«Solo: a Star Wars Story», de fracasos taquilleros y universos expandidos

«Solo: a Star Wars Story», de fracasos taquilleros y universos expandidos

Héctor Jesús Cristino Lucas

Como ya lo venía anunciando Disney desde que adquirió los derechos de la mítica franquicia de George Lucas en el 2012, el universo de Star Wars continúa expandiéndose con una continuación de la mítica trilogía inicial, y por supuesto, algunas historias o spin-off que complementan la franquicia aportando ciertos detalles que no vimos en la línea original.

Luego del Star Wars VII: The Force Awakens (2015) de JJ. Abrams, como una especie de refrito camuflado de una épica continuación, del magnífico episodio perdido de Gareth Edwards con Rogue One (2016) y de una polémica octava entrega por parte de Rian Johnson con Star Wars VIII: The Last Jedi, muchos se han cuestionado el futuro de la franquicia por parte de Disney.

Resulta que hasta ahora cada entrega de esta saga tendría un estreno a finales de cada año, pero luego de la temible repercusión que obtuvo el Star Wars de Rian Johnson y algunos inconvenientes de causa mayor, como el fallecimiento de Carrie Fisher por ejemplo, el cierre de la nueva trilogía ha tenido que desplazarse al año que viene para reescribir y grabar lo que haga falta. Por lo tanto, este diciembre no tendremos ningún Star Wars Episodio IX.

¡En cambio! Disney optó por realizar un estreno “sorpresa” de otro de los spin-off más esperados además del mismísimo Rogue One de Gared Edwards. Me refiero a la película que nos cuenta la historia del mítico mercenario y cazarrecompensas conocido en la franquicia como Han Solo. Dirigida en esta ocasión por nada menos que Ron Howard. Un director que nos ha traído joyas tan perdurables como A Beautiful Mind (2001) o tan infumables, como lo vimos el año pasado con The Dark Tower.

Sin embargo, lo que tenemos aquí no es ni una joya ni ningún despropósito de semejante talla, aunque es probable que muchos sitios especializados te aseguren que lo es. Lo que hay aquí es una auténtica película. Un film que sabe lo que es; que sabe lo que tiene… y simplemente te lo ofrece.

Solo: A Star Wars Story probablemente no sea la mejor película de toda la franquicia, pero les aseguro que es muchísimo mejor que el Episodio VII de JJ. Abrams y el tan polémico Episodio VIII de Rian Johnson. Y esto se debe, entre otras cosas, a que el guionista de este spin-off es nada menos que Lawrence Kasdan, quien no sólo fue uno de los cocreadores del mítico personaje de Indiana Jones, sino también escritor de Star Wars V: The Empire Strikes Back y el cierre Star Wars VI: The Return of the Jedi.

En esta ocasión, Lawrence escribe junto a su hijo, Jonathan Kasdan, lo que probablemente sea una de las más épicas películas introductorias a la vida de un también épico personaje de una épica franquicia. Si me lo permiten, Solo: A Star Wars Story no sólo sirve como un complemento más de la franquicia, sino como un puente más que exquisito para expandir el universo Star Wars ofreciendo información valiosa y relevante de lo que vimos en la trilogía original. En pocas palabras no es tan innecesaria como aparenta ser.

De hecho, para todos aquellos que continuaron con el canon de este universo donde también se incluyen las novelas, los cómics o los videojuegos, sabrán que la serie de televisión transmitida por Cartoon Network, The Clone Wars, parece adquirir mayor notoriedad tras los acontecimientos de esta entrega, sobre todo por la aparición de un mítico personaje que no veíamos en pantalla desde hace tiempo, pero que la serie le dio mayor protagonismo.

Podemos afirmar desde ya, que la expansión de Star Wars ha tenido un cuidado asombroso para que la línea no se pierda, y pese a que ha crecido exponencialmente, con las últimas películas se han intentado ligar acontecimientos vistos en otros medios como en las novelas o series de televisión. Este espectáculo ya no es para una audiencia en general, radica ahora para uno específicamente fanático, que si bien se ha dividido en los últimos años, sólo queda para los que decidan seguir.

Solo: A Star Wars Story es sinónimo de aventura, emoción y épicos acontecimientos. Es una fascinante muestra del espíritu aventurero de nuestro personaje Han Solo y todos los retos que tuvo que pasar para dejar un legado tan mítico, y ser recordado tiempo después como uno de los cazarrecompensas más buscados de toda la galaxia.

