El zar de los hospitales

El zar de los hospitales

La historia de una empresa que vendió ambulancias hechizas al Estado, y en vez de ser castigado por ello, recibió más contratos, mostrando serias deficiencias en los procesos de contrataciones publica y en la legislación que las rige.

ambulancias hechizas
Connectas
  • La empresa que estafó al Seguro Social con las ambulancias hechizas y sobrevalorados, también vendió equipos sobrevalorada en tres hospitales de la capital. 
  • En más de una década, la empresa Tecma recibió más unos L. 176 millones en contratos públicos. Luego de estafar al IHSS, recibió unos L. 83 millones por parte de Salud y Copeco.
  • Hospital General San Felipe, Tórax y el Hospital Escuela pagaron los insumos a costos superiores a los del mercado.
  • Estos hospitales fraccionaron compras para evadir licitaciones públicas.

El precario sistema hospitalario hondureño ha sido víctima, una vez más, de mafias o redes de empresarios y funcionarios corruptos que han hecho pingues negocios con contratos sobrevalorados y fraccionados.

El Hospital Escuela Universitario, el Hospital General San Felipe y el Hospital Nacional Cardiopulmonar (Tórax) resultaron afectados porque sus autoridades firmaron lucrativos convenios de suministros de insumos.

Una investigación de Revistazo con apoyo del Centro Internacional para Periodistas (ICFJ, por sus siglas en inglés) y la plataforma latinoamericana de periodismo CONNECTAS, hecho con base a solicitudes de información e indagaciones de campo, permitió detectar operaciones ilícitas por sobrevaloraciones y fraccionamientos en compras.

Los débiles sistemas de control interno, transparencia y rendición de cuentas en los procesos de contratación fueron nuevamente vulnerados en estos procesos licitatorios, al amparo de una Ley de Contratación del Estado que poco sirve para frenar los latrocinios.

Empresa que vendió ambulancias hechizas al IHSS premiado con más contratos

Raúl Alvarado Lagos, fue quien vendió, por medio de la sociedad Tecnología Médica Avanzada las 10 ambulancias hechizas a precios leoninos al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) en 2011. Mientras un funcionario del IHSS, Jose Bertetty, ha sido condenado a prisión por recibir un soborno a cambio de aprobar esta venta, la empresa Tecma no ha sido castigado.

Al contrario, Tecma ha recibido del Estado por compras de insumos médicos L. 176 millones en una década, de los que L. 83 millones fueron pagados luego de haber cometido el fraude de las ambulancias en el IHSS.

Entre 2014 y 2016,momentos en que trascendían los escándalos del latrocinio contra el IHSS, los contratos de Tecma con la Secretaría de Salud se reducen—pero no desparecen. Mientras tanto, la empresa logra jugosos acuerdos con la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) por los que recibe L. 49 millones.

Hasta sus hijos se lucraron

Raúl Alvarado Lagos, el dueño de Tecma, no solo siguió recibiendo contratos—sino que también empresas de sus hijos contrataron con los hospitales de la capital. Revistazo pudo averiguar, mediante el uso de la herramienta Empresas Abiertas y consultas en el Registro Mercantil de Tegucigalpa, que las empresas Grupo Técnico y Rentamedic pertenecen a Raul Alexander Alvarado Zilahi y Carla Dadila Alvarado Zilahi, hijos de Raúl Alvarado. Estas empresas también fueron contratadas por los hospitales públicos de la capital aun después que trascendió el caso de las ambulancias hechizas.

Vacíos en la Ley

La Ley de Contratación del Estado no contempla ninguna sanción contra los propietarios de sociedades que comentan fraude contra el Estado, a menos que exista una sentencia contra estos.

Es decir, un empresario puede vender sobrevalorado a cualquier institución, incluso, puede haber un informe del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) que confirme la compra leonina, pero si no hay una resolución firme en el ámbito penal, el estafador seguirá lucrándose con negocios con el Estado.

Y así sucedió. El TSC confirmó la sobrevaloración de las ambulancias en un informe de auditoría, pero nunca se acusó a los que vendieron de forma sobrestimada las unidades ni recibieron sanciones civiles, pero las puertas para que siguieran vendiéndole al Estado han permanecido abiertas.

