La Puebla que se resiste a morir: Joyería y Relojería Ángeles

La Puebla que se resiste a morir: Joyería y Relojería Ángeles

Foto: Leo Herrera
Leo Herrera

@porqueleo

Don David Meneses Juárez tiene 82 años, la mitad de su vida se ha dedicado a la relojería, anteriormente fue joyero y al inicio de su vida laboral, herrero. Es propietario de la “Joyería y Relojería Ángeles” ubicada en la 2 norte #1403 local B, en el Centro Histórico de la Ciudad de Puebla.

Inició laborando en una herrería, buscando lo que le gustaba se dedicó a la joyería durante un tiempo, fabricaba cadenas, pulseras, aretes anillos, broches y otros joyas de oro y plata, estas eran adornadas de piedras finas. En el trabajo de la joyería se requiere un alto nivel de creatividad para el diseño que se deja impreso en cada pieza y una gran curiosidad para fabricar pequeñas partes y unirlas para llegar al producto final.

Las características anteriormente mencionadas son imprescindibles en el diseño, corte, fundición, pulido y acabado que tendrán las joyas, así como la paciencia para el uso de pequeñas herramientas con las que trabajan. Las técnicas para la fabricación y reparación son diversas así como las herramientas que utilizarán para realizarlas.

Cuando Don David se dio cuenta que la joyería ya no era un negocio del cual pudiera vivir, y en la búsqueda de hacer lo que más le gustaba empezó a dedicarse también a la relojería desde hace 41 años, literalmente la mitad de su vida. Por una parte autodidacta, con algunos cursos de capacitación y amigos dispuestos a apoyar aprendió este oficio.

En 1984 fundó  la Asociación de Relojeros de Puebla, de la cual fue presidente hasta 1987. En 1985 también fue impulsor de la Federación Mexicana de Técnicos en Relojería; actualmente la primera desapareció y la segunda aún existe pero ya casi sin socios. Don David comenta que la finalidad de formar dichas organizaciones fue auxiliar y capacitar a los integrantes del gremio en las nuevas tecnologías y técnicas requeridas para trabajar en los relojes modernos.

Toda su vida ha vivido en Santa María, barrio cercano al centro de Puebla, su local lo abre cada día como hace 41 años, cada año ve decaer su negocio como consecuencia de la importación de relojes desechables y económicos, también de la cada vez menor fabricación de relojes de calidad y principalmente porque le han dejado de surtir las refacciones.

En sus mostradores y gavetas guarda sus herramientas, pequeñas, precisas y algunas de ellas de apariencia muy antigua. Llama la atención la curiosidad con la que fueron construidas, pero aún más, la exactitud con la cual Don David las usa. En un santiamén pone sobre el mostrador un par de herramientas, coloca un reloj sobre una de ellas y en un parpadeo lo ha destapado (troqueladora).

Su caja de herramientas la componen pequeños desarmadores, soportes, pinzas, entre tornillos de casi un milímetro de largo. Usando una pequeña lente que coloca en su ojo es capaz de desarmar, reparar y armar nuevamente una maquinaria que a simple vista apenas alcanzamos a ver. Es una forma artesanal de hacer un trabajo microscópico.

LEE AQUÍ LAS OTRAS ENTREGAS DE LA SERIE

La Puebla que se resiste a morir se realiza con los recursos del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Puebla 2017-18.

Este programa es de carácter público, no es patrocinado ni promovido por partido político alguno y sus recursos provienen de los impuestos que pagan todos los contribuyentes. Está prohibido el uso de este programa con fines políticos, electorales, de lucro y otros distintos a los establecidos. Quien haga uso indebido de los recursos  de éste, deberá ser denunciado y sancionado de acuerdo con la ley aplicable y la autoridad competente

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