Denuncian que las autoridades no están buscando a Sergio Rivera

Denuncian que las autoridades no están buscando a Sergio Rivera

Aunque la FGE detuvo a tres personas presuntamente responsables de la desaparición, el MAIZ exige que investiguen el paradero del activista

Foto tomada de internet
Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

Desde hace más de un mes se ignora el paradero del activista Sergio Rivera Hernández, quien desapareció el 23 de agosto, cuando iba hacia su casa en Coyolapa, comunidad del municipio de Zoquitlán en la Sierra Negra de Puebla, y fue perseguido por una camioneta.

El último rastro que encontraron fue su motocicleta, arrollada y abandonada en la carretera.

La Fiscalía General del Estado (FGE) detuvo el 18 de septiembre a tres hombres señalados como presuntos responsables de la desaparición del activista.

Victorino N., Rogelio N. y Antonio N. fueron vinculados a proceso esta semana por el delito de desaparición cometida por particulares y estarán en prisión preventiva durante el desarrollo de las diligencias correspondientes a la carpeta de investigación CDI-2095-Tehua.

Aunque los detenidos ya han sido vinculados a proceso, todavía no se ha resuelto lo más importante: dónde está Sergio.

El Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ), del que Sergio forma parte, difundió un comunicado este lunes en el que informa que continuará su búsqueda mientras se desarrolla  el proceso legal; y también investigará el posible involucramiento de servidores públicos municipales en la desaparición.

Pese al avance del caso, los activistas que se han acercado a la Procuraduría General de la República (PGR), mediante la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas, el Comisionado Nacional de Búsqueda y la FGE, denuncian que el Estado y sus instituciones no han realizado la búsqueda.

MAIZ es una de las organizaciones sociales en defensa del territorio y la autonomía de los pueblos indígenas que se opone al proyecto hidroeléctrico Coyolapa–Atzalan,  impulsado por Minera Autlán, y apoyada por los presidentes municipales de Coyomeapan, Zoquitlán y Tlacotepec de Porfirio Díaz. Los alcaldes de los dos últimos, Fermín González León y Cirilo Trujillo Lezama, han sido señalados durante los últimos dos años por estar detrás de las agresiones a los opositores a la hidroeléctrica.

Martín Barrios Hernández, integrante de la Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacán, dijo en entrevista a LADO B, una semana antes de la detención de los presuntos responsables, que habían tenido obstáculos para interponer la denuncia y que la carpeta de investigación había avanzado hasta después de la presión mediática por las movilizaciones en Puebla, Tehuacán y la Ciudad de México.

Barrios Hernández dijo que los responsables de la desaparición de Sergio estaban ya plenamente identificados y la información se había dado a las autoridades.

Amenazas y violencia sin parar

Antes de su desaparición forzada, Sergio había recibido ataques y amenazas. El 30 de junio, él y otras dos personas simpatizantes de Morena que estaban promoviendo el voto, iban de Tepexilotla hacia Coyolapa cuando pasaron un retén de simpatizantes del PRD. Ahí los bajaron de su vehículo y los golpearon, los amenazaron de muerte. Uno de los tres, de nombre Amado, fue herido y supuestamente sería trasladado a un hospital pero permaneció doce horas desaparecido. Los integrantes de Morena del municipio de Zoquitlán, donde ocurrió la agresión, señalaron que los agresores eran personas cercanas al presidente municipal Fermín González León, que actuaban contra los opositores a la hidroeléctrica.

Varias organizaciones de la Sierra Negra están en contra del proyecto Coyolapa-Atzalan desde que se hizo pública la intención de Minera Autlán de construir la hidroeléctrica. En agosto de 2016 se realizó el primer foro por la defensa del territorio y en rechazo a la hidroeléctrica en el municipio de Zoquitlán, y desde entonces no han parado las acciones de resistencia a la par de las agresiones y ataques cada vez más violentos contra activistas.

El 24 de noviembre de 2016, a dos meses de haberse creado la radio comunitaria Radio Tlayole “Las Voces del Maíz” en la comunidad de La Cumbre, en Tlacotepec de Díaz, tres de sus locutores fueron agredidos, atacados con arma de fuego. A las siete de la noche sujetos armados a bordo de dos motocicletas hicieron destrozos y balearon a un integrante de la radio, Gerardo Ribera Juárez, y atacaron a Leonor Ribera Juárez y Rigoberto Nieto González, mientras transmitían un programa en vivo. El alcalde Cirilo Trujillo Lezama fue señalado por estar detrás del ataque.

La violencia no paró. El 9 de febrero de este año integrantes de MAIZ, de la Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacán y habitantes de la Sierra Negra fueron a la Ciudad de México a una movilización afuera de la Secretaría de Energía (Sener), para pedir una mesa de diálogo y cancelar el proyecto hidroeléctrico. Uno de los autobuses en los que viajaban, después de dejar a los pasajeros en Tlacotepec, fue detenido por hombres armados en una camioneta que les cerró el paso en la carretera que lleva a Zoquitlán. Los choferes fueron bajados y después le prendieron fuego al camión: hasta junio se veía la mancha negra sobre el camino. El ataque, visto como una amenaza y como un mensaje por los defensores del territorio, tampoco ha sido esclarecido.

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