Por una mejor ciudad, invirtamos diferente

Por una mejor ciudad, invirtamos diferente

Proyecto alterno para ciclovía en Hermanos Serdán
Proyecto alterno para ciclovía en Hermanos Serdán que fue ignorado por la administración anterior
Armando Pliego Ishikawa

@dobbyloca

Ganamos el discurso. No cabe duda de que en la agenda pública las problemáticas de movilidad en las ciudades mexicanas tienen ahora particular presencia. El tráfico sin precedentes de los últimos años, las contingencias ambientales, los más de 20 mil muertos por siniestros viales y más de 14 mil muertos por contaminación del aire cada año, así como la evidente necesidad de despetrolizar las finanzas públicas y de dejar de depender de la gasolina para nuestros sistemas de transporte, están en boca de muchos.

Desde hace décadas muchas organizaciones de la sociedad civil han trabajado para posicionar estos temas en las nuevas discusiones de las y los gobernantes de nuestras urbes. Gracias a estas luchas de varios años es que muchas personas hoy nos inspiramos y decidimos sumarnos para darle continuidad y diversificar sus frentes. Entre las ciudades mexicanas pioneras en esta nueva visión de políticas públicas sobre el hábitat, Puebla también destaca.

El gobernador Gali anunció la creación de un organismo para gestión de movilidad dentro de la administración estatal entrante. El alcalde Banck también ha mencionado la posibilidad de la creación de una secretaría de movilidad a nivel municipal. En el cabildo hay una comisión que trabaja el tema desde que inició este periodo de gobierno en 2013, y desde el año pasado, se creó también un consejo de participación ciudadana en materia.  Es claro que las y los políticos identifican que la movilidad sustentable es un tema del que -cuando menos- actualmente tienen que hablar.

El problema actual reside en que esta victoria discursiva de la sociedad civil organizada aún no tiene las repercusiones necesarias en las estructuras políticas institucionales y fácticas para que empecemos a materializar la revolución de movilidad que muchas personas estamos empujando. Se promueven sistemas BRT (o metrobuses), mejora de accesibilidad y calidad de la infraestructura peatonal, sistemas de bicicleta pública y ciclovías (o intentos de ellas) pero siguen sin tener la prioridad presupuestal necesaria para que su ejecución se traduzca en una mejora notable de la calidad de vida de los habitantes de nuestras zonas urbanas.

Moreno Valle ha hablado en varias ocasiones de contribuir en la mejora de la movilidad en la ciudad de Puebla gracias al desarrollo de las dos líneas de metrobus, así como la construcción de las ciclopistas aéreas y recreativas de los últimos años –a las que miles de poblanos nos opusimos. Sin embargo no podemos hablar de mejora en muchos de estos rubros, pues ni siquiera contamos con indicadores que nos permitan conocer cuánta gente anda en bicicleta como medio de transporte en esta infraestructura, ya que al gobierno no se le ocurrió contarlos y simplemente no existen cifras oficiales de usuarios.

Mientras tanto, más allá del discurso, sus acciones y el ejercicio del presupuesto destinado para transporte en la entidad, nos cuentan otra historia. El 2014, por ejemplo, fue el año en el que se ejerció la mayor cantidad de recursos para transporte. 6,400 millones de pesos de aportaciones federales fueron utilizados para financiar proyectos en la zona metropolitana de Puebla. De esta suma, 77% se invirtió en infraestructura para el automóvil particular, tal como puentes, distribuidores viales, deprimidos, segundos pisos, etc., mientras que a pavimentación se le dedicó 16% de los recursos. Al transporte público, responsable del 47% de los viajes al trabajo y el 34% de los viajes a la escuela, se le asignó el 3% de estos dineros.

Grafica_Movilidad
Fuente: itdp.mx/invertirparamovernos

Asimismo, de acuerdo con el plan de proyectos presentado en la última sesión de la Comisión de Infraestructura del municipio, sólo habrá presupuesto para cinco pasos peatonales a nivel de piso en los que se invertirán 2.5 millones de pesos. 1% del presupuesto de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos de la capital.

Es posible darse cuenta de que mientras el discurso va hacia adelante -porque hemos logrado que así sea- las acciones de las autoridades siguen privilegiando formas obsoletas de transporte, perjudicando a ciclistas, peatones, usuarios de transporte público, y también a los propios automovilistas, pues al ejercer tantos recursos en tantas obras para el uso del auto, sólo estamos construyendo una sobreoferta de espacio para vehículos automotores, induciendo demanda, generando tráfico donde antes no había.

Ya lo dijo Fred Kent, fundador de Project for Public Spaces: “Si diseñamos ciudades para coches y tráfico, tendremos coches y tráfico”.

Así, podemos hacer muchos planes, proyectos, propuestas, y cambios discursivos, e incluso nuevos reglamentos de tránsito y normas técnicas que nos sirvan como instrumentos de lucha para mejorar las condiciones de hábitat en Puebla, sin embargo, mientras sigamos utilizando los recursos públicos con la misma tendencia que ahora, no podremos ver mejora en nuestra ciudad.

Este es un llamado al gobernador Tony Gali, al alcalde Luis Banck y a todos los diputados y diputadas federales y locales encargados de etiquetar los recursos públicos que se ejercen en la entidad y su capital:

Invirtamos para el futuro. Siendo más claro: necesitamos ciclovías (a nivel de suelo) transporte público masivo, mejores banquetas, rampas para personas con discapacidad, huellas podotáctiles, etcétera. Y no, Puebla no necesita un solo distribuidor vial más, y de hecho le sobran varios.

SiDisenamosCiudades

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