Estrategia morenovallista aumentó de 801 a 1395 las candidaturas en Ayuntamientos

Estrategia morenovallista aumentó de 801 a 1395 las candidaturas en Ayuntamientos

Distintas voces opinan que el incremento de 74% en el número de candidaturas entre las elecciones de 2013 y el proceso en curso responde a una estrategia del ex gobernador Rafael Moreno Valle de dividir el voto opositor, fragmentar a sus simpatizantes y confrontarlos entre sí, reclutar inconformes de otros partidos, mantener el registro de sus partidos aliados y seguir siendo el fiel de la balanza sin importar lo que cueste

Foto: Lado B.
Mely Arellano

@melyarel

El ex gobernador Rafael Moreno Valle puso en marcha una estrategia para pulverizar el voto opositor y asegurar así el control sobre el estado, a través de las fuerzas políticas que controla, y el triunfo de Martha Erika Alonso Hidalgo, su esposa y candidata de “Por Puebla al Frente”, coinciden especialistas ante el inusitado aumento en el número de candidaturas para ocupar las 217 presidencias municipales.   

El estado de Puebla pasó de tener 801 candidaturas en las elecciones del 2013 en la disputa por 217 Ayuntamientos, a 1395 en el actual proceso, lo que significa un incremento de 74 por ciento.

En el anterior proceso electoral estatal en donde se definieron presidencias municipales la media de candidaturas por municipio era de 3.6, ahora es de prácticamente el doble, 6.4 en promedio. Aunque en algunos se triplicó como en Cohetzala, ubicado en la mixteca y con una lista nominal de 1,149 personas, que pasó de 2 candidatos en 2013 a 8 actualmente, o San Pedro Cholula, municipio conurbado que pasó de 3 a 10 aspirantes a la alcaldía.

Este incremento en el número de candidaturas, desde el punto de vista de Diego Velázquez Caballero, politólogo y académico de la BUAP, responde a una estrategia del ex gobernador Rafael Moreno Valle de “fragmentar a sus simpatizantes y confrontarlos entre sí”.

“El morenovallismo -dijo Velázquez en entrevista para LADO B– decidió poner a competir a sus facciones, y no solamente tiene candidatos por los diferentes partidos en los municipios de Puebla: PVEM, Morena, PAN, PRD, PSI e incluso hasta personajes independientes; la instrucción del morenovallismo es que apoyen a Martha Erika (Alonso Hidalgo) pero que compitan entre ellos”.

El doctor Enrique Cárdenas, ex director del Centro de Estudios Espinosa Yglesias y ex aspirante a candidato independiente al gobierno de Puebla, coincide en que se trata de una estrategia del exgobernador para “meter candidatos en todos los partidos chiquitos con la idea de irse granjeando gente en este proceso, y sobre todo reclutar inconformes de otros partidos, entonces ya que no les tocó entrar por el PRI, pues los jala con una candidatura en PSI (Pacto Social de Integración), o en el propio CPP (Compromiso por Puebla)”.

El análisis realizado por LADO B arroja que además de las candidaturas de un solo partido hay diferentes alianzas entre dos o hasta 5 partidos, dando un total de 41 fórmulas posibles, además de las candidaturas independientes.

Las candidaturas por partido

Es el PRI el partido con más representación al encabezar por sí solo 214 candidaturas, le sigue la coalición Juntos Haremos Historia (Morena-PES-PT) con 212, en tercer lugar está el partido estatal Pacto Social de Integración con 150, seguido del PVEM con 141, Nueva Alianza con 122 y Compromiso por Puebla con 104 candidaturas.

El PAN, en cambio, apenas cuenta con 38 candidaturas netamente albicelestes, aunque en alianza con Movimiento Ciudadano (MC), PSI, CPP y/o PRD son 179, de modo que de una u otra manera tiene representación en toda la entidad.

Miguel Calderón Chelius, Coordinador de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública y Maestría en Políticas Públicas de la Ibero Puebla, cree que “el morenovallismo calculó que podía hacer lo mismo que hizo el PRI en el Estado de México de dividir el voto opositor, por lo tanto fomentó que hubiera otras fuerzas distintas de tal manera que se pulverizara el voto opositor, a la mera hora eso no afectó a Morena y sí al PAN, pero eso motivó la multiplicación de las candidaturas”.

Para Diego Velázquez la estrategia plantea un riesgo de ruptura en las comunidades y los municipios, pues considera que abre la puerta a “muchos cacicazgos (para que) se impongan por encima de los partidos y por encima de los Ayuntamientos; es una estrategia muy negativa para la democracia en Puebla, muy negativa para la ciudadanía, para los partidos y nos demuestra el interés del morenovallismo por seguir dominando, seguir siendo el fiel de la balanza sin importar lo que cueste”.

