Balance ambiental 2017: lo bueno, lo malo y lo feo para México

Balance ambiental 2017: lo bueno, lo malo y lo feo para México

Pablo Hernández Mares | Mongabay Latam

La participación ciudadana está marcando la agenda ambiental y la organización de los pueblos indígenas es cada vez mayor, aseguran. Sin embargo, la falta de acciones claras para proteger los recursos naturales son los mayores lastres para la conservación de la biodiversidad, dicen los especialistas.

Lo malo del 2017

La deforestación, los ataques a líderes indígenas y campesinos, y amenazas a la biodiversidad  son algunas sombras que se posaron sobre el ambiente en el país.

Áreas naturales protegidas: presupuesto insuficiente

Expertos coinciden en la necesidad de incrementar el presupuesto destinados a las áreas naturales protegidas. Se indica también la necesidad de involucrar a la comunidad para una mayor protección.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Julia Carabias destaca que se sigan incrementando las áreas naturales, sin embargo, reconoce que si los decretos de creación no van acompañados de un presupuesto y de nuevo personal, solo se provoca una mayor carga de trabajo para los servidores públicos. “Si los directores de las reservas no tienen un aval de sus superiores, que los posicione en los territorios que ellos gestionan frente a los gobernadores, presidentes municipales, comisariados, si se ven débiles, entonces las ANP se tambalean, algo que es un riesgo muy grande porque ha costado mucho trabajo su fortalecimiento, que la sociedad las acepte”, advierte la experta en el tema, quien tiene más de 40 años en la investigación ambiental en México.

  • María Colín – Asesora legal de Greenpeace México

No todas las áreas protegidas cuentan con programas de manejo, cuestiona la asesora legal de Greenpeace México. De acuerdo con Colín, solo 79 de las 182 ANP tienen un programa de manejo, es decir, aquel que señala las reglas de operación del área, y en las áreas que sí tienen programa, son obsoletos. La experta señala que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), desde el 2014, trabajó con un bajo presupuesto, lo que preocupa a la organización ambientalista porque sin dinero no hay garantía de que las áreas naturales estén realmente resguardadas.

  • Raúl Benet – Coordinador de Política Pública en el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible

Benet alerta que en el caso de las áreas marinas protegidas, mientras no se involucre a la comunidad —por ejemplo a los pescadores— y no se den alternativas de ingresos y buen manejo, “es muy difícil que las políticas solo con la prohibición en sí misma puedan funcionar, tienen que ir acompañadas de fomento de actividades productivas que sean sustentables para las comunidades”.

  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

Para  José Sarukhán, el incremento en la  superficie conservada es un buen avance, sin embargo, es muy importante que el gobierno federal garantice los apoyos y recursos económicos suficientes para atender la tarea que representa cuidar estas enormes zonas de conservación.

Bosques y deforestación: agricultura industrializada

La deforestación sigue siendo uno de los grandes problemas en México. Pese a que en algunas regiones se ha erradicado esta práctica, hay evidencia que se ha incrementado en otras zonas.

Expertos advierten sobre el peligro ambiental ligado a algunas actividades productivas. Foto de Greenpeace México
  • Raúl Benet – Coordinador de Política Pública en el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible

Aunque en México históricamente la ganadería era la principal causa de la deforestación, ahora la agricultura intensiva mecanizada, los monocultivos como la soya o la palma de aceite, entre otros, impactan en la tala de bosques. “Tenemos una tasa de deforestación de 1700 hectáreas a la semana solo en la Península de Yucatán y Chiapas. Una parte muy importante de esta deforestación se debe a la agricultura intensiva de granos y de la palma de aceite”, explica Benet.

  • María Colín – Asesora legal de Greenpeace México

Para María Colín, el proyecto de decreto por parte de los Diputados para que el Senado apruebe la nueva Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, desaparece la vigilancia que tenían organismos civiles en las políticas forestales, lo que “allana el camino para el saqueo de los recursos genéticos forestales, no solo en bosques y selvas, sino en todos los ecosistemas del país que cuentan con vegetación”.

