes crear un relato histórico auténtico y fidedigno, mostrando todas las caras del suceso, como con Tora Tora Tora! (1970) sobre lo sucedido en el ataque de Pearl Harbor. O pretender crear una excelente película que funcione sólo y exclusivamente por todos sus errores históricos. En otras palabras:ser el genio graciosillo que cambia la historia del nazismo asesinando a Hitler al final de Inglourious Basterds (2009).

Pero Lanthimos está justo en medio de eso. No sólo recrea la época con algunos sucesos históricos del siglo XVIII, con los excelentes vestuarios y los alucinantes escenarios… mas a veces, los famosos anacronismos atacan de manera tan inoportuna que te toman por sorpresa.

Esta película no es más que una sátira maliciosa y libertina de la historia de la Reina Ana junto con todas las burlas ávidas de las ambiciones aristocráticas. Que tanto puede exaltar el poder del matriarcado, como puede retorcerlo hasta volverlo vulnerable.

Si Dogtooth (2009) parece un thriller psicológico y minimalista heredado por el cine de Michael Haneke y su perversa Funny Games (1997), The Favourite resulta más una suerte de tragicomedia histórica que bebe mucho de los dramas aristócratas de la talla de Stanley Kubrick y su igualmente satírica Barry Lyndon (1977), con esas ganas de cambiar y burlarse de la Historia.

Es una joya. Algunas escenas tienen el poder absoluto de transgredir la retina y quedarse con nosotros el resto de nuestras vidas. Será por lo absurdo o lo atrevido, pero se vuelve una experiencia divertida, sensual y hasta hipnótica.

Las actuaciones, sobre todo de este triángulo pasional que componen Emma Stone como la nueva sirvienta Abigail Masham, Rachel Weisz como “la favorita” Sarah Churchill, y Olivia Colman como la mismísima Reina Ana, son el mejor elemento de toda la película. No pudo haber una mejor elección de actrices que lograran lo que éstas tres mujeres representaron en The Favourite: pasión, euforia y esa extraña sensualidad, que además de intrigante, puede volver a lo obsceno, poesía y a la realeza, un buen chiste.

A veces los extremos de Lanthimos recuerdan a un Pasolini contestatario; a un Sade obsceno y libertino, sólo que más discreto, más sutil y hasta cuidado, que se cola entre las grandes ligas sin necesidad alguna de cambiar su esencia original: esa comedia negra, esos extraños personajes.

The Favourite es de lejos una de las mejores películas dentro de estos ya no tan creíbles galardones. Tiene lo suficiente para destacar no como un clásico del séptimo arte, sino como un logro perverso y atevido para la carrera de su director. A quien, desde su Dogtoothdel 2009, no lo veíamos en los Academy Awards.

Y justo por eso vale la pena seguirle la pista. El griego resulta ser un descubrimiento para el vidente cada que se atreve a colocarse tras las cámaras. Hoy, está creando esta sátira políticamente incorrecta de la Reina Ana con hasta 10 modestas nominaciones, ¿mañana? … Bueno, con Lanthimos, por si no ha quedado claro, simplemente no lo sabes.

Sinopsis:

“A principios del s. XVIII, Inglaterra está en guerra con Francia y la enfermiza reina Anne delega sus responsabilidades en su amiga Lady Sarah. La llegada de una sirvienta dotada de un talento especial, Abigail, pone en peligro la posición de Sarah”.

*Foto de portada tomada de YouTube

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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