Lo que se puede ver en la gráfica es que mientras en 2013 lo común era que hubiera de 3 y un máximo de 5 candidatos por municipios, la anormalidad estaba fuera de esos parámetros; para 2018 la cifra creció y el número más recurrente fue 6 candidaturas, situación que se registró en 74 municipios. El caso más extremo fue San Pedro Cholula que registra 10 aspirantes.

Mantener el registro

El incremento en el número de candidaturas a los Ayuntamientos, además de ser una estrategia “de acaparamiento de posiciones”, también tiene el objetivo de “conseguir votos mínimos pero que juntos puedan garantizar el registro de los partidos pequeños controlados por Rafael Moreno Valle”, consideró Enrique Cárdenas.

Durante el periodo del ex gobernador (2011-2017) nacieron dos partidos locales: Pacto Social de Integración y Compromiso por Puebla

PSI obtuvo su registro en el 2012 y participó en las elecciones del 2013 con 79 candidaturas en solitario. En esa elección ganó en 5 municipios. Luego de la elección de 2016, perdió el registro por no haber obtenido el mínimo de votos que mandata la ley, aunque el Tribunal Electoral del Estado corrigió al Instituto Electoral del Estado (IEE) y le devolvió el registro en mayo del año pasado, al considerar que los resultados de la elección que debían ser tomados en cuenta eran los del 2013.

PSI es dirigido actualmente por Carlos Navarro Corro, padre de Nadia Navarro Acevedo, quien fue regidora cuando Antonio Gali, sucesor y aliado de Moreno Valle, estuvo al frente del Ayuntamiento de la capital y ocupó la dirección del Instituto Poblano de la Mujer, una vez que este llegó a la gubernatura del estado.

Compromiso por Puebla (CPP) nació en el 2012 en medio de críticas por llevar el mismo nombre de la coalición que dio el triunfo a Moreno Valle dos años antes, conformada por PAN, PRD, Panal y Convergencia.

En la elección de 2013 CPP fue parte de la Coalición Puebla Unida (PAN, PRD y CPP), que ganó 92 municipios.

De diciembre del 2016 hasta marzo de este año, CPP fue dirigido por Ángel Trauwitz Echeguren, ex secretario de Turismo con Rafael Moreno Valle, ex regidor durante el gobierno municipal de Antonio Gali y ex candidato por el PAN a diputado federal en 2015, una posición que perdió.        

Actualmente al frente de CPP está Laura Escobar Juárez, ex candidata a presidenta municipal de Chalchicomula de Sesma por la coalición Puebla Unida, aunque no ganó; ha sido también directora de Gobierno, delegada de Vinculación, directora de la Unidad de Desarrollo Administrativo de la Secretaría de Finanzas, coordinadora de Delegaciones de la Secretaría de Desarrollo Social y subsecretaria de Desarrollo Social.

Aunque PSI y CPP tienen candidaturas en solitario, en común y en alianza con otros partidos en los Ayuntamientos, ambos registraron a Martha Erika Alonso Hidalgo, esposa de Moreno Valle, como su candidata al gobierno del estado.

Antes partidos, ahora franquicias

“El hecho de que un grupo como el morenovallismo o los caciques se impongan, hacen de los partidos franquicias, y es un problema que se vino desde que el PAN y el PRD le pirateaban los candidatos al PRI, el transfuguismo lo que genera es que haya poca ideologización, poca identidad de los partidos, los partidos son playeras, franquicias, marcas que usan los candidatos pero que para nada, en el gobierno, se identifican con la plataforma o los principios de los partidos con los que hayan alcanzado el poder, vemos municipios donde llegó el Verde, el PAN, Morena y pues no fueron coherentes con la ideología que decían representar, es un modelo que se ha denominado alianzas pragmáticas polipartidistas”, apunta Diego Velázquez.

Esta abundancia de candidaturas no necesariamente abona a la democracia, considera Enrique Cárdenas: “En la medida en que los partidos fueran más independientes, que realmente reflejaran una ideología, y que de ahí viniera una oferta específica para la población, esa sería otra historia, creo que eso podría ayudar a que la gente se sintiera mejor representada y decidir por quién votar, pero si no es el caso, es lo mismo pero con otro membrete, entonces no es bueno para la democracia en lo más mínimo. (…) Es un teje maneje partidista medio perverso, porque estamos viendo que los que menos aparecen en esta ecuación son los ciudadanos”.

Para Calderón Chelius “muchos partidos políticos simplemente están chupando presupuesto, a nivel local por ejemplo el PSI, que no representa algo significativo a nivel del estado, quizás en algún municipio, pero me parece que lo que hacen es ocultar bajo distintas siglas a aliados políticos que permiten hacer juego con otras fuerzas y generan atracción de mayores presupuestos”.

(Con información de Ámbar Barrera, Marlene Martínez, Erick Monterrosas y Paula Hernández)

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