Sobrevaloraciones

De acuerdo a la investigación, seis empresas, incluyendo las tres empresas de la familia Alvarado, vendieron unos L. 9.2 millones a estos tres centros de atención.

Los documentos-como expedientes de procesos licitatorios, en poder de Revistazo, muestran unos 40 casos de sobrevaloración entre 2010 y 2017 en los tres hospitales, que produjeron una pérdida de L. 4 millones.

Camas hospitalarias, equipos de cardiología, rehabilitación, de salas de operaciones, insumos médicos y otros fueron sobrevalorados, en algunos casos, hasta tres veces su costo real en el mercado.

Durante el periodo investigado, solo el Hospital General San Felipe pagó a estas empresas L7.7 millones, pero de estos L3.4 millones fueron perdidas por sobrecosto.

Solo la empresa Tecnología Médica Avanzada (Tecma) hizo jugosos negocios que le generaron L2.6 millones, pero L. 1 millones aproximadamente fue ganancia extra por sobrevaloración.

En ciertas licitaciones, algunas de estas compañías participaban en las mismas compras como oferentes.

Los comités de adjudicación nunca encendieron las alarmas por los precios sobrestimados y se limitaron a recomendar las contrataciones.

La sobrevaloración se comprobó al comparar los precios dados por las empresas a los hospitales con las de otras casas proveedoras.

Un claro ejemplo de sobrevaloración fue cuando la empresa Rentamedic ganó una licitación en ese hospital en 2016 de una mesa quirúrgica electrohidráulica marca Advanced L. 525,850, a pesar de que este medio la cotizó a L. 262,200, razón por la cual se pagó un sobrecosto de L. 265,650.

Fraccionamiento

En la adquisición de equipos e insumos a estas seis empresas, también hubo fraccionamiento de compras para evadir las licitaciones públicas, permitiendo a las autoridades de cada hospital escoger a quien invitar para que presentar ofertas.

De un centenar de expedientes que fueron revisados, se constató que 24 procesos fueron fraccionados en licitaciones privadas porque se debieron de realizar en ocho licitaciones públicas.

Cada año se aprueba las Disposiciones Generales de la República, en las que se consignan los valores por los cuales se deben de realizar compras directas, licitaciones privadas o licitaciones públicas.

Una licitación pública tiene más costo que una privada y la invitación es abierta para que cualquier oferente participe. No existen límites en el número de empresas que quieran presentar ofertas.

Por el contrario, en la licitación privada, el ente contratante selecciona directamente a quien invitar. El número de empresas invitadas debe ser de al menos cinco.

El fraccionamiento se produjo, según consta en los documentos, porque para productos de una misma línea, incluso de la misma marca y modelo, se hacían licitaciones privadas individuales para que no se excediera el techo de una licitación privada.

Revistazo detectó en la investigación que, por ejemplo, Tecma le vendió en una licitación privada al Hospital General San Felipe una máquina de anestesia por L. 421,728 para ser usada en el primer trimestre de 2010.

Pero en otra licitación privada le vendió a ese hospital el mismo tipo de máquina de anestesia y por el mismo valor que fue adquirido en la misma fecha.

Las licitaciones públicas, al tener una mayor cantidad de empresas, permiten que existan precios más bajos que los que se presentan en una licitación privada, razón por la cual el Estado se arriesga a perder dinero cuando se hace un proceso privado y fraccionado.

La Ley de Contratación del Estado prohíbe que una institución haga subdivisión de compras cuando las pueda hacer en un mismo proceso.

Efectos nocivos

Las redes de corrupción que drenan los recursos destinados a los enfermos, merman sus esperanzas de encontrar la salud pérdida.

El dinero desviado que enriquece los bolsillos de los propietarios de casas proveedoras y funcionarios corruptos, pudo ser destinado para la contratación de más médicos o medicinas.

Un informe sobre las carencias del sistema de sanidad del Colegio Médico de Honduras de 2015 establece que, por ejemplo, Honduras cuenta con 12 profesionales de la salud-entre médicos y enfermeras-, pero que el estándar mundial es de 25 por cada 100 mil habitantes.

Revistazo realizó este reportaje en alianza con CONNECTAS en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación en las Américas del International Center for Journalists (ICFJ).

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