Seoul Station y el fascinante cine de Yeon Sang-ho

Seoul Station y el fascinante cine de Yeon Sang-ho

Foto: Amazon.
Héctor Jesús Cristino Lucas

De no haber sido por Train to Busan, esa dinámica y entretenida película de zombies estrenada el año pasado, probablemente el cine de Yeon San-ho no hubiese llegado a este otro lado del charco. Al igual que el autor intelectual detrás de la mítica Trilogía de la Venganza, Chang Wook Park, o del extravagante pero igualmente interesante Bong Joon-ho de la brutal Memories of Murder o la extravagante The Host, Yeon Sang-ho es otro de esos cineastas surcoreanos que dentro del género fantástico, se ha ganado la crítica con sus fascinantes y controvertidos filmes. No todos los días recibimos propuestas de ese lado del mundo, por eso es nuestra crítica del día de hoy.

Hablar de Sang-ho es sin duda, hablar de polémica y profunda crítica social. Un guionista y cineasta poco convencional que ha invertido mucho en filmes de protesta -en la mayoría de los casos- de corte animado. Su primer largometraje titulado The King of Pigs apareció en el 2011 y se trató de la primera película de animación coreana invitada al Festival de Cannes, sorprendiendo a propios y extraños. Aunque poco vista, la crítica la amó desde su estreno, aplaudiendo la imponente crudeza con que la película expone el tema de la pobreza sistémica. Un relato bastante aterrador, violento y psicológico que gira en torno a tres perturbados personajes.

Ésta película fue la responsable de que Yeon comenzara a hacerse conocido más allá de sus tierras natales, la más inquietante y sin duda, la más íntima de toda su filmografía. La violencia y el bullyng de un deficiente sistema educativo o las consecuencias de una familia disfuncional, al igual, claro, que el famoso problema de la pobreza que afecta a ciertos sectores de la sociedad, fueron algunos tópicos que según el propio cineasta, sufrió en carne propia cuando era un niño. De hecho, fue él quien afirmó que al estar escribiendo el guión de este inquietante thriller psicológico muchas lágrimas y mucho coraje  fue vertido en su obra… y eso puede sentirse cuando vemos The King of Pigs.

Luego de esto, en 2013, exploraría un terreno aún más turbio y polémico con su película animada The Fake. Fue catalogada por muchos como una brutal exploración a la naturaleza humana y el realismo social, y por supuesto, una durísima crítica a la religión como un negocio bastante próspero hoy en día. Los milagros y la fe como métodos perfectos a la hora de lucrar y el uso del concepto “Dios todopoderoso” que hará que te sientas lo suficientemente culpable para hacer todo lo que pidan estas congregaciones, son sólo algunos de los temas que levantaron controversia en su estreno. Muy similar a lo ocurrido con el The Last Temptation of Christ de Scorsese.

Si tuviera que quedarme con alguna, The Fake sería la elegida dentro de la filmografía de Yeon. El excelente manejo de guión y el apabullante desarrollo de personajes hacen efectivas las historias de este surcoreano. Lejos de la polémica que el tema genera acerca de las estafas de algunas congregaciones, mucho en la construcción argumental y por supuesto, en el subtexto, es brutal. Pareciera un filme que se esfuerza por arrebatarle la fe a los creyentes, pero ese no es su propósito. Con un thriller psicológico bastante explícito, más bien, pretende demostrar que el hombre suele derramar sangre y generar maldad para otorgarle después los créditos a Dios.

La película hizo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto 2013 y consiguió el premio a Mejor Película Animada en el famoso Festival de Sitges, no sólo volviendo al cineasta en una promesa de la industria sino también expandiendo su trabajo por todo el mundo. Tres años después, en abril de 2016, estrenaría Seoul Station, una película que no alcanzaría mucha difusión pero que dentro de su estatus underground, figuró como la locura del año. Lo que pocos sabían es que este film sería apenas el entremés de lo que vendría después. El estreno de la primera película live action de Yeon: Train to Busan, de la que ya hablamos anteriormente.

