The Dark Tower, de adaptaciones, fracasos y Stephen King
La fidelidad de una película con su libro no es la regla definitiva para el éxito
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
07 de septiembre, 2017
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Héctor Jesús Cristino Lucas

Hablar de adaptaciones cinematográficas o de la fidelidad que ciertas películas mantienen con el material original es exactamente lo mismo que hablar de clásicos y remakes: una discusión de nunca acabar.

Si bien es cierto que en ocasiones es fácilmente distinguible que una versión es superior a la otra, muchas veces esto es subjetivo. La fidelidad de una película con su libro no es la regla definitiva para el éxito. A través de los años éste ha sido el mito que nos ha acompañado, pero no es lo que debemos creer.

Por ejemplo, una de las novelas cumbres de la ciencia ficción escrita por Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? ha sido considerada por muchos expertos de la literatura, crítica e historia, como inferior al compararla con su adaptación de 1982, dirigida por Ridley Scott: el clásico Blade Runner.

Sorprendente pero cierto: Blade Runner es una de las pocas obras cuya película es superior que la novela, precisamente por los cambios que hubo en la transición de formatos. La adaptación demostró sin lugar a dudas que la falacia “entre más fiel mejor” no es tan importante, ni mucho menos asegura el éxito o la calidad de una adaptación.

Stephen King no ha sido la excepción en este tipo de fenómenos. El caso más curioso se lo debemos a una película que ha hecho historia. The Shining, de Stanley Kubrick, es considerada como una excelente película de autor y de género, pero nunca como una buena adaptación. De hecho, King estuvo tan decepcionado por esta película que terminó su relación de amistad con Kubrick, hasta que en 1997 el cineasta Mick Garris decidió adaptar fielmente la novela con una miniserie que, pese estar exageradamente apegada, no igualó el éxito del film de 1980.

Las adaptaciones de Stephen King han sufrido un sinfín de altibajos y situaciones curiosas. Existen los filmes que le hacen justicia a los libros a pesar de tener ciertos cambios al adaptarse, como lo han sido Misery, la ya citada The Shining, Carrie, Stand By Me, Cujo, It un poco, o la fantástica The Shawshank Redemption.

Hay otras que definitivamente no han alcanzado el nivel de la maestría literaria o simplemente no han nacido para el formato cinematográfico, como Maximum Overdrive, la miniserie Golden Years o más recientemente Cell, que figuró como uno de esos fracasos descomunales pese a que era esperada años atrás.

Dentro de ésta última e infame lista podríamos añadir la más reciente “adaptación” –aunque el director alegue que no lo es– de una novela de Stephen King. Pero ojo, que esta vez es muy distinto.

The Dark Tower no es un solo libro sino una saga. La obra más importante de todas las historias del maestro del terror se distingue principalmente por unir todas y cada una de sus novelas y personajes emblemáticos. De hecho, Stephen King mencionó que escribió esta saga como un intento de emular la fórmula Tolkien y su famosa The Lord of the Rings. Intento que, según él, resultó fallido.

https://www.youtube.com/watch?v=DLq2S0Qkox4

El primer tomo se titula La Torre Oscura I: El Pistolero. El compilado de cinco historias, publicado en 1982, llenó las expectativas no sólo de los fanáticos por ser el inicio de una gran saga, sino también de muchos cineastas, volviéndose un producto codiciado para su adaptación. Sin embargo, por una u otra razón, la posibilidad pasó de mano en mano sin concretar nada: tal y como le ocurrió a la obra maestra de Tolkien, tuvimos que esperar hasta que empezara el Siglo XXI para verla en pantalla grande.

Se decía que JJ. Abrams –uno de los grandes nombres de la ciencia ficción actual– tenía intención de adaptar la novela por el 2011, en el formato de una serie de televisión, pero por alguna razón desconocida el proyecto jamás tuvo luz verde y se quedó una vez más en un sueño irrealizable.

Y siendo completamente sinceros, The Dark Tower estaba mucho mejor siendo un proyecto inconcluso que una película que terminó en un rotundo fracaso tanto en taquilla como en la crítica. La gente busca responsables, y el número uno en la lista, al parecer, es la productora que se quedó con los derechos de la saga: nada menos que la Sony.

La empresa no supo barajar las posibilidades, como ya es costumbre. No olvidemos el Ghostbusters del 2016, o la ya considerada peor película de animación del 2017, Emoji Movie. Ha sido la peor racha que ha tenido esta casa productora.

En su defensa, el director de la descomunal metedura de pata, Nikolaj Arcel, quien también fue coguionista de la cinta, ha mencionado que ésta no es precisamente una adaptación de la famosa saga literaria de King –aunque extrañamente se toman elementos primordiales de varios de sus libros–, sino más bien una continuación de la saga, que toma lugar en un tiempo posterior al término del último libro. Por ello, juzgar al filme por el asunto de la fidelidad tampoco sería justo. He ahí el punto de mi discurso inicial. Esta The Dark Tower no es una adaptación, sino una continuación.

Sin embargo, eso no quita el hecho de que la película tenga demasiados errores y elementos que la vuelven un despropósito sin pies ni cabeza. Existen muchas lagunas que no sólo a los lectores ajenos a las novelas de King les costará trabajo rellenar; también a los propios seguidores de la saga les resultará complicado entender y descifrar pasajes del filme.

Muchas de las reglas de este universo –conocido como Mundo Medio– no son explicadas ni tampoco entendibles. De hecho, el principal error de la película es que su argumento resulta tan ambiguo y desordenado que al espectador no le da tiempo de unir las piezas para digerirlo.

Es decir: si ya resultaba complicada una adaptación de algún libro de Stephen King, imagina la saga más ambiciosa y magna del autor. Con todo esto se puede concluir que realmente valía más la pena esperar una película más seria, aunque tomara más tiempo, que una versión apresurada y ambigua a más no poder.

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Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com