¿Por qué #YoPrefieroElLago? 18 años resistiendo contra el NAICM

¿Por qué #YoPrefieroElLago? 18 años resistiendo contra el NAICM

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Foto tomada de Forbes México
Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

Martha Pérez Pineda nació en la comunidad de Acuexcomac del municipio de San Salvador Atenco y desde hace 18 años resiste para que su territorio no sea destruido por la polémica obra del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAICM).

La integrante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Atenco explicó a LADO B que en 2001 empezó la primera etapa de la obra, que fue la expropiación de tierras, dando inicio a una acción política. Gracias a una lucha legal un año más tarde se derogó el decreto de expropiación y la obra se canceló. Pero los pobladores de la zona del Lago de Texcoco no se quedaron tranquilos.

Fue en 2006 cuando inició la etapa más violenta de la lucha: el 3 y 4 de mayo de ese año un brutal operativo policiaco tuvo como saldo dos personas muertas, más de 200 detenidas, algunas encarceladas por cuatro años y la tortura sexual de 11 mujeres, para quienes no ha habido justicia.

La represión de Atenco alcanzó las cortes internacionales y visibilizó la resistencia de sus habitantes que se negaban a que sus tierras les fueran arrebatadas y señalaban ya el negativo e irreversible impacto ambiental y ecológico en toda la cuenca del Valle de México si se construía el NAICM.

En 2014 el presidente Enrique Peña Nieto anunció la reactivación de la obra, asegurando que no tocaría los terrenos ejidales. Sin embargo no ocurrió así y se construyó una barda perimetral alrededor de donde se pretende construir el aeropuerto, misma que vigila y opera la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

El regreso del proyecto

Para el último año del sexenio de Peña Nieto se reabrió la discusión acerca del proyecto. Ante la posibilidad de que se concrete la obra, los defensores del territorio, entre quienes están los pobladores originarios, académicos e investigadores lanzaron la campaña #YoPrefieroElLago, que reúne decenas de argumentos, basados en investigaciones desde financieras hasta ambientales pidiendo que se cancele la obra y se rescate la cuenca hídrica del Valle de México.

El presidente electo Andrés Manuel López Obrador, ante la presión y los cuestionamientos de la sociedad civil, impulsó una consulta a nivel nacional, del 25 al 28 de octubre, que plantea dos opciones: continuar con la construcción del NAICM en Texcoco o rehabilitar la base aérea en Santa Lucía.

La base de Santa Lucía está en la misma zona del lago y la opción es rehabilitarla y ampliar sus pistas para así desahogar el tráfico aéreo del actual Aeropuerto Internacional Benito Juárez.

Sin embargo Oliver Hernández Lara , investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México e integrante del Colectivo Comunal, que ha acompañado la lucha del Frente de Pueblos, dijo que ciudades como París y Nueva York han optado por tener más de un aeropuerto, demostrando que la centralización no es la mejor opción.

Altos costos económico y ecológico

Oliver explicó que además de los análisis que demuestran las complicaciones técnicas y financieras de la obra en la zona del Lago de Texcoco, habría un daño a los sistemas hídricos del subsuelo donde se pretende construir el NAICM, afectando no sólo la captación de agua sino su abasto para la agricultura de las comunidades.

En su opinión, el aeropuerto implicaría más inundaciones, peor calidad del aire y la destrucción paulatina del lago que es, de acuerdo con el biólogo Fernando Córdova, la última esperanza de tener agua en la Ciudad de México.

La obra tiene un costo económico y ecológico muy alto, ya que la demanda de material para su habilitación y mantenimiento dañaría directamente a los cerros aledaños.

Otra de las irregularidades que han encontrado, explicó Oliver, es que la Manifestación de Impacto Ambiental menciona sólo 74 especies de aves en la zona del lago mientras que la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) tiene identificadas 250 más 150 mil aves migratorias que llegan por temporadas.

Tanto para el Frente como para el Colectivo Comunal, el NAICM tiene todas las características de un megaproyecto, pues ha estado señalado de corrupción, opacidad, violencia, un uso desmedido de la fuerza pública contra opositores y un ecocidio.

De acuerdo con Oliver y Martha el daño no es sólo ambiental sino simbólico y antropológico pues atenta directamente contra la forma de vida de los pueblos, que durante 18 años han estado marcados por la violencia y el asedio.

Avalar esta obra, en palabras de Oliver, es avalar las políticas recientes de construcción que se han caracterizado por la opacidad, la corrupción y la represión.

Si bien no hay una propuesta alterna concreta totalmente aceptada por la opinión pública, lo que el Frente de Pueblos tiene claro es que la obra del NAICM no puede ser llevada a ningún otro territorio. Un proyecto así, dijo Martha Pérez Pineda, oriunda de Atenco, no cabe en ningún lado. “No queremos que haya devastación ecológica, cultural ni ambiental en ninguna parte del país.”

*Foto de portada tomada de Workshop CDMX, Ciudad y Agua 2014

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