Cartas para Manu

Cartas para Manu

Manu
Ilustración: Mónica Parra
Pablo Piceno

[Muere Emmanuel Vara Zenteno, director de Movilidad de Puebla, atropellado por un vehículo del transporte público o de por qué los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos]

 

“Man has created death”, W.B. Yeats, Death

 

Un hombre es atropellado por otro hombre.

El primer hombre estaba vivo al momento de morir.

El segundo al momento de matar ya estaba muerto.

El hombre primero en términos reales está ya muerto,

pero la muerte ante todo es un símbolo, una abstracción.

Y todo lo que el símbolo contiene no se encuentra en el cuerpo yerto del hombre primero.

El hombre primero atropella con su cuerpo yerto la muerte

y no hay nada que hacer,

no hay nada por que pelearnos:

aunque en términos reales los signos vitales parezcan ausentes,

                                 están excedidos.

Un hombre o digamos un ser o digamos un bólido un biciclo un policiclo un devenir como un tándem áureo que salta sobre la pradera, más allá de ella,

que atraviesa diametralmente la lógica de la destruccion sometiéndola diciéndole aquí no entras,

¿estúpido de él que ha muerto por necio?

¿O estúpido de ti que estás viendo y no ves?

 

[Ciclistas realizan rodada en honor de Emmanuel Vara Zenteno]

 

poner en escena la vida de un hombre

calcar hacer una incisión radiografiarlo

así dos mil seres en corro sin saber todavía bien a bien qué han perdido

saben sin embargo que han ganado

y se precipitan a demostrarlo

en bicicleta o  a pie

hacen converger lo hecho y lo contemplado

resucitan la presencia

son presencia misma de una vida otra

[el blanco activo]

aquí no está Manu pero Manu está aquí

suspendido en un tiempo no registrado por la historia brevísima

el tiempo en que la verdad vive

qué vergüenza decir frases acá tan sobradas

pero hubieras estado ahí

hubieras visto la puesta en escena de Manu

qué pena que te hayas muerto, Manu

te habría encantado:

tú replegado sobre las calles

multiplicado por miles nacidos de ti emanados de tu pedaleo

hermanados por tu pedaleo

pedaleando por ti / tú pedaleándoles dentro

viéndote pedalear con ellos

tanto que hasta daba miedo hasta dónde es capaz de habitar un muerto dentro de los suyos

hasta qué momento tu respiro último exhalará

tanto que hasta hizo pensar a más de uno

que ya nunca te irás o que en realidad

no estabas tirando en la once y la cuatro

sino más bien estabas en todos lados

tirando de nosotros

                            llagado pero luminoso.

***
El ángel de la bicicleta
León Gieco 

*Dedicado por Alessandro Schiavón

Cambiamos ojos por cielo

Sus palabras tan dulces, tan claras

Cambiamos por truenos

Sacamos cuerpo, pusimos alas

Y ahora vemos una bicicleta alada que viaja

Por las esquinas del barrio, por calles

Por las paredes de baños y cárceles

¡bajen las armas

Que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos fe por lágrimas

Con qué libro se educó esta bestia

Con saña y sin alma

Dejamos ir a un ángel

Y nos queda esta mierda

Que nos mata sin importarle

De dónde venimos, qué hacemos, qué pensamos

Si somos obreros, curas o médicos

¡bajen las armas

Que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos buenas por malas

Y al ángel de la bicicleta lo hicimos de lata

Felicidad por llanto

Ni la vida ni la muerte se rinden

Con sus cunas y sus cruces

Voy a cubrir tu lucha más que con flores

Voy a cuidar de tu bondad más que con plegarias

¡bajen las armas

Que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos ojos por cielo

Sus palabras tan dulces, tan claras

Cambiamos por truenos

Sacamos cuerpo, pusimos alas

Y ahora vemos una bicicleta alada que viaja

Por las esquinas del barrio, por calles

Por las paredes de baños y cárceles

¡bajen las armas

Que aquí solo hay pibes comiendo!

***
Sofía Corona

Para Manu:

(Escrito hace unos meses)

Nunca pensé que fuera a amar tanto a alguien. Que pudiera pensar en un futuro certero y estable con otra persona y que se convirtiera para mí en un hecho contundente. Lo he dicho muchas veces, pero nunca me cansaré de decirlo: eres el amor de mi vida y esa persona con la que tengo pensado mi futuro. Deseo con toda mi alma regresar a vivir juntos. Pero aunque no sepamos exactamente cuándo, me emociona sobremanera los planes que tenemos y saber que las cosas no han cambiado y seguimos buscando lo mismo.  No puedo creer lo afortunada que soy de estar en una relación contigo, de reír y llorar de un segundo al otro, de aprender sobre mí mientras aprendo sobre ti.
Me faltan palabras para expresarte lo orgullosa que estoy de ti, de lo mucho que has crecido en estos casi 4 años y las cosas increíbles que vas a lograr a partir de ahora. Te admiro muchísimo, tu valor para decir en voz alta las cosas que crees que están mal, tu forma para motivar y convencer a los demás, tu tenacidad para cambiar al mundo. Admiro la pasión con la que buscas darle mejores oportunidades a los demás. Eres y has sido un pilar enorme en mi vida y me has enseñado tanto que no puedo terminar de agradecerlo, no sólo por todas las cosas de movilidad que entiendo y comparto, sino porque me has enseñado a no darme por vencida, a buscar lo mejor de mí y de los demás, a soñar que las cosas pueden cambiar. Te amo cada día más, porque nunca he podido ser más yo en los momentos buenos y malos como lo soy contigo; el hecho de que estés a mi lado, comprendiéndome, apoyándome y dándome mi espacio y mi tiempo es para mí una confirmación de algo de lo que siempre he estado segura: que quiero pasar el resto de mi vida contigo. Eres mi apuesta de largo plazo, eres mi apuesta para el resto de mi vida.

