El retrato como estructura de identidad en el Museo Amparo
“Lo importante en esta exposición es cómo la gente se percibe a sí misma (...) no se trata sólo de exhibir piezas de arte, se trata de mirar al otro”
Por Ámbar Barrera @astrobruja_
29 de octubre, 2017
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Ámbar Barrera

@Dra_caos

Estructuras de identidad es el título de la más reciente exposición temporal en el Museo Amparo (2 sur 708). Se trata de casi 500 fotografías y videos de retrato de más de 35 artistas originarios de Alemania, África y Asia que estará en salas hasta el 5 de febrero de 2018.

Estas fotografías van más allá del retrato convencional donde se aprecia a un individuo como el centro de la composición. En esta exposición hay además retratos de plantas y estructuras arquitectónicas, que también forman parte de la identidad de un pueblo o de un momento histórico determinado.

Estructuras de identidad examina cómo los fotógrafos, a través de una variedad de culturas y períodos históricos, han utilizado el retrato para afirmar o cuestionar los estereotipos sociales construidos en torno a nociones de raza, género, clase y nacionalidad.

Así define la exposición desde el texto de sala su curador Simon Njami.

Las piezas pertenecen a la Colección Walther, una organización dedicada a investigar, coleccionar y exhibir fotografía y video arte moderno y contemporáneo con sedes en Nueva York y Alemania.

Arthur Walther, fundador de la colección realizó un recorrido guiado por la exposición, en el que habló un poco sobre las series que se presentan en el Museo Amparo y en las que por cierto, hay una amplia muestra de fotografías tomadas en distintas latitudes de África.

–Aquí hay plantas y flores, ahí estructuras industriales y allá hay fotografías enfocadas en retratar el peinado de las mujeres en África. Son imágenes escultóricas y son retratos.

Foto: Ámbar Barrera

En la exposición hay fotografías que datan desde principios del siglo XX. En ese caso, se trata de imágenes desde la mirada occidental hacia la cultura africana, donde se muestran retratos con los elementos exóticos y “primitivos” desde los que se ha construido el imaginario pop sobre la identidad africana.

En la misma sala y como un contraste, se exhiben fotografías contemporáneas de personas africanas en escenarios y con ropa que rompe con aquellos viejos estereotipos y donde incluso se muestra parte de la diversidad sexual de sus habitantes.

–Lo importante en esta exposición es cómo la gente se percibe a sí misma, cómo descubre su identidad. Esta colección no se trata sólo de exhibir piezas de arte, se trata de mirar al otro, mirar a lo profundo de otras culturas –explicó el curador Simon Njami, quien también estuvo presente durante el recorrido.

Una de las salas de la exposición está dedicada a la fotografía erótica de Japón, donde pueden encontrarse íntimas imágenes sobre bondage o retratos-paisajes de un parque japonés donde ocurrían encuentros sexuales a la mirada de vouyeristas en la oscuridad.

–Nosotros estamos llenos de prejuicios. Las imágenes contribuyen a eso. Esta exposición nunca es la misma, cambia en cada lugar al que va, porque cuando miras esas imágenes desde un contexto diferente, el mensaje que cada fotografía le deja a los espectadores es diferente.

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Ámbar Barrera
Periodista, comunicóloga, fotógrafa, feminista y amante del arte.