It, de payasos y Stephen King
Intentar adaptar a Stephen King es meterse en camisa de once varas, pocos han salido bien librados, los resultados suelen ser injustos con la obra original.
Por Héctor Jesús Cristino Lucas @
28 de septiembre, 2017
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Héctor Jesús Cristino Lucas

Lo aclaré en mi crítica sobre el reciente estreno de The Dark Tower: intentar adaptar a Stephen King es meterse en camisa de once varas, pocos han salido bien librados, pues los resultados suelen ser tremendamente injustos con la obra original. Es cierto, tenemos excelentes películas basadas en sus novelas como The Shawshank Redemption o The Green Mile, otros trabajos incluso podríamos calificarlos de impresionantes, aunque no han sido reconocidas como lo merecen ya sea por temática o complejidad, es el caso de The Mist de Frank Darabount que es considerada por el propio Stephen King, su adaptación favorita… aunque esto es algo que muy pocos saben.

Pero, pasa que en ocasiones novelas excelentes, llenas de misterio, crítica social y hasta política, no logran ser trasladadas al formato cinematográfico y  terminan catalogadas como simples filmes Serie B o Serie Z. Casos como lo ocurrido con Maximum Overdrive -la única cinta dirigida por King hasta la fecha- que es considerada una pésima película de ciencia ficción y horror. O bien, filmes como The Dreamcatcher, Desesperation o una de las más recientes Cell, que no logran convencer ni a la crítica ni los fans. Simplemente en ocasiones no se hace justicia a la pluma de Stephen King.

Hay otra vertiente en la que podríamos catalogar las adaptaciones a la obra de King, una que más que adaptar intenta sumergirse en el universo del autor, abrevar la escencia y reinterpretar lejos de la fidelidad a la letra. Son filmes que tienen la esencia de King pero se esfuerzan más en la efectividad y calidad de las escenas e incluso en el fondo del discurso. Películas como The Shining de Kubrick… y claro, la miniserie It de Tommy Lee Wallace.

De ésta última se ha dicho tanto que a estas alturas sobra describirla y tal vez pueda parecer sobrevalorada. Si bien es recordada por toda una generación de niños que crecieron en los 90s con una infancia arruinada, al menos en su relación con los payasos, también es cierto es que este telefilme padece de poca calidad técnica. No olvidemos que en los noventas la industria de las series televisivas no contaban con los presupuestos de HBO o Netflix.  Muchos de los efectos que se utilizaron fueron creados con mucho ingenio y dificultad, y ya eran malos desde entonces -como la famosa araña al final de la serie-; aunque también hay que reconocer que tiene momentos bien logrados como el efectivo maquillaje del payaso, y las escenas violentas o gore.

Aunque en la calidad en la adaptación del texto, bueno hay mucho que discutir. La miniserie toma gran parte de la novela de King, pero también hay una buena parte que fue omitida ya sea por la complejidad de su historia -como el origen de ésta entidad que es capaz de tomar cualquier forma-, la violencia explicita -como en la forma de asesinar- o bien el contenido sexual con menores que incluye la novela. Uno de los capitulos lleva el titulo de La Orgía de los Perdedores. De hecho, el director confiesa jamás haber leído la novela, y sólo tomó el guión que le habían traído sin saber absolutamente nada de lo que estaba adaptando.

Pero entonces, ¿si existen muchos altibajos tanto en calidad de adaptación como en producto técnica, qué tiene de especial ésta miniserie de inicio de los noventas que se ha quedado muy dentro de nosotros como algo especial y terrorífico? Podemos cargarle esa responsabilidad a una persona, y no, no me refiero al director. Si el actor Tim Curry no hubiese estado involucrado en el proyecto probablemente hubiese sido otra de esas adaptaciones fallidas de King. La excelente actuación de un no tan conocido Curry hizo que un producto de tan bajísimo presupuesto valiera oro, y llegara hasta nuestros días como un producto reconocido y hasta emblemático.

It de Tommy Lee Wallace es una pequeña miniserie que pese a su escasa fidelidad con el libro y esos efectos especiales que hoy en día le pesan, ha alcanzado un estatus curioso, entre obra de culto y clásico memorable. Todo, por supuesto, gracias al talentoso Tim Curry.

El extraño y ya mítico “telefilme de culto” cruzó los últimos años como un producto bastante recordado a una apetitosa posibilidad de remake, fueron varias manos las que ansiaban refrescar a ese emblema noventero. Por ejemplo en 2009 se anunció que el cineasta estadounidense Cary Joji Fukunaga sería el encargado la esperada reinvención, sin embargo el proyecto se estancó en innumerables ocasiones y jamás se concretó. Hubo que esperar hasta el 2015, cuando tras el moderado éxito de la película Mamá, el argentino Andrés Muschietti se encargaría entonces de semejante tarea.