  • María de Jesús Patricio Martínez – Representante del Congreso Nacional Indígena (CNI)

Los bosques son más que árboles, son unidades de integran distintas especies animales, vegetales, de hongos e insectos que en muchos casos son aprovechados por las comunidades rurales.  Indica que los indígenas, especialmente las mujeres, que defienden sus territorios, sus bosques, sus aguas, sus animales, “están padeciendo encarcelamiento, represión, muerte, desaparición”.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

La experta reconoce que, aunque las cifras de la tasa de deforestación bajan por el tipo de contabilidad que se lleva —al sumar la deforestación, la reforestación y la vegetación secundaria, el resultado es que la cobertura vegetal está aumentando—, pero la deforestación en los ecosistemas naturales sigue siendo muy intensa. Además, “se mantiene el problema de la disminución de los recursos destinados a las comunidades que manejan sus bosques”, indica.

  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

El experto resalta la importancia de cuidar los ecosistemas del impacto de las actividades humanas que generar reducción de áreas verdes o fragmentación de ecosistemas. “Resulta que tenemos áreas muy bonitas, que parecen muy bien preservadas porque la cobertura vegetal está relativamente bien, pero abajo casi no hay nada de la fauna, lo que es un mal signo de salud del ecosistema”, indica.

La deforestación sigue siendo uno de los mayores problemas ambientales en México. Cortesía Raúl Benet.

Pueblos Indígenas: riesgos por defender el territorio

La defensa del territorio ha significado riesgos y ataques para activistas de pueblos indígenas, remarcan los especialistas consultados.

  • María de Jesús Patricio Martínez – Representante del Congreso Nacional Indígena (CNI)

Defender la tierra en México se ha convertido en un riesgo para los pueblos originarios, indica María de Jesús Patricio Martínez. “En Morelos hay una comunidad a la que le están destruyendo sus centros ceremoniales para hacer una autopista; cuando se manifiestan los reprimen, los quitan, pero ellos siguen luchando, ellos dicen que el día que se acabe ese cerro se les acaba su existencia”, lamenta.

  • Raúl Benet – Coordinador de Política Pública en el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible

Las amenazas contra los líderes indígenas han llegado al extremo, denuncia Benet. “Particularmente en Chihuahua, en la Sierra Tarahumara, el asesinato de líderes indígenas ocurridos en marzo de este año, es un asunto muy angustiante porque la violencia en todo el país relacionada con el crimen organizado, que tienen mucho poder y medios muy violentos de resolver sus negocios”.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Para Carabias, quien ha realizado parte de su trabajo en la Selva Lacandona de Chiapas, es lamentable la falta de reconocimiento del saber de las comunidades locales, el respeto a los sistemas de conocimiento indígena, a la tradición y a la lucha de la gente del campo que defiende sus recursos. “Cuando líderes indígenas han levantado la bandera de la denuncia y la defensa de sus recursos naturales los atacan hasta el asesinato, porque afectan intereses económicos de grupos del crimen organizado vinculados a la corrupción del gobierno, algo que genera mucha incertidumbre y miedo al trabajo en el campo”, denuncia la científica.

  • María Colín – Asesora legal de Greenpeace México

Desde Greenpeace remarcan la lucha de las comunidades mayas para mantener sus tierras libres de transgénicos o por mantener viva la selva. “Lamentablemente no son los únicos territorios de pueblos indígenas amenazados. La relatora especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, Victoria Tauli-Corpuz, en su Declaración de cierre de la misión que llevó a cabo este año en nuestro país señala que la atención a los derechos sobre las tierras es un asunto crítico que se encuentra en la raíz de muchos de los problemas de derechos humanos observados y vinculados a los temas de  territorios y recursos naturales”, puntualiza María Colín.

  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

Durante décadas las comunidades indígenas han sido objeto de manipulación política por grupos de poder, en muchos casos por razones electorales, que les entregan dinero para cooptarlos, indica Sarukhán. “Esa es la peor de las maneras de inducir una buena y racional forma de manejar sus recursos naturales”, considera.

Biodiversidad: especies en grave peligro

México está en una constante lucha por conservar toda su riqueza natural frente al comercio ilegal y el delicado presente de algunas especies.

Los especialistas estima que quedan solo 30 ejemplares de la vaquita marina, una especie endémica en peligro de extinción. Ilustración elaborada por Greenpeace. Cortesía: Greenpeace México
  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

El titular de la CONABIO recuerda que desde 1992 ya se advertía del peligro en que se encontraba la vaquita marina, aunque no se hizo nada para resolverlo. “Espero que no sea la crónica de una extinción anunciada, porque no se ve nada fácil salvar esta especie (…) Espero que no lo sea, pero si ocurre, la extinción de la vaquita va a ser un muy buen ejemplo de cómo el descuido, la poca importancia, la irresponsabilidad genera problemas que ya no son solubles”, reconoce  Sarukhán.