Podemos con lo que sea, porque juntos somos más que cualquier adversidad. Gracias por ser tan tú. Te amo, bebé.

***

(Escrito después del 22 de noviembre)

Estarías muy feliz de ver todo el amor que se ha despegado y nacido por tí. Estarías muy feliz de ver la gran familia que se ha formado a partir de tu partida. Estarías feliz de ver cómo la gente se reconcilió con una idea compartida: seguir tu lucha.

El país gritó tu nombre al unísono, lloramos tu muerte abrazados y con rabia. Para mí eras mi mundo y para el mundo eras un motor de cambio. Tu muerte cambiará la forma en que vemos y construimos nuestras ciudades, cambiará la forma en la que nos levantamos como comunidad. Dejaste tu calor en cada persona que conociste, sin darte cuenta sembraste una semilla que ahora está transformándose en un árbol.

Seremos miles de árboles y la ciudad será verde y de colores, justo como a ti te gustan.

Tuve la ficha de estar en tus momentos más íntimos, de recorrer cada parte de tu cuerpo a besos, de pasar desnudos horas después de hacer el amor. Tuve la dicha de conocer tus miedos y soñar contigo. Al final decidí que nuestra casa sí sería de ladrillo rojo con grandes ventanas. Y así va a ser, porque yo voy a lograr cada una de las promesas y planes que hicimos. Voy a vivir por los dos, siempre pensando en toda la alegría que le contagiaste al mundo.

***
Elegía a Ramón Sijé
(Elegía a Manu Vara)
César Galicia

*Adaptación de Miguel Hernández

(En Puebla, su pueblo y el mío, se me ha

muerto como del rayo Manu Vara, con quien

tanto quería.)

.

Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano.

.

Alimentando lluvias, caracoles

Y órganos mi dolor sin instrumento,

a las desalentadas amapolas

.

daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler me duele hasta el aliento.

.

Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.

.

No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.

.

Ando sobre rastrojos de difuntos,

y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos.

.

.Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano estás rodando por el suelo.

.

No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

no perdono a la tierra ni a la nada.

.

En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes

sedienta de catástrofe y hambrienta

.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte

a parte a dentelladas secas y calientes.

.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte

.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:

por los altos andamios de mis flores

pajareará tu alma colmenera

.

de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores.

.

Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irá a cada lado

disputando tu novia y las abejas.

.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado.

.

A las aladas almas de las rosas…

de almendro de nata te requiero,:

que tenemos que hablar de muchas cosas,

que nos faltó hablar tantas cosas

Manu, compañero del alma,

Manu, compañero.

***
Los perros románticos
Roberto Bolaño

*Dedicado por Miguel Vélez

En aquel tiempo yo tenía veinte años y estaba loco.

Había perdido un país

pero había ganado un sueño.

Y si tenía ese sueño

lo demás no importaba.

Ni trabajar ni rezar

ni estudiar en la madrugada

junto a los perros románticos.

Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.

Una habitación de madera,

en penumbras,

en uno de los pulmones del trópico.

Y a veces me volvía dentro de mí

y visitaba el sueño: estatua eternizada

en pensamientos líquidos,

un gusano blanco retorciéndose

en el amor.

Un amor desbocado.

Un sueño dentro de otro sueño.

Y la pesadilla me decía: crecerás.

Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto

y olvidarás.

Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen. Estoy aquí, dije, con los perros románticos

y aquí me voy a quedar.

***
Aranzazú Ayala

Manu:
Hoy desperté con la tonada de la Martiniana, esa bellísima canción oxaqueña que dice “Niña cuando yo muera no llores sobre mi tumba… no me llores no, porque si lloras me muero. En cambio si tu me cantas yo siempre vivo y nunca muero.”
Pero contigo, Manu, vas a morir si dejamos de pedalear, si dejamos de caminar en las calles, si nos rendimos y permitimos que la corrupción y los monstruos que acaparan las calles, ganen.

No te puedo prometer que dejaremos de llorar, porque es inevitable que se nos estruje el corazón cuando nos cae la realidad y nos damos cuenta de que ya no estás aquí físicamente.

Pero lo que sí te prometo es que nunca dejaremos de luchar por lo que tu luchaste. Como dicen en las marchas, tu muerte será vengada. Y nuestra venganza será trabajar incansablemente para que las calles sean felices. Nuestra venganza es ser felices por ti.

Gracias por estar ahí siempre, por cuidar a Tacos, por cumplir tu misión de onvre y cargar el garrafón, por todos lo chistes de Los Simpson, por ser un gran amigo y por amar tanto a Sofi. Gracias por hacer de este un mundo un poquito menos gris.

¡Pedalea, Pájara!

***
Estribillo
Ricardo Castillo

*Dedicado por Daniel Salazar

No es que piense que la muerte sea tu peor enemigo

pero te quiero vivo

pero te quiero arriesgando.

No es que el Polvo de la Luna,

No es que el Fuego del Sol,

pero te quiero aquí, rodando a cuatro oídos,

a labios claros,

a golpes secos,

a cojones largos.

No es que sea lo tanto,

no es que sea lo tanto más cuanto,

Porque es lo Mayorsísimo

porque te quiero ballena,

porque te quiero chorrazo.

Estamos en las vísperas del final del mundo,

y no es de amén,

y no es de esperar el madrazo.

Porque te quiero vivo,

porque te quiero arriesgando.

 

*Ilustración de portada por Mónica Parra

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