Suspiria, todo lo que tienes que saber sobre el clásico y su próximo remake
Suspiria, por muchos años considerado un filme prohibido, es hoy en día todo un referente universal. Este año se estrena el remake italiano americano.
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
30 de agosto, 2018
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Foto tomada de La Vanguardia

Héctor Jesús Cristino Lucas

El cine giallo –por su traducción, “amarillo” en italiano– es uno de esos subgéneros que, como el cine de caníbales, prácticamente ha sido olvidado en la actualidad. Y aunque algunos cineastas han intentado traerlo de vuelta de distintas maneras, pasa que estos movimientos cinematográficos han sido productos de una época tan irrepetible como única.

El giallo fue inspirado por novelas de crimen y misterio italianas de la década de los años 30, cuyas cubiertas eran bien conocidas por ser de color amarillo. Estas historias, que mezclaban thriller policial y hasta horror, mantenían ciertas características y hasta “reglas” que posteriormente serían trasladadas al séptimo arte, punto por punto:

Primero: toda gran película del cine giallo comienza con un extraño homicidio cometido por un asesino en serie del cual nadie sabe absolutamente nada. Ni sus motivaciones, ni su forma de pensar y, a veces, ni siquiera es posible encontrar un patrón distinguible que lo haga fácil de capturar.

Segundo: el siguiente asesinato –aunque no es regla definitiva–, puede ser siempre el de alguna mujer. Esto llevó a algunos críticos a calificar al subgénero giallo, como otras películas italianas de terror –véase el cine de Lucio Fulci–, de misóginas y polémicas. Muchas de ellas fueron consideradas, incluso, con el infame título de “Video Nastys” por lo desagradables y políticamente incorrectas que podían llegar a ser.

Tercero: probablemente el punto más importante de todos. El asesino en serie es… “indestructible”. Son asesinos que pueden llegar a soportar todo tipo de castigo sin sufrir algún efecto mayor. Cuando un héroe parece que por fin ha acabado con él, es probable que aún no lo haya hecho del todo. Esta característica, inclusive, fue imitada años después por los norteamericanos al crear el famoso subgénero slasher. Pero esa, es otra historia.

Si bien es cierto que muchos filmes cambiaron o hasta ignoraron estas particulares características, las reglas del cine giallo fueron respetadas en muchos filmes posteriores.

La crítica sostiene que la idea de adaptar estas novelas surgió precisamente cuando Hitchcock adaptó Psycho, de Robert Bloch. Porque si se hace un análisis exhaustivo, el libro prácticamente es una novela de thriller y misterio que cumple con las características del subgénero giallo. Éste, es el punto de partida.

Gracias al furor mundial que ocasionóPsychoal principio de la década de los 60, varios directores emblemáticos surgieron trayéndonos diversas películas que más temprano que tarde formarían este impactante subgénero. Uno de ellos, considerado por muchos como el padre definitivo del giallo italiano, Mario Bava, lanzó una película en 1962 de nombre La Ragazza Che Sapeva Troppo, por su traducción: “La muchacha que sabía demasiado”.

El film es considerado oficialmente como “El inicio del giallo” por recuperar, básicamente, todas los atributos que aquellas novelas de crimen poseían. Sin embargo, su segundo film en 1964, Sei Donne Per L’Assassino (“Seis mujeres para el asesino”)es considerado por muchos críticos y fanáticos, ahora sí, como “El primer gran gialloitaliano” de la historia.

Cada regla del subgénero; cada elemento que presentó, fue respetado a detalle. El film popularizó el subgénero alcanzando un éxito bastante moderado. Dando paso así a que a inicios de la siguiente década el giallo explorara sus mejores momentos.

Si los años 60 le pertenecieron a Mario Bava, los 70, sin lugar a duda, debemos otorgárselos al maestro italiano Dario Argento. Uno de los máximos exponentes de este polémico subgénero.

Su opera prima, que inmediatamente pasó a ser uno de los giallos más reconocidos en la historia, fue L’uccello dalle piume di cristallo, por su traducción: “El pájaro de las plumas de cristal”; y se estrenó en 1970.

Con esta película, Argento abre una de sus trilogías más reconocidas: La trilogía de los animales. Compuesta por sus películas estrenadas tiempo después: Il gatto a nove code  (“El gato de las nueve colas”), de 1971 y 4 mosche di velluto grigio (“Cuatro moscas de terciopelo gris”), igualmente de 1971.