  • María Colín – Asesora legal de Greenpeace México

A pesar de que admite que los esfuerzos del gobierno han sido “titánicos” para lograr la recuperación de la vaquita marina, los planes no sirvieron porque no se atacó el problema de raíz y se descuidó el  trabajo con los pescadores en el alto Golfo de California para identificar opciones socioeconómicas que no estén ligadas con la totoaba,  también en peligro de extinción, especie de pez que es vendida en el mercado negro por sus supuestos atributos en la medicina oriental. Su caza afecta directamente a la vaquita marina que queda atrapadas en la redes.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

El saqueo de especies como la guacamaya roja es uno de los retrocesos de este año, según la experta. “Se ha incrementado notablemente el saqueo de los nidos y la guacamaya roja que llega a México, específicamente a la Selva Lacandona, que es la parte más norteña del hábitat donde anida”, puntualiza la académica, quien advierte que las autoridades no actúan a tiempo ante estos delitos ambientales.

  • Raúl Benet – Coordinador de Política Pública en el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible

La presencia del crimen organizado es una causa principal del deterioro de los bosques de la Sierra Madre Occidental en México, indica el experto, quien explica que los narcotraficantes queman los bosques para usar los campos para sembrar marihuana o amapola, ante la mirada de los campesinos e indígenas que no pueden proteger sus bosques.

  • María de Jesús Patricio Martínez – Representante del Congreso Nacional Indígena (CNI)

Para María de Jesús Patricio Martínez,  la entrada del maíz transgénico es una amenaza a la forma de vida de las comunidades indígenas, “porque este maíz viene a modificar el maíz de aquí, la semilla nativa”, afirma preocupada.

Lo bueno de 2017

La recuperación de algunas especies amenazadas, el aumento de Áreas Naturales Protegidas y la intensa participación de la sociedad civil marcaron las luces que brillaron sobre el panorama ambiental mexicano.

Áreas protegidas: millones de hectáreas para la conservación

Expertos destacan las nuevas áreas protegidas y el centenario de creación del ANP El Parque Nacional Desierto de los Leones

  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

Este 2017 se cumplió el centenario de la creación del Área Natural Protegida El Parque Nacional Desierto de los Leones. “Es un ejemplo del tipo de ANP que se deberían desarrollar para que las personas de las grandes ciudades tengan acceso a la naturaleza, que sea más que una alameda o un parque, sino un área grande de miles o cientos de miles de hectáreas bien conservadas donde puedan entender y gozar la biodiversidad”, detalla Sarukhán, quien considera al Sistema de Áreas Naturales Protegidas como una de las joyas de la corona en el campo ambiental mexicano.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Para Carabias, el decreto de la creación del Parque de las Islas Revillagigedo, que oficialmente forman parte del estado mexicano de Colima y están localizadas a más de 900 km del puerto de Manzanillo, es relevante porque preserva una zona marina sumamente importante por el número de especies endémicas y saca de esta zona a una pesca muy agresiva, como la del atún.

  • María Colín – Asesora legal de Greenpeace México

María Colín coincide con Julia Carabias y destaca la creación del Parque Nacional Revillagigedo. “Con más de 14 millones de hectáreas lo convierten en el parque marino más grande de América del Norte. México alcanzó 182 Áreas Naturales Protegidas, posicionándose como un país líder en materia del territorio destinado a la conservación”.

  • Raúl Benet – Coordinador de Política Pública en el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible

Benet rescata como un aspecto positivo de 2017 la modificación de la Declaratoria del Parque Nacional del Nevado de Toluca: “En este año se empezó a implementar un plan de manejo muy diferente al que se había intentado imponer hace un par de años”. Señala el biólogo que la ahora declarada Área de Conservación de Flora y Fauna promueve el manejo activo de la biodiversidad y el respeto a los derechos de las comunidades.

Parte de la protección ambiental se ha dado en las áreas marinas mexicanas. Foto cortesía Greenpeace México.

El cuidado ciudadano de los bosques

Organizaciones civiles de vocación forestal y pueblos indígenas no quitan el dedo del renglón para que la legislación al respecto tome en cuenta sus opiniones sobre el manejo de los bosques.