Se corrió el rumor que Seoul Station era una especie de precuela animada de ésta última, mientras que otros sostenían que era una secuela. La única verdad es que eso no importa. Aunque ocurre en el mismo universo, ambas películas son independientes y no necesariamente conectadas.

Verán, el director Yeon Sang-ho optó por el cine de horror. Pero no cualquier tipo de horror. Luego de intensos thrillers psicológicos de corte violento, se adentró al ya sobreexplotado subgénero de los zombies. Seoul Station es la historia de tres personajes que intentan sobrevivir al repentino brote de un virus que levanta a los muertos sedientos de hambre. Y aunque la película posea un gran número de clichés referente a este tipo de cine, la crítica social y la sátira -a lo George A. Romero- acerca de algún acontecimiento de talla global, la hacen bastante seria.  Sin embargo no es lo que destaco del film, sino otra pequeña particularidad…

Algo notorio del cine de Yeon es que no todo es lo que parece. Podemos comenzar con una escena hermosa visualmente y terminar con otra completamente distinta. Podemos empezar con una trama relativamente sencilla y al final, bañados en sangre y tras un sinfín de vueltas a lo largo del filme, preguntarnos casi por obligación: ¿cómo es que todo llegó a este punto? Seoul Station aparenta ser otra clásica película de zombies: Survival Horror y escenas gore por doquier, pero te aseguro que la trama no es esta. Los tres protagónicos esconden secretos bastante inquietantes que en el punto más alto del film serán revelados de la peor manera posible.

Éste film, lejos de ser una película de horror, termina siendo un thriller psicológico a su más puro estilo. El conflicto que se supone eran los zombies pasa a segundo plano y el conflicto de los vivos fueron y siempre serán lo más importante. De hecho, el tratamiento de la crítica y la resolución final del argumento es bastante parecido a lo que hacía George A. Romero. Seoul Station parece inspirarse en la mítica trilogía del padre de los zombies, donde lo que más hay que temer no es a los muertos sino sólo a los vivos. Algo parecido a lo que ocurre con Train to Busan, sólo que con distinto tratamiento. Ahí sí parece haber un mayor uso de clichés aunque bien aprovechados.

Lo sorprendente es que el film se haya estrenado en abril de 2016, y no sólo eso sino que Train to Busan nos llegara primero. Seoul Station tuvo su estreno oficial a otras partes del mundo el 05 de mayo de este año y está acaparando los sitios especializados con excelentes críticas.

No importa qué te dispongas a ver primero. Si la magistral opera prima que llevó a este cineasta a convertirse en una potencial promesa, The King of Pigs, o la siempre controvertida y anticlerical The Fake. Si la violenta y nada predecible Seoul Station o la ya mundialmente aplaudida Train To Busan. El cine de Yeon Sang-ho tiene una marca bastante característica que lo hace distinto al resto, siempre con un poderoso halo contestatario y una inquietante manera de terminar con cada una de sus historias. Te aseguro que cualquier trabajo que elijas será un viaje al mismísimo infierno del que será complicado salir. Porque sí, eso son sus películas, viajes al infierno.

Seoul Station fue el entremés de lo que Train to Busan nos ofreció el año pasado. Un pequeño pero interesante thriller psicológico con tintes de horror y gore. Una pequeña ventana que nos lleva a conocer más del cineasta. Del fascinante pero controvertido cine de Yeon Sang-ho.


Sinopsis:

 

“Es de noche en Seúl, y la estación central se convierte en un hogar para los mendigos. Uno de ellos muestra síntomas de lo más extraños. Mientras, una chica rompe con su novio y busca refugio en la estación, pero ahí solo encuentra una horda de vagabundos convertidos en zombis. Su padre y su novio deberán encontrarla en medio del caos”

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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