Ahora, debemos aclarar un punto importante que entre los cinéfilos y expertos se ha estado comentando siempre que se habla de esto: la nueva película de It no es, en sentido estricto un remake, ya que éste término corresponde a los productos meramente cinematográficos, y la obra de Tommy Lee Wallace en cambio, implica rehacer un producto televisivo y pasarlo a la pantalla grande. Así que, ésta It en realidad es una nueva reinvención de aquel extraño “clásico” que traumatizó a diversos jóvenes de los noventas y principios del nuevo siglo. Una nueva reinvención, si me permiten, que ha sido un total y completo éxito pese a los miles de prejuicios que rápidamente se sumaron al iniciar el proyecto.

It de Andrés Muschietti logró lo impensable. Una nueva reinvención -aún mucho más apegada al material original- de un producto de culto bastante querido y recordado. Una nueva reinvención que estuvo tambaleándose a la hora de realizarse, cuya cancelación pendía de un hilo pero que al final logró la luz verde a pesar de los rumores de que podría ser censurada. It de Andrés Muschietti es arriesgada con los parámetros actuales de la industria, y una película de clasificación R -lo que es en México, una clasificación C- que ha obtenido un éxito en taquilla como pocas han logrado. Y lo mejor de todo, es que es un producto bastante, bastante bueno.

El éxito actual se debe a tantas cosas que es interesante analizarla desde diversos puntos. El marketing fue brutal, y la decisión de dividir la obra en dos partes hizo que ésta película fuera aún mucho más especial en los detalles de la novela, sin ir tan de prisa y conservar una esencia aún más cercana al propio Stephen King.

Y sí, la nueva adaptación se jactaba de ser un producto aún más apegado a la novela, pero ciertamente no a un 100%.  Lo que resulta curioso, ya que el telefilme añade elementos de la novela que ésta nueva reinvención omite y viceversa, por lo que en realidad ninguna es una excelente y perfecta adaptación, es decir, que para saber todo acerca de ésta tétrica historia de unos chicos que se enfrentan como pueden a una demoniaca criatura en el pueblo ficticio de Derry en realidad deben verse ambas versiones. Y aún así no concretaríamos una adaptación completamente fiel a la de la novela, pero lo cierto es que es la que más se ha acercado a la imaginación de King.

[quote_right]Y aunque aplaudo a Bill Skarsgård por su grandiosa actuación -que sin duda tenía unos enormes zapatos de payaso que debía llenar- la interpretación del emblemático Tim Curry sin duda me sigue pareciendo superior…[/quote_right]

Aplaudo las actuaciones de cada uno de los pequeños, sobre todo la de la carismática Sophia Lilis por ser la más destacable junto a Finn Wolfhard. Aplaudo los escenarios retrospectivos a la década de los 80s -algo que cambiaron de la novela, ya que en ella transcurre en los 50s- y la buena química que la mayoría del reparto logra a la hora de juntar sus personajes. Aplaudo también la decisión de dividir esta nueva obra en dos para hacer la historia lo más llevadera posible, ya que es ésta la decisión más inteligente ante una obra de semejante duración… algo que debía pensarse de igual manera para las adaptaciones de The Dark Tower, por ejemplo.

Y aunque aplaudo a Bill Skarsgård por su grandiosa actuación -que sin duda tenía unos enormes zapatos de payaso que debía llenar- la interpretación del emblemático Tim Curry sin duda me sigue pareciendo superior… y no es algo que tenga que ver con la nostalgia, o que propiamente éste nuevo actor no lo haya hecho bien, sino que pasa lo mismo que Heath Ledger y The Joker. Hay actores que simplemente dejan el listón bastante alto y no hay manera de superarlos. Sin embargo, Bill Skarsgård se ha apropiado del personaje de una manera distinta, con ganas de cambiar de esencia, y logra un personaje aterrador.

Es una excelente película. No sólo en estándares cinematográficos, con un mucho mejor manejo de cámara que el de los años 90s, sino que en realidad es una muy buena película como tal, incluyendo los estándares de King, ya que él fue el primero -como debía ser- en aprobar esta película: “Estaba consciente de que vería una buena película… pero no estaba preparado para lo buena que sería”.

Lo único que tal vez es necesario cuestionarle, fue el evidente, excesivo y brutal uso de efectos CGI en la gran mayoría del metraje, que si bien no caerían nada mal en algunas escenas para mejorar los gazapos de la versión noventera, no era necesario abusar de él. De hecho, tomar cierta esencia de aquellos ingeniosos efectos “sintéticos” y unirlos de pronto en una sola creación hubiese sido muchísimo mejor idea, así como lo que hicieron en la precuela de The Thing. A pesar de ello la película cumple acercándose quizás no a los más fieles estándares de la novela, pero sin duda alguno sí a los estándares de Stephen King.

La pregunta no es si la It de Muschietti es auténticamente aterradora, o si se trata de la mejor adaptación de King en cuanto a novela… la pregunta es y siempre fue si la It de Muschietti es simplemente buena. Y sí, vaya que lo es. A esperar ansioso por la segunda entrega a estrenarse el siguiente año.

Sinopsis:

Cuando empiezan a desaparecer niños en el pueblo de Derry (Maine), un pandilla de amigos lidia con sus mayores miedos al enfrentarse a un malvado payaso llamado Pennywise, cuya historia de asesinatos y violencia data de siglos.

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Héctor Jesús Cristino Lucas
Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com