  • Raúl Benet – Coordinador de Política Pública en el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible

Un aspecto positivo fue que se discutió una nueva Ley Forestal, dice Benet. “En 2016 hubo una gran oposición por parte de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), de las Cámaras de Diputados y Senadores, de algunos miembros de los Colegios y Asociaciones forestales para involucrar a organizaciones de la sociedad civil, productores y comunidades indígenas en la discusión de la Ley”, menciona el experto, quien resalta que las Organizaciones de la Sociedad Civil incidieron en marcos legales forestales. Como ejemplo está que posicionaron el manejo forestal sustentable comunitario en la Cámara de Senadores, algo que habían vetado los legisladores el año anterior.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Carabias opina que el sistema de pago por servicios ambientales sí ha demostrado disminuir la deforestación donde se aplica. Además considera muy positivo “que las comunidades campesinas sigan defendiendo sus bosques, trabajándolos y haciendo un manejo sustentable”.

  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

Sarukhán destaca el trabajo de la CONABIO con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) en la estimación del estado de salud de los ecosistemas mexicanos.

El poder de la organización indígena

La organización de las comunidades indígenas para defender sus derechos sobre sus territorios marcó este 2017.

  • María de Jesús Patricio Martínez – Representante del Congreso Nacional Indígena (CNI)

María de Jesús Patricio Martínez, indígena del sur del estado de Jalisco, destaca que todavía hay esperanza y alegría entre los pueblos nativos organizados en un movimiento que está tomando fuerza en el campo y en las ciudades. Buscan tener una representación más clara en el sistema político mexicano.

  • Raúl Benet – Coordinador de Política Pública en el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible

Durante el año, un logro fue la resolución de la Suprema Corte de Justicia a favor de dos comunidades indígenas en Chihuahua marginadas del reparto agrario. “La Corte reconoció el derecho de las comunidades indígenas al territorio sin tener un título de propiedad del Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares  (PROCEDE) o de tierras comunales, sino por su derecho ancestral por la definición de que han vivido, hablan la lengua, reconocen el territorio; es algo que no había ocurrido y ya está ocurriendo”, subraya Benet, quien recuerda el caso de las comunidades de Hopelchén en el estado de Campeche, en la península de Yucatán, que han logrado hacer valer la ley y su derecho a participar en las políticas ambientales de su territorio, algo consagrado en la Constitución.

  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

En tanto, José Sarukhán, asegura que son varios los ejemplos de comunidades indígenas que asumieron la conservación de sus recursos naturales sin el apoyo gubernamental. “Uno de ellos es Ixtlán de Juárez en Oaxaca, donde la comunidad consiguió aserradoras de buena calidad, luego tuvieron hornos para secar técnicamente bien la madera, después máquinas para manipularla y ahora están vendiendo muebles a nivel internacional con madera certificada, lo que ha resultado en más empleos y mejores ingresos para su población”, indica.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

En la Reserva de la Biósfera Montes Azules, en el corazón de la Selva Lacandona, en el estado de Chiapas, se han desarrollado proyectos de manejo sustentable de sus recursos para producir ingresos para las comunidades indígenas sin afectar la salud del ecosistema. “Este año se empezó a construir en la Selva Lacandona una forma del quehacer diferente del desarrollo regional sustentable. El Presidente de la República, así como los secretarios de Medio Ambiente y Agricultura, han coordinado la atención de este territorio prioritario con la guía de la misma comunidad indígena Lacandona”, reconoce la investigadora.

Defensa de la biodiversidad y soberanía alimentaria

Cuidar los recursos naturales no solo es un imperativo moral sino que también es una cuestión de seguridad nacional, indican especialistas

  • María Colín – Asesora legal de Greenpeace México

La experta indica que no hay mucho que aplaudir en la materia en este 2017, pero sí destaca la resolución del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) que revocó el permiso otorgado a Monsanto para liberar su soya transgénica con fines comerciales en varias entidades de México.

  • Raúl Benet – Coordinador de Política Pública en el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible

En eso coincide Raúl Benet, quien apunta que pese a que hay una prohibición de la Suprema Corte, se siguió sembrando masivamente soya transgénica. “La revocación del permiso de siembra a Monsanto marca un precedente muy importante y muy positivo, porque se está haciendo valer la Ley de Bioseguridad que estaba siendo francamente violada, ignorada y echada a un lado”,  remarca.

  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

Para José Sarukhán, la recuperación de la población del borrego cimarrón en el norte del país, diezmada por la caza furtiva, es un ejemplo de los éxitos en materia de la biodiversidad en México.  “Es un ingreso muy importante para las comunidades indígenas Seris de Baja California y Sonora que viven de cuidar el ecosistema para poder subastar licencias de caza que les dejan cientos de miles de dólares”, explica.

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