Posterior a esta trilogía, Argento trajo un festín de sangre y misterio en los 70 con un par de filmes que han sido reconocidos mundialmente. Por un lado, el fantástico y sangriento giallo, Profondo Rosso (“Rojo Profundo”), de 1975 y, por supuesto, la que probablemente sea su película más popular: Suspiria (“Disnea”), de 1977.

Originalmente el guión fue concebido para que fuera protagonizado por niñas de 10 años, pero con la idea de evitar problemas de toda índole –incluyendo a la crítica inglesa que añadía filmes a su lista de “Video Nastys”– se optó por que fuera interpretado por mujeres jóvenes.

Pero eso no evitó, ni con todos sus cambios previos, que Suspiria fuera lo suficientemente polémica, transgresora y hasta censurada. Por muchos años se consideró un filme prohibido y fue gracias a ello, a la censura y a la mala fama, que actualmente alcanza el tan envidiable estatus de culto.

Argento no sólo es reconocido por ser uno de los grandes maestros del horror italiano, sino también por ser un gran exponente para el cine universal. Y gracias a esta película se le llegó a reconocer en distintas partes del mundo.

Suspiria toma bastante de las novelas de crimen y misterio de los años 30 y, además, persigue el mismo patrón y las mismas reglas que Mario Bava propuso en Sei Donne Per L’Assassino, haciéndolo entrar como un giallo perfecto para la época. No obstante, la última regla –la más importante–, que dicta que el asesino debe ser indestructible, fue cambiada para transfigurar el subgénero a un horror más sobrenatural.

Argento revolucionó el giallo y lo convirtió en un festín de sangre y vísceras que aprovechó el famoso método del Technicolor. Un tipo de cine inventado en 1916 que se encargó de implantarle colores sobresaturados a ciertas películas hasta dotarlas de un estilo único. Era comúnmente utilizado para darle vida a cortos animados de la Walt Disney o a musicales del tipo Singin’ in the Rain (1952) o The Wizard of Oz (1939).

Misteriosa y sumamente atmosférica, Suspiria resulta ser otro tipo de horror; que embellece la muerte y el gorehasta volverla una pintura viviente o una poesía inquietante. Y no importa cuánta sangre se use, ya que el technicolor la dota de fuerza y elegancia.

Otros de sus puntos más fuertes es, sin duda, su emblemático tema musical compuesto por la banda de rock progresivo italiana: Goblin. A través de ella, la película no sólo alcanza un nivel de horror atmosférico único, sino también la eleva a un nivel de surrealismo bastante abrumador. Como si de una rotunda y longeva pesadilla se tratara.

Un clásico espeluznante que juega con la violencia y el thriller psicológico; que pretende crear un interesante cuento de hadas y jugar con la psique del espectador. Jugar con la idea de lo que es real y lo que sólo es mera superstición, para atraparnos en una vorágine de surrealismo y gore que nos hará cuestionarnos hasta nuestra propia cordura.

Suspiria se ha convertido hoy en día en todo un referente universal. Así, para este año, se tiene programado el estreno de un remake italiano americano que estará protagonizado por Dakota Johnson, Tilda Swinton, Mia Goth, Chloë Grace Moretz e inclusive, la mismísima Jessica Harper, quien fue la protagonista del clásico original de 1977.

Será dirigido por el director italiano Luca Guadagnino, quien fue el encargado de dirigir el año pasado la nominada al Oscar por Mejor Película Call Me Your by Your Name. El más reciente tráiler, estrenado hace un par de semanas, no ha dejado indiferente a nadie.

La joven actriz Chloë Moretz declaró que la película “Era macabra y espeluznante. Como si de revivir el clásico se trata”. Mientras que su director, Guadagnino, prometió esforzarse lo suficiente para que Suspiria fuera todo lo que alguna vez representó aquella joya de culto de Dario Argento.

La espera, nos está matando a todos…

Sinopsis:

“Una joven bailarina de ballet viaja a una prestigiosa academia de danza en Alemania, pero pronto descubrirá que hay algo raro y siniestro en el lugar… Remake del clásico giallo dirigido por Dario Argento en 1977, Suspiria”

*Foto de portada tomada de Mental Floss 

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Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com