Solo: A Star Wars Story mantiene suspenso cuando debe tenerlo, aventura sin igual cuando hay que vivirla y, por supuesto, un toque de humor que no queda fuera de lugar respecto a la trama. Con este filme, grandes hazañas que sólo conocíamos a viva voz quedan registradas para la posteridad a través de una película que funciona de manera fascinante, como por ejemplo, el encuentro que tiene Han Solo con su mítico compañero Chewbacca, y cómo es que le ganó el Halcón Milenario a Lando Calrissian.

Los efectos especiales son espectáculo visual como lo que suele ofrecer Disney con esta nueva franquicia, mientras que el diseño de personajes y escenarios resultan uno de los mejores puntos a su favor. Ese ambiente que se le ha otorgado a la película, entre mafia y ciencia ficción, es uno de los mejores estilos creados para su ambientación, como si fuera un John Wick en el espacio.

Sin embargo, “los villanos” de esta película, como el que interpreta Paul Bettany, son sólo complementos superficiales que sirven para el desarrollo de un personaje como Han Solo. Quedan muy cortos y por ello es que en la trama no parecen trascender más allá de lo que deberían. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en una historia de mafia y cazarrecompensas, el “hilo” entre quién es malo y quién es bueno es bastante delgado, por ello tampoco debería tomarse como algo negativo.

En fin, hay mucho que discutir respecto a esta película, como el pobre desarrollo de algunos personajes secundarios o el flojito tercer acto con el que cierra la película, pero lo que está siendo de mayor interés radica fuera. Resulta que Solo: A Star Wars Story se ha considerado como uno de los mayores fracasos de Disney en los últimos tiempos. Y no, no precisamente porque la película sea mala. Este “fracaso” tiene mucho que ver con el aspecto de taquilla, que sin lugar a duda es harina de otro costal.

De acuerdo con los datos oficiales que se tienen actualmente, esta película recaudó 103 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos, mientras que a nivel internacional, alcanzaría una suma de 65 millones de dólares. El aparente “fracaso” -y digo aparente porque para tener estos resultados no ha sido un estreno tan malo- es que Disney esperaba un récord de 250 millones de dólares en ganancia… algo que, viéndolo de esta manera, quedó muy lejos.

Solo: A Star Wars Story es una película más que correcta. Representa un digno primer capítulo -porque está más que claro que habrá una trilogía dedicada solamente al personaje de Han Solo- y una de las mejores películas introductorias para conocer a ciencia cierta de dónde surgió algún personaje. Al menos funciona mucho mejor que toda esta saga de precuelas dirigidas por George Lucas que intentaron dar un digno comienzo al mítico Darth Vader. Y de eso, creo que no hay mucho que discutir.

En cuanto a la discusión que muchos de los fans tienen en ciertos foros o sitios especializados sobre si el actor Alden Ehrenreich ha sido la elección perfecta para interpretar al personaje… la verdad no tengo mucha queja. Hay discusiones tan irrelevantes como que no refleja al Han Solo que todos vimos en la trilogía original, pero lo cierto es que era obvio que no debía ser idéntico. Si este es apenas el primer capítulo de una probable trilogía, es obvio que la personalidad del personaje se irá construyendo poco a poco.

Lo que vemos aquí sólo es la actitud de un joven cazarrecompensas a punto de transformarse en el más buscado de toda la galaxia. En nuestro Han Solo. Y la interpretación de Ehrenreich aunque no exponencialmente única, ha sido correcta y acorde a la edad de este personaje.

Una cosa más, aquellos sitios donde alegan que no hay una conexión tan emblemática y especial con su mítico acompañante Chewbacca, debo aclarar que es simple odio injustificado. La mancuerna entre estos dos personajes no sólo fue especial e increíble, sino lo mejor de toda la película.

Solo: A Star Wars Story es un capítulo imperdible del universo de Star Wars. Aquellos fanáticos -aquellos que quedan- deben vérsela por obligación. 

Sinopsis: “Precuela en la que se conocen los primeros pasos que dio el personaje de Han Solo desde joven, hasta convertirse en el contrabandista antihéroe que vimos en «Una nueva esperanza», antes de encontrarse con Luke Skywalker y Obi-Wan Kenobi en la cantina de Mos Eisley.”

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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